Con un acuerdo valorado en hasta $365 millones, Nextpower adquiere Prevalon Energy para ingresar al almacenamiento de energía en baterías y ampliar su exposición a los centros de datos, una movida que catapultó las acciones de NXT a un máximo histórico el viernes.

La compañía, que hasta ahora operaba principalmente en el segmento de rastreadores solares, pagará $150 millones en efectivo y $50 millones en acciones, con un componente contingente de hasta $165 millones atado al cumplimiento de objetivos de rentabilidad durante cuatro años, según el comunicado oficial publicado el 28 de mayo. La transacción está documentada en el formulario 8-K presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) ese mismo día.

Estructura de la operación: hasta $365 millones con componente variable

La parte contingente le da a Nextpower cierto margen si Prevalon no alcanza sus proyecciones, pero también obliga a la compañía a comprometer capital adicional si el negocio supera expectativas. A eso se suman hasta $100 millones en unidades de acciones de rendimiento para los directivos propietarios de Prevalon y $35 millones en unidades de acciones restringidas para empleados, lo que eleva el costo total de retención de talento a $135 millones en compensación basada en acciones.

Prevalon cerrará la transacción con más de $75 millones en efectivo y equivalentes. Nextpower planea destinar $50 millones adicionales para acelerar su entrada al mercado de conversión de energía, un segmento adyacente al negocio de inversores solares que la empresa ya está construyendo por separado.

Nextpower adquiere Prevalon Energy para escalar en almacenamiento

Prevalon se constituyó en 2024 como la redenominación del negocio de almacenamiento de energía en baterías de Mitsubishi Power Americas, en una empresa conjunta con EES. Desde entonces ha desplegado más de 6 GWh de proyectos en distintos mercados y aplicaciones. Entre sus operaciones en curso está el proyecto Happy Valley para Idaho Power, un sistema de almacenamiento de 80 MW y cuatro horas de duración con capacidad de hasta 320 MWh, completado antes del plazo previsto y ya en operación comercial.

El historial de ejecución de Prevalon resuelve, al menos en parte, uno de los riesgos centrales de las expansiones verticales en energías renovables: que la empresa adquirida tenga proyectos en papel sin prueba de entrega real. Con más de 6 GWh instalados y un proyecto de referencia en Idaho ya en operación, el punto de partida no es una apuesta a futuro.

La adquisición de Prevalon no es el único frente que Nextpower tiene abierto. La compañía ya había anunciado un acuerdo definitivo para adquirir la cartera de activos de conversión de energía de Zigor Corporation y su subsidiaria estadounidense Apex Power, con el objetivo de ampliar sus capacidades en inversores solares y conversión de potencia. La estrategia apunta a construir una oferta integrada que cubra generación, almacenamiento y conversión dentro de un mismo ecosistema.

La guía sube y el mercado convierte

Junto con el anuncio de la adquisición, Nextpower revisó al alza sus proyecciones para el año fiscal 2027. La compañía espera ahora ingresos de aproximadamente $4.000 millones a $4.400 millones, frente a una guía previa de $3.800 millones a $4.100 millones. El EBITDA ajustado proyectado sube a un rango de $845 millones a $930 millones, contra los $825 millones a $900 millones anteriores.

La revisión al alza en un trimestre en que la empresa anuncia dos adquisiciones simultáneas y un plan de inversión adicional de $50 millones en conversión de energía le da al mercado una narrativa clara: crecimiento inorgánico con caja para financiarlo. El riesgo de ejecución es real, sobre todo en la integración de tres negocios distintos en paralelo, pero la estructura de pago contingente en Prevalon y el efectivo heredado de la empresa amortiguan parcialmente esa presión.

Si la guía de $4.400 millones se mantiene al cierre del año fiscal y el componente de almacenamiento empieza a ganar peso en el mix de ingresos, el mercado tendrá que reclasificar a Nextpower. Ya no será una empresa de rastreadores solares con un multiplicador de sector maduro: será una plataforma de infraestructura energética integrada, con valoración a la que le corresponde otro marco de referencia.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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