La inteligencia artificial está transformando la economía global con una velocidad sin precedentes, según destacaron líderes empresariales durante el CES 2025. En una grabación en vivo del podcast All-In el martes, ejecutivos de McKinsey & Company y General Catalyst analizaron cómo la IA está reconfigurando las estrategias de inversión y el mercado laboral a una escala nunca antes vista en ninguna revolución tecnológica anterior.
Jason Calacanis, copresentador del podcast, entrevistó a Bob Sternfels, socio director global de McKinsey & Company, y a Hemant Taneja, director ejecutivo de General Catalyst. La conversación se centró en los impactos profundos de la inteligencia artificial en el mundo empresarial y las implicaciones para la fuerza laboral del futuro.
Valuaciones récord impulsan nueva era de gigantes tecnológicos
Taneja describió un cambio radical en el panorama de inversiones tecnológicas. Según el ejecutivo de General Catalyst, mientras que Stripe necesitó aproximadamente 12 años para alcanzar una valoración de $100 mil millones, Anthropic experimentó un crecimiento exponencial al pasar de una valoración de $60 mil millones el año pasado a “un par de cientos de miles de millones de dólares” este año.
El director ejecutivo afirmó que estamos al borde de ver una nueva ola de empresas valoradas en un billón de dólares. “Esa no es una idea descabellada con Anthropic, OpenAI y un par de otras empresas”, declaró Taneja durante la conversación.
Empresas tradicionales enfrentan dilema sobre adopción de IA
Sternfels reveló que aunque muchas compañías están probando productos de inteligencia artificial, las empresas no tecnológicas permanecen indecisas sobre su implementación total. Según el socio de McKinsey, los consultores escuchan frecuentemente de los directores ejecutivos la pregunta: “¿Debo escuchar a mi director financiero o a mi director de tecnología en este momento?”
Los directores financieros, al ver poco retorno de inversión, argumentan a favor de retrasar la implementación. Mientras tanto, los directores de tecnología sostienen que no adoptar la IA sería “una locura” porque “seremos interrumpidos”, explicó Sternfels. Esta tensión refleja la incertidumbre que rodea la transformación digital impulsada por la IA en sectores tradicionales.
Transformación del mercado laboral genera preocupaciones
Calacanis planteó inquietudes sobre cómo la inteligencia artificial está reconfigurando la fuerza laboral. “Algunas personas miran a la IA y tienen miedo”, señaló el presentador, destacando preocupaciones de que la tecnología podría reemplazar empleos de nivel inicial tradicionalmente ocupados por graduados recientes.
Sternfels respondió que aunque los modelos de IA pueden manejar muchas tareas, el juicio sólido y la creatividad siguen siendo habilidades esenciales que los humanos deben aportar para tener éxito en un mundo impregnado de inteligencia artificial. Esta perspectiva sugiere una evolución en lugar de una eliminación completa de roles humanos.
Aprendizaje continuo como nueva norma profesional
Taneja argumentó que las personas deben reconocer que “la formación y recapacitación” serán un esfuerzo de por vida. “Esta idea de que pasamos 22 años aprendiendo y luego 40 años trabajando está quebrada”, afirmó el ejecutivo de General Catalyst. Calacanis coincidió, señalando que para destacarse en un mundo donde construir un agente de IA puede tomar menos tiempo que capacitar a un nuevo trabajador, las personas deberán demostrar “audacia, impulso y pasión”.
McKinsey anticipa una fuerza laboral híbrida para 2026
Sternfels proporcionó una visión concreta del futuro empresarial. Según el socio de McKinsey, la firma espera tener tantos agentes de IA “personalizados” como empleados para finales de 2026. Sin embargo, aclaró que la cantidad total de empleados no necesariamente disminuirá.
En cambio, McKinsey está modificando su composición organizacional, aumentando en un 25% los empleados que trabajan directamente con clientes mientras reduce los roles administrativos en el mismo porcentaje. Este modelo híbrido podría servir como referencia para otras organizaciones que navegan la transición hacia una economía impulsada por la inteligencia artificial.
La industria tecnológica continuará monitoreando cómo las empresas equilibran la adopción de IA con la retención y desarrollo del talento humano. Los próximos meses revelarán si más organizaciones seguirán el enfoque de reconfiguración en lugar de reducción, y cómo las valoraciones de empresas de IA influenciarán las estrategias de inversión en el sector.

