Cerebras Systems, fabricante de chips especializados en inteligencia artificial, anunció el lunes que su oferta pública inicial (IPO) está lista para concretarse después de meses de demoras. La compañía planea vender 28 millones de acciones a un precio entre $115 y $125 por acción, lo que recaudaría $3.5 mil millones y le otorgaría una valoración de mercado de $26.6 mil millones en el extremo superior del rango, según la presentación ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC).

De materializarse en los términos anunciados, este sería el IPO de tecnología más grande de 2026 hasta la fecha. El momento cobra especial relevancia dado que OpenAI y varios de sus ejecutivos figuran entre los inversores de Cerebras, estableciendo una relación comercial y financiera que ha generado interés considerable en el mercado.

Tecnología de chips de inteligencia artificial diferenciada

Cerebras ofrece el Wafer-Scale Engine 3, un chip específicamente diseñado para cargas de trabajo de IA que compite directamente con procesadores GPU tradicionales. Según la compañía, su tecnología proporciona velocidades superiores para inferencia mientras consume menos energía que alternativas basadas en GPU, un factor crítico dado el creciente costo energético de los modelos de IA generativa.

La inferencia, que representa el poder de cómputo necesario para procesar las consultas de los usuarios en modelos de lenguaje, se ha convertido en un cuello de botella operativo para empresas que despliegan sistemas de inteligencia artificial a escala. Este enfoque técnico ha permitido a Cerebras posicionarse como proveedor alternativo en un mercado dominado por fabricantes establecidos.

Inversores destacados respaldan la oferta pública inicial

La lista de accionistas de Cerebras incluye firmas prominentes de capital de riesgo y tecnología. Según la documentación presentada ante la SEC, Alpha Wave de Rick Gerson, Benchmark a través del socio Eric Vishria, Eclipse de Lior Susan, Fidelity y Foundation Capital mantienen participaciones superiores al 5% cada uno.

Además, figuran como inversores 1789 Capital, Abu Dhabi Growth Fund, G42, Altimeter, AMD, Atreides Management, Coatue, Moore Strategic Ventures, Tiger Global, Valor Equity Partners y VY Capital. Entre los inversionistas ángel destacan Sam Altman, CEO de OpenAI; Greg Brockman, presidente de OpenAI; Ilya Sutskever, ex científico jefe de OpenAI; Andy Bechtolsheim, cofundador de Sun Microsystems y Arista; y Lip-Bu Tan, CEO de Intel.

OpenAI como cliente e inversor estratégico

La relación entre Cerebras y OpenAI va más allá de inversiones individuales. En diciembre, OpenAI otorgó a Cerebras un préstamo de $1 mil millones garantizado con warrants que permiten a la empresa de Sam Altman adquirir más de 33 millones de acciones, según revela el prospecto S-1. Si bien OpenAI no es actualmente un accionista mayoritario, podría convertirse en uno mediante el ejercicio de estas opciones.

Esta relación fue incluso citada como evidencia en la demanda de Elon Musk contra OpenAI. Los documentos legales presentados por los abogados de Musk indicaron que OpenAI consideró adquirir Cerebras en algún momento, aunque la transacción nunca se concretó. No obstante, OpenAI se convirtió en uno de los clientes más importantes de Cerebras, firmando en febrero un acuerdo multianual valorado en más de $10 mil millones.

Camino accidentado hacia la salida a bolsa

Cerebras intentó inicialmente salir a bolsa en 2024, pero el proceso se retrasó debido a una revisión federal de una inversión del proveedor de servicios en la nube G42, con sede en Abu Dhabi, que entonces era un cliente importante. Ese intento de IPO fue finalmente archivado.

En septiembre, la compañía recaudó $1.1 mil millones a una valoración post-dinero de $8.1 mil millones liderada por Fidelity y Atreides. Posteriormente, en febrero, completó una ronda Serie H de $1 mil millones a una valoración de $23 mil millones, apenas dos meses antes del rango de IPO anunciado ahora.

Según reportes de Bloomberg, los bancos ya han recibido órdenes por valor de $10 mil millones para los $3.5 mil millones de acciones ofrecidas. Esta demanda superior sugiere que Cerebras podría fijar el precio final de sus acciones por encima del rango anunciado, maximizando tanto el capital recaudado como el retorno para inversores existentes.

El desempeño del IPO de Cerebras será observado de cerca como indicador del apetito del mercado por ofertas tecnológicas de gran escala, particularmente ante la posibilidad de salidas a bolsa de empresas como SpaceX, OpenAI o Anthropic. La valoración final y la recepción de los inversores podrían influir en el calendario de estas compañías para acceder a mercados públicos en los próximos trimestres.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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