Nigeria está avanzando hacia un modelo económico de un billón de dólares estadounidenses con una transformación regulatoria que prioriza la aplicación estricta de normativas fintech sobre las reformas políticas. Según Ejike Nwafor, abogado especializado en inversiones y regulación, el panorama para inversores y empresas de tecnología financiera en Nigeria ha cambiado fundamentalmente en 2026, pasando de un enfoque en reformas políticas a uno centrado en la aplicación regulatoria rigurosa. El país africano ha implementado un ecosistema empresarial digital, basado en identidad y con requisitos de cumplimiento más intensivos que antes.
Entre 2022 y 2025, Nigeria promulgó legislación económica significativa que incluye la Ley de Startups de Nigeria, la Ley de Electricidad y la Ley de Inversiones y Valores de 2025. Nwafor señala que estos marcos normativos ya no son aspiracionales sino que están siendo aplicados activamente, creando un entorno empresarial completamente nuevo para las fintech y otras empresas tecnológicas.
El sistema de identificación única transforma la regulación fintech
Una de las reformas más transformadoras es la armonización de identidades a través de un sistema integrado. La Comisión de Asuntos Corporativos (CAC), las autoridades fiscales y las instituciones financieras ahora operan bajo un esquema donde el número de registro de una empresa funciona simultáneamente como su Número de Identificación Fiscal (TIN). Adicionalmente, los directores y beneficiarios finales deben estar vinculados mediante su Número de Identificación Nacional (NIN).
Según Nwafor, Nigeria ha facilitado considerablemente el registro de negocios, pero simultáneamente ha dificultado la posibilidad de ocultarlos. Sin embargo, esta simplificación eleva significativamente los requisitos de cumplimiento normativo, ya que los errores en una base de datos ahora se replican en todo el ecosistema regulatorio integrado.
Implicaciones para empresas tecnológicas
Para el sector tecnológico, el ecosistema regulatorio se fundamenta en tres pilares: el etiquetado de startups, la protección de datos y la regulación financiera. Las startups calificadas pueden acceder a incentivos bajo la Ley de Startups de Nigeria, pero deben cumplir estrictamente con la Ley de Protección de Datos y las licencias fintech de la Comisión de Valores cuando sea aplicable.
Además, los acuerdos tecnológicos extranjeros deben registrarse ante NOTAP para garantizar la repatriación legal de divisas. Esta medida busca regular el flujo de capital extranjero y asegurar transparencia en las transacciones internacionales del sector fintech.
Desafíos estructurales persisten en el entorno fintech nigeriano
A pesar del progreso digital, persisten obstáculos estructurales significativos. Nwafor destaca el ajuste fiscal como un desafío clave, señalando que el Impuesto sobre Ganancias de Capital para empresas ahora se alinea efectivamente con el impuesto corporativo, alcanzando hasta el 30 por ciento. Esta modificación altera fundamentalmente las estrategias de salida para inversores en fintech.
Asimismo, la Ley de Uso de Tierras y la tributación múltiple subnacional continúan presentando dificultades. Los gobiernos estatales y locales frecuentemente imponen gravámenes superpuestos, a pesar de los esfuerzos federales de armonización fiscal, lo que complica la operación de empresas fintech en múltiples jurisdicciones.
El fin del arbitraje regulatorio
Nwafor concluye que la era del arbitraje regulatorio está llegando a su fin en Nigeria. Según el especialista, la regla de oro para inversores en 2026 es clara: alinear el NIN, el número de registro, los registros fiscales y las divulgaciones de beneficiarios finales antes de que ingrese el primer dólar al sistema.
La transición hacia un modelo económico de un billón de dólares dependerá de cómo las empresas fintech se adapten a este nuevo entorno regulatorio. Los próximos meses mostrarán si las autoridades nigerianas logran equilibrar la aplicación estricta de normativas con la preservación de un clima atractivo para la inversión extranjera. La capacidad de las fintech para navegar este ecosistema de cumplimiento intensivo determinará el éxito de la ambiciosa meta económica del país africano.
