Japón está acelerando su apuesta por la inteligencia artificial física como respuesta a la escasez de mano de obra y el envejecimiento poblacional, posicionándose para capturar una porción significativa del mercado global de robótica inteligente en las próximas décadas. El Ministerio de Economía, Comercio e Industria del país anunció en marzo de 2026 su objetivo de construir un sector doméstico robusto de IA física y alcanzar una participación del 30% del mercado mundial para 2040.

El país ya mantiene una posición dominante en robótica industrial, con fabricantes japoneses representando aproximadamente el 70% del mercado global en 2022, según datos del ministerio. Sin embargo, la nueva estrategia apunta a expandir esa fortaleza hacia sistemas autónomos más sofisticados que integran inteligencia artificial con capacidades físicas en fábricas, almacenes e infraestructura crítica.

La escasez laboral impulsa la adopción de IA física

Varios factores están impulsando la adopción de robótica inteligente en Japón, incluyendo la aceptación cultural de los robots, la presión demográfica y la fortaleza industrial en mecatrónica y cadenas de suministro de hardware, según declaró Ro Gupta, director gerente de Woven Capital, a TechCrunch. La escasez de trabajadores se ha convertido en el motor principal de esta transformación.

La crisis demográfica japonesa se está acelerando. La población del país disminuyó por decimocuarto año consecutivo en 2024, y las personas en edad laboral representan solo el 59.6% del total, una proporción que se proyecta reducirá en casi 15 millones durante los próximos 20 años, señaló Hogil Doh, socio general de Global Brain.

Esta realidad ya está remodelando las operaciones corporativas. Una encuesta de Reuters y Nikkei de 2024 encontró que la escasez de mano de obra es la principal fuerza que empuja a las empresas japonesas a adoptar inteligencia artificial. “El impulsor ha pasado de la simple eficiencia a la supervivencia industrial”, afirmó Sho Yamanaka, principal de Salesforce Ventures, en entrevista con TechCrunch.

Yamanaka agregó que Japón enfrenta una restricción física de suministro donde los servicios esenciales no pueden sostenerse debido a la falta de trabajadores. Dada la población en edad laboral en declive, la IA física se ha convertido en una cuestión de urgencia nacional para mantener los estándares industriales y los servicios sociales.

Fortaleza en hardware, desafíos en sistemas integrados

Japón históricamente ha sobresalido en los componentes físicos fundamentales de la robótica. El país continúa demostrando fortaleza en componentes centrales como actuadores, sensores y sistemas de control, según capitalistas de riesgo con base en Japón. Sin embargo, Estados Unidos y China avanzan más rápidamente en el desarrollo de sistemas completos que integran hardware, software y datos.

Issei Takino, CEO y cofundador de Mujin, explicó que las capacidades de hardware son más fuertes en China y Japón, con Japón particularmente fuerte en control de movimiento robótico, mientras que Estados Unidos lidera en la capa de servicios y desarrollo de mercado. Muchas empresas estadounidenses han aprovechado sus fortalezas en software para construir negocios integrados, similar al modelo de Apple, combinando plataformas de software con hardware de alta calidad proveniente de Asia.

No obstante, este modelo puede no traducirse completamente al mundo emergente de la inteligencia artificial física, advirtió Takino. En robótica, es crítico tener una comprensión profunda de las características físicas del hardware, lo que requiere no solo capacidades de software sino también tecnologías de control altamente especializadas que toman tiempo significativo para desarrollar e involucran altos costos de falla.

Enfoque integral para competitividad global

WHILL, una startup con sede en Tokio y San Francisco que fabrica vehículos de movilidad personal autónomos, está aprovechando la herencia de “monozukuri” o artesanía de Japón mientras adopta un enfoque integral para su expansión global. El CEO Satoshi Sugie indicó a TechCrunch que la compañía está utilizando Japón para refinar hardware y abordar las necesidades de la población envejecida, y Estados Unidos para acelerar el desarrollo de software y probar modelos comerciales a gran escala.

De proyectos piloto a implementación real en IA física

El gobierno japonés está respaldando este impulso con inversión significativa. Bajo la primera ministra Sanae Takaichi, Japón ha comprometido aproximadamente $6.3 mil millones para fortalecer capacidades centrales de inteligencia artificial, avanzar la integración robótica y apoyar el despliegue industrial.

El cambio de la experimentación a la implementación real ya está en marcha. La automatización industrial sigue siendo el segmento más avanzado, con Japón instalando decenas de miles de robots cada año, particularmente en el sector automotriz. Aplicaciones más nuevas también están comenzando a ganar tracción, señaló Doh.

En logística, las empresas están desplegando montacargas automatizados y sistemas de almacén, mientras que en gestión de instalaciones, los robots de inspección están siendo utilizados en centros de datos y sitios industriales. Compañías como SoftBank ya están aplicando IA física en la práctica, combinando modelos de visión-lenguaje con sistemas de control en tiempo real para permitir que los robots interpreten entornos y ejecuten tareas complejas autónomamente.

La inversión está cambiando más allá del hardware, con empresas asignando más capital a software de orquestación, gemelos digitales, herramientas de simulación y plataformas de integración, según inversores y fuentes de la industria.

Ecosistemas híbridos y colaboración estratégica

El ecosistema de IA física de Japón está evolucionando de maneras que difieren de los modelos tradicionales de disrupción tecnológica. En lugar de una dinámica donde el ganador se lleva todo, los participantes de la industria esperan un modelo híbrido, con empresas establecidas proporcionando escala y confiabilidad, mientras que las startups impulsan la innovación en software y diseño de sistemas.

Grandes corporaciones como Toyota Motor Corporation, Mitsubishi Electric y Honda Motor retienen ventajas significativas en escala de manufactura, relaciones con clientes y capacidades de implementación. Sin embargo, las startups están creando roles críticos en áreas emergentes como software de orquestación, sistemas de percepción y automatización de flujos de trabajo.

Yamanaka explicó que la relación entre startups y corporaciones establecidas es un ecosistema mutuamente complementario. La robótica requiere desarrollo de hardware pesado, conocimiento operativo profundo y gasto de capital significativo. Al fusionar los vastos activos y experiencia de dominio de las grandes corporaciones con la innovación disruptiva de las startups, la industria puede fortalecer su competitividad global colectiva.

El gobierno japonés continuará monitoreando el progreso hacia sus objetivos de 2040, mientras las empresas avanzan en la integración de tecnologías de automatización. Los próximos años serán determinantes para establecer si Japón puede traducir su liderazgo en componentes robóticos en dominio de sistemas completos de inteligencia artificial física, enfrentando la competencia de Estados Unidos y China en desarrollo de software y plataformas integradas.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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