LSEG Risk Intelligence ha lanzado un nuevo conjunto de datos diseñado para abordar uno de los desafíos más persistentes en el cumplimiento normativo moderno: la identificación de valores vinculados indirectamente a entidades sancionadas a través de estructuras de propiedad complejas. El archivo de datos de valores sancionados, desarrollado en colaboración con la firma de análisis de datos BIGTXN, incluye un análisis inicial que revela que aproximadamente un tercio de todos los instrumentos vinculados a sanciones están conectados no por designación explícita, sino mediante relaciones de propiedad y control.

El lanzamiento del conjunto de datos de valores sancionados responde a la creciente necesidad de sistemas de detección más sofisticados en el sector financiero. Según la compañía, las instituciones financieras han enfrentado dificultades para identificar exposiciones indirectas que no aparecen en las listas de sanciones tradicionales pero que están sujetas a regulación debido a vínculos de propiedad mayoritaria.

El riesgo oculto de las estructuras de propiedad

Mientras las instituciones financieras cuentan con sistemas robustos para detectar entidades que figuran explícitamente en listas de sanciones, la llamada “regla del 50 por ciento” y regulaciones similares basadas en control corporativo crean puntos ciegos significativos. Una empresa puede no aparecer en una lista de sanciones, pero si es propiedad o está controlada por una entidad sancionada, sus valores caen dentro del alcance de la regulación, según señala LSEG.

El análisis de LSEG destaca que el monitoreo tradicional basado en listas a menudo carece de la granularidad necesaria para detectar estas exposiciones indirectas de manera consistente. Al mapear las designaciones de sanciones con instrumentos financieros reales, el nuevo conjunto de datos de valores sancionados busca proporcionar la claridad sistemática que las empresas necesitan para evitar incumplimientos accidentales.

Chris Moyser, jefe de estrategia de LSEG Risk Intelligence, comentó que los regímenes de sanciones actuales se extienden mucho más allá de simples listas de nombres designados. Según Moyser, las instituciones financieras necesitan una forma sistemática de comprender cómo esas designaciones se traducen en exposición real a través de valores, estructuras de propiedad y acciones corporativas.

Riesgos activos en el mercado de valores sancionados

Los datos también revelan que el cumplimiento de sanciones está lejos de ser un ejercicio retrospectivo. Según LSEG, aproximadamente el 60 por ciento de los instrumentos vinculados a sanciones permanecen activos según la cobertura actual de la plataforma. Esto subraya que la exposición a sanciones representa un desafío operativo continuo para las funciones de negociación, inversión y post-negociación, en lugar de tratarse únicamente de un problema heredado del pasado.

A nivel de instrumento, el impacto está fuertemente concentrado en mecanismos de formación de capital. Los derechos, títulos derivados, instrumentos de deuda y productos estructurados representan colectivamente el 80 por ciento de los instrumentos sancionados, según indica el informe.

Distribución geográfica de las sanciones

Geográficamente, los datos confirman el dominio continuo de las medidas impuestas relacionadas con Rusia. Según el análisis, Rusia representa el 60 por ciento de la emisión total en el panorama de instrumentos sancionados. Sin embargo, los regímenes administrados por la Unión Europea, Estados Unidos, Nueva Zelanda y Ucrania también se destacan como contribuyentes materiales, lo que ilustra la creciente complejidad del cumplimiento normativo multijurisdiccional.

La colaboración entre LSEG y BIGTXN busca proporcionar a las instituciones financieras una herramienta sistemática para identificar riesgos de cumplimiento que tradicionalmente han sido difíciles de detectar mediante enfoques convencionales de monitoreo. El conjunto de datos integra información sobre sanciones con datos de propiedad corporativa y estructuras de control para ofrecer una visión más completa de la exposición potencial.

La implementación del archivo de datos de valores sancionados se espera que ayude a las instituciones a fortalecer sus programas de cumplimiento normativo y reducir el riesgo de violaciones inadvertidas. Las empresas deberán evaluar cómo integrar esta nueva fuente de datos en sus sistemas existentes de detección y monitoreo, mientras que los reguladores probablemente observarán de cerca la efectividad de estas herramientas para mejorar el cumplimiento general del sector. La evolución de los regímenes de sanciones y la aparición de nuevas designaciones continuarán requiriendo actualizaciones constantes de estos sistemas de datos.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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