La empresa francesa de tecnología de defensa Harmattan AI alcanzó una valuación de 1.400 millones de dólares tras cerrar una ronda de financiación Serie B de 200 millones de dólares liderada por Dassault Aviation, fabricante del caza Rafale. Fundada en 2024, la compañía especializada en software de autonomía para aeronaves militares entra en una nueva fase de expansión con el respaldo de uno de los principales actores de la industria aeroespacial europea.

El anuncio se produjo a principios de este mes, según comunicó la empresa en un comunicado oficial. Dassault Aviation, conocida mundialmente por sus aviones de combate supersónicos, se convierte así en el principal inversor estratégico de Harmattan AI, marcando un cambio significativo en la estrategia de la startup que inicialmente se posicionaba como competidora de los gigantes tradicionales del sector defensa.

Asociación estratégica con Dassault Aviation transforma el futuro de Harmattan AI

La financiación permitirá a Harmattan AI colaborar con Dassault Aviation en el desarrollo de capacidades de inteligencia artificial embebida para las próximas generaciones del Rafale y sistemas de drones. Según el comunicado de la empresa, esta implementación buscará garantizar tanto la soberanía tecnológica como la escalabilidad de las soluciones desarrolladas.

La compañía, que anteriormente se describía como un “Anduril europeo” en referencia a la startup estadounidense de tecnología de defensa, ha modificado su posicionamiento. Ahora se presenta simplemente como una “empresa de tecnología de defensa” dispuesta a trabajar con los actores establecidos del sector, abandonando su descripción como “prime de defensa de próxima generación”.

Expansión de capacidades en drones y guerra electrónica

El uso extensivo de drones en el conflicto de Ucrania ha servido como catalizador para que los ejércitos de la OTAN busquen nuevas soluciones tecnológicas. En respuesta a esta demanda, Harmattan AI planea utilizar los fondos para ampliar su oferta de productos hacia nuevos dominios y escalar la fabricación de plataformas para interceptación de drones, guerra electrónica e ISR (Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento).

El presidente francés Emmanuel Macron celebró el anuncio en redes sociales, calificándolo como “excelente noticia para nuestra autonomía estratégica, para la superioridad tecnológica de nuestras fuerzas armadas en el campo de los drones de defensa activados por IA, así como para nuestra economía”. La declaración subraya la importancia que el gobierno francés otorga al desarrollo de capacidades tecnológicas de defensa nacionales.

Validación gubernamental y crecimiento acelerado

Harmattan AI ha recibido señales de validación tanto del ministerio de defensa francés como del británico en sus menos de dos años de existencia. En julio pasado, la compañía aseguró un contrato multimillonario con un gobierno miembro de la OTAN para la entrega de pequeños drones habilitados con inteligencia artificial, apenas un año después de su fundación.

Según reveló el CEO y cofundador Mouad M’Ghari, esta nueva ronda se suma a los 42 millones de dólares que Harmattan AI había recaudado previamente. La financiación anterior incluía una ronda semilla liderada por Atlantic y una Serie A liderada por FirstMark, con participación de Motier Ventures y Sisyphus Ventures, entre otros inversores.

Ambiciones globales más allá del mercado europeo

A pesar de su importancia estratégica para Francia, Harmattan AI no limita sus ambiciones al territorio europeo. El objetivo declarado de la empresa de “empoderar a las fuerzas armadas de las democracias liberales y sus aliados” deja margen para expandirse comercialmente más allá de Europa.

La compañía está ejecutando activamente esta estrategia global: expondrá en el World Defense Show en Riad el próximo mes y está ampliando su equipo en Estados Unidos. Estas iniciativas reflejan una clara intención de capturar oportunidades en mercados internacionales clave del sector defensa.

M’Ghari indicó que la empresa está “entrando en una nueva fase de escala” mientras busca “aumentar la fabricación” de sus sistemas. La transición de una fase inicial centrada en desarrollo tecnológico hacia operaciones manufactureras a gran escala representa un desafío significativo que la compañía deberá afrontar con el nuevo capital disponible. El éxito de esta expansión dependerá de la capacidad de Harmattan AI para mantener la innovación mientras escala su producción y cumple con los contratos gubernamentales ya firmados.

Compartir.

Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

Deja una respuesta