Los bancos tradicionales enfrentan una presión creciente para innovar en opciones de crédito flexible mientras las empresas FinTech y los neobancos transforman las expectativas de los consumidores. Según una reciente discusión entre Karen Webster, CEO de PYMNTS, y Jim McCarthy, CEO de Thredd, estas fuerzas están obligando a las instituciones financieras a replantear sus estructuras tradicionales de tarjetas de crédito y plazos de pago para ofrecer opciones de crédito flexible donde y cuando los consumidores las necesiten. La integración de inteligencia artificial y nuevos canales digitales está acelerando esta transformación en el sector bancario.
El panorama competitivo se ha intensificado con jugadores que ofrecen experiencias de crédito más simples y personalizadas. Mientras los bancos más grandes cuentan con presupuestos para experimentar, miles de instituciones pequeñas en Estados Unidos enfrentan desafíos significativos debido a sistemas obsoletos y estructuras organizacionales fragmentadas.
La Competencia con FinTechs Impulsa el Crédito Flexible
Las empresas FinTech han establecido nuevas expectativas para experiencias de pago digital sin fricciones. McCarthy indicó que muchas instituciones pequeñas todavía luchan con implementaciones básicas como Apple Pay, mientras los consumidores ya demandan opciones avanzadas de crédito flexible. Esta brecha tecnológica amenaza con relegar a los bancos tradicionales a un papel secundario en las finanzas de sus clientes.
Los consumidores han adoptado ampliamente modelos de pago en tres o cuatro cuotas, así como opciones rotativas que les otorgan control sobre sus calendarios de pago. Webster señaló que esta flexibilidad ya no es una característica diferenciadora sino una expectativa fundamental. Las instituciones que no puedan ofrecer herramientas comparables arriesgan perder relevancia en el mercado financiero actual.
Innovación a Través de Débito y Credenciales Flexibles
El débito se ha convertido en la base fundamental de esta nueva era del crédito flexible. McCarthy afirmó que el débito es ahora la forma preferida de pago para la mayoría de los consumidores, y esta preferencia está remodelando cómo se entrega el crédito. Las innovaciones vinculadas a la visibilidad de ingresos han abierto la puerta a créditos a corto plazo que no dependen de líneas de crédito tradicionales.
Los adelantos de salario y préstamos basados en cheques de pago entrantes ofrecen a los consumidores el margen que necesitan mientras construyen sus puntajes crediticios. Según McCarthy, cuando los neobancos podían ver el cheque de pago entrante, sabían que el cliente podría pagarlo, lo que permitió ofrecer crédito responsable a escala. Esta visibilidad transformó el acceso al crédito para segmentos anteriormente desatendidos.
Las credenciales flexibles representan otro desarrollo prometedor en el sector. Webster describió cómo una sola credencial de débito puede soportar opciones de pago en tres, cuatro cuotas o plazos a largo plazo. McCarthy conectó estas capacidades con la tokenización, infraestructura de tarjetas virtuales y procesamiento a nivel de cuenta, que permiten a los consumidores cambiar entre modos de crédito dentro de la misma cuenta familiar.
Obstáculos Estructurales Limitan el Potencial
El potencial de innovación en crédito flexible entre las 9,000 instituciones bancarias y cooperativas de crédito del país es masivo, pero la fricción estructural sigue siendo una barrera significativa. McCarthy indicó que la alineación interna entre las líneas de negocio de crédito y débito es uno de los obstáculos más difíciles. Cada unidad de negocio tiene sus propios incentivos, sistemas y marcos de riesgo que dificultan la coordinación efectiva.
La tecnología agrava el problema según los expertos. Con múltiples sistemas para suscripción, servicio, fraude y riesgo que deben funcionar juntos, incluso las mejoras de producto más simples se vuelven complejas. McCarthy señaló que puede ser muy difícil ejecutar este tipo de iniciativas, especialmente para instituciones con recursos limitados.
Los bancos más pequeños sienten esta presión de manera más aguda porque no tienen los recursos de los proveedores nacionales, pero están sujetos a las mismas expectativas de los consumidores. Para estas instituciones, modernizar el crédito flexible no es opcional sino el camino para mantener la relevancia en un mercado cada vez más competitivo.
Modelos Paralelos como Solución Rápida
Dado el costo y la complejidad de actualizar sistemas centrales, muchos bancos están explorando modelos diferentes que les permiten evolucionar rápidamente. McCarthy explicó que la única forma en que pueden lograrlo a corto plazo es establecer capacidades paralelas que se sitúen junto a los sistemas heredados en lugar de reemplazarlos completamente.
Estos modelos paralelos permiten a las instituciones acelerar sin esperar proyectos de infraestructura de varios años. McCarthy afirmó que los bancos y cooperativas de crédito están cansados de ser los últimos en la mesa. Quieren opciones de compra ahora, paga después, credenciales flexibles, tokens, billeteras digitales y finanzas integradas, y las necesitan lo antes posible.
Inteligencia Artificial Agéntica y Crédito B2B Integrado
La inteligencia artificial agéntica se convertirá en una fuerza transformacional en la distribución de crédito flexible, según McCarthy, quien predijo una proliferación de agentes que efectivamente realizarán transacciones en nuestro nombre, tomando decisiones sobre qué método de pago es óptimo según el contexto. Los rieles de emisión modernos serán esenciales en un mundo agéntico porque estos sistemas necesitan tokens dinámicos, credenciales virtuales y lógica de autorización configurable para actuar en nombre de los consumidores.
McCarthy también señaló el crédito B2B integrado como una frontera importante, donde el financiamiento puede activarse mediante flujos de pago dentro de plataformas en lugar de procesos manuales. En ambos casos, el crédito se vuelve programable y receptivo. Las instituciones que se muevan temprano darán forma a la próxima década del crédito flexible para consumidores y empresas.
Para 2026, McCarthy indicó que la prioridad es el enfoque y la ejecución, agregando que las herramientas fundamentales para el crédito moderno ya están listas y la demanda está aumentando. Los bancos más pequeños tienen más que ganar al moverse rápidamente y más que perder si dudan mientras los consumidores se desplazan hacia opciones de pago flexibles impulsadas por tecnología. Las instituciones que actúen antes de que el mercado se mueva nuevamente serán las ganadoras, dado que los ciclos de transformación en pagos suelen durar aproximadamente diez años según la experiencia de McCarthy en el sector.

