La valoración de la OPI de SpaceX fue revisada a la baja, según Bloomberg: la empresa de Elon Musk apunta ahora a una capitalización de al menos 1,8 billones de dólares, frente a los 2 billones o más que buscaba en un inicio. El movimiento llega semanas después de que SpaceX presentara su registro S-1 ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) el 20 de mayo de 2026, el documento que por primera vez expuso sus cuentas al escrutinio público.
Las cifras de valoración varían según la fuente consultada. Bloomberg reportó previamente una valoración objetivo de 1,5 billones de dólares y un monto de captación de fondos superior a los 30.000 millones, según información difundida por Bloomberg vía Yahoo Finance. El New York Times, por su parte, cifró la valoración en 1,25 billones y estimó una captación de entre 50.000 y 75.000 millones de dólares, mientras que CNBC apuntó a una cifra de captación cercana a los 75.000 millones. La cifra de 1,8 billones corresponde al reporte más reciente de Bloomberg, ya con el proceso avanzado.
Starlink, el motor que justifica la valoración
Los datos del registro S-1 revelan una empresa con ingresos de 18.700 millones de dólares en 2025, aunque con una pérdida operativa de 2.600 millones en el mismo período. El peso financiero recae sobre el segmento de Conectividad, impulsado por Starlink, que generó 11.400 millones de dólares en ingresos, equivalente al 61% del total de la compañía, según el análisis del S-1 publicado por Via Satellite.
El segmento espacial, que incluye los lanzamientos comerciales y los servicios de tripulación para la NASA, aportó 4.000 millones de dólares en ingresos durante 2025. Sobre ese negocio pesa una inversión en investigación y desarrollo de casi 3.000 millones de dólares destinada al programa Starship. En términos de múltiplos, la valoración de 1,8 billones implica un ratio precio-ventas superior a 96 veces los ingresos de 2025, un nivel que deja poco margen para errores de ejecución.
La valoración de la OPI de SpaceX en contexto
SpaceX ya no es solo una empresa de cohetes. En febrero de 2026, Elon Musk fusionó SpaceX con xAI, la compañía de inteligencia artificial que ya controlaba la red social X, según el New York Times. Esa consolidación amplía el perímetro de la empresa que saldrá a bolsa y complica cualquier análisis de valoración basado en comparables puros de lanzamiento o conectividad satelital.
La operación aspira a convertirse en la mayor salida a bolsa de la historia. De concretarse en el rango alto de las estimaciones, superaría ampliamente a Aramco, que captó cerca de 29.000 millones de dólares en su OPI de 2019. El calendario apunta a que la transacción podría cerrarse tan pronto como en junio de 2026.
El entorno competitivo también se mueve. OpenAI está preparando su propio registro confidencial para una OPI en las próximas semanas, lo que podría saturar la demanda institucional disponible para empresas tecnológicas privadas de gran capitalización durante el segundo semestre.
Para los inversores que sigan la valoración de la OPI de SpaceX, el punto de inflexión más inmediato es la determinación del precio definitivo del libro de órdenes. Un descuento respecto al objetivo de 1,8 billones indicaría resistencia institucional ante la pérdida operativa; una prima consolidaría la tesis de que Starlink es el activo que ancla toda la operación. La cifra final de captación, pendiente de confirmación, definirá también el float inicial y el perfil de liquidez en el mercado secundario.

