El controlador de la moneda Jonathan Gould afirmó que los esfuerzos de la Oficina del Controlador de la Moneda (OCC) para flexibilizar las normas sobre préstamos apalancados reducirán la carga regulatoria sobre los bancos y les ayudarán a competir con la industria de crédito privado. Gould incluyó estos comentarios en una carta a la senadora Elizabeth Warren, según informó Bloomberg el viernes pasado.

Warren había solicitado previamente a la OCC y otros reguladores bancarios que investiguen los riesgos crediticios en bancos con al menos $50,000 millones en activos, prestando especial atención a los préstamos otorgados a empresas de crédito privado y otras instituciones financieras no bancarias. La carta de Gould representa la respuesta oficial de la agencia a estas preocupaciones sobre la estabilidad del sistema financiero.

Reducción de carga regulatoria para préstamos apalancados

En su comunicación, Gould explicó que los cambios propuestos por la OCC tienen como objetivo empoderar a las instituciones bancarias tradicionales. “Este cambio reducirá la carga, empoderará a los bancos y mitigará la demanda que ha sustentado el crecimiento del crédito privado”, afirmó el funcionario según el reporte. La iniciativa busca equilibrar el campo de juego entre prestamistas bancarios y no bancarios.

Sin embargo, la medida llega en un momento de creciente preocupación sobre los riesgos sistémicos asociados con el auge del crédito privado. La Reserva Federal ha documentado que el crédito privado pendiente se ha duplicado aproximadamente en los últimos cinco años, convirtiéndose en un rival significativo de los préstamos bancarios tradicionales en tamaño e influencia.

La conexión entre bancos y crédito privado

A pesar de que el crédito privado se describe frecuentemente como préstamos fuera del sistema bancario, los bancos mantienen conexiones profundas con esta industria. Las instituciones bancarias proporcionan líneas de crédito, facilidades de financiamiento e instrumentos de transferencia de riesgo que respaldan la capacidad de los administradores de fondos para originar nuevos préstamos.

Este rol indirecto significa que los bancos comparten la exposición al desempeño de los prestatarios. Según un informe de PYMNTS Intelligence, la mitad de las empresas de mercado medio “estables” ahora ven el crédito como capital de crecimiento en lugar de un último recurso, y están cada vez más abiertas al financiamiento alternativo.

Preocupaciones sobre riesgos sistémicos

En una carta enviada en diciembre a los reguladores bancarios, Warren y el senador Jack Reed instaron a estas agencias a garantizar la resiliencia del sistema bancario mientras “surgen grietas” en los mercados de crédito privado. Los legisladores expresaron preocupación sobre el efecto dominó que podría tener el estrés en el sector bancario en la sombra.

Además, los senadores advirtieron que si los préstamos subyacentes de una entidad no bancaria se deterioran, es posible que no pueda pagar su propia deuda. “Los bancos pueden entonces quedarse con los préstamos débiles, que sirvieron como garantía”, señalaron en su comunicación. “Está claro que cualquier tensión en el sector bancario en la sombra finalmente impactará al sector bancario”.

Implicaciones para el mercado financiero

La tendencia hacia el financiamiento alternativo ha transformado el panorama crediticio para las empresas de mercado medio. Las plataformas tecnológicas y de pagos ofrecen cada vez más préstamos integrados, lo que representa una competencia adicional tanto para los bancos tradicionales como para los fondos de crédito privado.

No obstante, la interconexión entre estos sectores plantea interrogantes sobre la supervisión regulatoria adecuada. La propuesta de la OCC para relajar las reglas sobre préstamos apalancados busca abordar parte de esta disparidad competitiva, aunque los críticos argumentan que podría aumentar los riesgos sistémicos en lugar de mitigarlos.

La implementación de los cambios propuestos por la OCC enfrentará escrutinio continuo por parte de los legisladores y reguladores. La respuesta de otras agencias bancarias a la solicitud de Warren sobre investigaciones de riesgos crediticios proporcionará mayor claridad sobre el enfoque regulatorio hacia la industria de crédito privado. La evolución de estas políticas determinará cómo se equilibra la competitividad bancaria con la estabilidad financiera en los próximos meses.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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