WhatsApp ha decidido permitir que los proveedores de inteligencia artificial continúen ofreciendo sus chatbots a usuarios con números telefónicos brasileños, días después de que el regulador de competencia del país ordenara a la compañía suspender su nueva política que prohíbe chatbots de terceros de propósito general en la aplicación. La excepción para usuarios brasileños marca un cambio significativo en la implementación de las controvertidas restricciones de WhatsApp sobre chatbots de IA.
Según un aviso enviado a desarrolladores y proveedores de IA al que tuvo acceso TechCrunch, Meta instruyó que no deben notificar a usuarios con el código de país brasileño (+55) sobre cambios ni cesar sus servicios. La decisión se produce después de que la agencia de competencia de Brasil, conocida como CADE, iniciara una investigación sobre si los términos de Meta son excluyentes para competidores y favorecen indebidamente a Meta AI, el chatbot propio de la compañía.
Detalles de la nueva política de WhatsApp
Bajo la política original implementada el 15 de enero, WhatsApp estableció un período de gracia de 90 días para que desarrolladores y proveedores de IA dejaran de responder consultas de usuarios en la aplicación de mensajería. La normativa afecta a chatbots de propósito general como ChatGPT y Grok que operan a través de la API empresarial de WhatsApp.
Sin embargo, la política no impide que las empresas proporcionen servicio al cliente mediante bots dentro de WhatsApp a sus clientes. La distinción se centra específicamente en asistentes de IA de propósito general que compiten directamente con Meta AI.
Investigaciones regulatorias en múltiples jurisdicciones
Brasil no es el único país que ha cuestionado las restricciones de WhatsApp a chatbots de terceros. Meta previamente proporcionó una exención similar a usuarios en Italia después de que la agencia de competencia del país objetara la política en diciembre. Adicionalmente, la Unión Europea ha abierto una investigación antimonopolio sobre las nuevas reglas.
Los reguladores están examinando si las restricciones de Meta crean barreras injustas para proveedores de inteligencia artificial que buscan llegar a usuarios de WhatsApp. La preocupación principal es que la política podría dar una ventaja competitiva indebida a Meta AI al eliminar opciones alternativas de la plataforma.
Justificación de Meta sobre las restricciones de chatbots
La compañía ha mantenido consistentemente que los chatbots de IA están sobrecargando sus sistemas, los cuales fueron diseñados para usos diferentes de su API empresarial. En respuesta a la investigación de CADE el martes, un portavoz de WhatsApp declaró que las afirmaciones del regulador son “fundamentalmente erróneas”.
Meta argumenta que WhatsApp no debe considerarse como una tienda de aplicaciones de facto. “La ruta al mercado para empresas de IA son las tiendas de aplicaciones mismas, sus sitios web y asociaciones industriales; no la Plataforma Empresarial de WhatsApp”, señaló el portavoz según la declaración proporcionada.
La compañía también ha indicado previamente que las personas que desean usar diferentes chatbots pueden hacerlo fuera de WhatsApp. Sin embargo, esta postura ha sido cuestionada por reguladores que consideran que WhatsApp se ha convertido en un canal de comunicación esencial.
Implicaciones para proveedores de IA
La exención brasileña significa que proveedores de inteligencia artificial pueden mantener sus servicios activos para millones de usuarios en uno de los mercados más importantes de WhatsApp. Brasil representa una base de usuarios significativa para la plataforma de mensajería en América Latina.
No obstante, la situación permanece incierta para proveedores que operan en otras jurisdicciones donde no se han otorgado exenciones. El plazo del 15 de abril de 2025 se aproxima para que cesen operaciones en mercados donde la política permanece vigente.
Las investigaciones antimonopolio en Brasil, Italia y la Unión Europea continuarán durante los próximos meses. Los resultados de estas investigaciones podrían determinar si Meta debe modificar su política globalmente o enfrentar sanciones por prácticas anticompetitivas. Mientras tanto, se espera que más reguladores examinen las restricciones a medida que la integración de IA en plataformas de mensajería se convierte en un tema regulatorio prioritario.

