El nuevo fondo de capital riesgo Kembara Fund I ha completado un primer cierre de €750 millones para impulsar startups europeas de tecnología climática y deep tech en etapas de crecimiento, según anunció recientemente Mundi Ventures. El fondo, gestionado por un equipo especializado dentro de Mundi Ventures con sede en España, busca abordar la escasez crítica de capital de crecimiento europeo que ha provocado el fracaso de numerosas empresas prometedoras en rondas Serie B y C.

Kembara Fund I, el quinto y más grande fondo de Mundi Ventures hasta la fecha, cuenta con el respaldo de un compromiso de €350 millones del Fondo Europeo de Inversiones bajo la Iniciativa Europea de Campeones Tecnológicos. Los documentos regulatorios de España revelan que el cierre final del fondo podría alcanzar €1,25 mil millones, consolidándolo como uno de los vehículos de inversión más importantes para startups de deep tech en Europa.

El equipo detrás del capital de crecimiento europeo

El fondo está liderado por Yann de Vries y Javier Santiso como cofundadores y socios generales, junto con un equipo de veteranos de la industria. Robert Trezona, especialista en climate tech, y Pierre Festal, experto en deep tech, se unieron como socios generales, mientras que Siraj Khaliq, ex socio de Atomico, asesora estratégicamente al equipo. Kembara opera desde oficinas en Madrid, Londres, Barcelona y París.

Según de Vries, alcanzar €750 millones en dos años “no fue fácil” en el entorno actual de mercado. Sin embargo, los historiales individuales del equipo ayudaron a atraer inversores institucionales que reconocen la necesidad urgente de capital de crecimiento para transformar spinoffs universitarios europeos en empresas de escala industrial con sinergias comerciales significativas.

Lecciones aprendidas del fracaso de Lilium

La experiencia de De Vries como directivo en Lilium, la startup alemana de aeronaves eléctricas que cesó operaciones en 2024 tras recaudar más de $1 mil millones, influyó profundamente en la estrategia de Kembara Fund I. Según el inversor, Lilium quebró porque no pudo encontrar el capital de crecimiento necesario, una situación que se repite en toda Europa.

“Europa no tiene un problema de innovación ni de startups. El problema que tiene es de scale-up”, afirmó de Vries. Esta “experiencia traumática” reveló que muchos equipos europeos excepcionales enfrentan los mismos obstáculos al intentar escalar sus operaciones y expandirse globalmente.

Estrategia de inversión y financiamiento no dilutivo

Kembara se enfocará en rondas Serie B y C, con planes de emitir cheques iniciales de €15 millones a €40 millones en aproximadamente 20 empresas. No obstante, el tamaño del fondo permite inversiones de seguimiento que podrían alcanzar €100 millones por compañía para ayudar a las startups de su cartera a escalar manufactura y expandirse internacionalmente.

Una lección clave de Lilium llevó a Kembara a adoptar un enfoque diferente en el financiamiento. “Lo que queremos hacer ahora es productizar financiamiento no dilutivo para estos fundadores de deep tech para ayudarles a reducir riesgos en futuras rondas y optimizar la estructura de capital”, explicó de Vries. El fondo trabaja con socios limitados que no solo invierten en el fondo, sino que también co-invierten en las empresas más exitosas.

Soberanía tecnológica y competencia global

Los factores geopolíticos juegan un papel importante en la tesis de inversión de Kembara. El fondo incluye tecnología de doble uso y defensa en su enfoque sectorial para “proteger la soberanía europea”, según el comunicado de prensa. Además, abarca sectores como computación cuántica, semiconductores y tecnología espacial.

De Vries rechazó la idea de que Kembara simplemente reemplaza capital que las empresas europeas en etapas avanzadas podrían haber recaudado en el extranjero. “Hay muchas joyas bajo el radar en Europa que podrían escalar como campeones globales”, señaló, citando a DeepMind como ejemplo de una empresa que vendió demasiado pronto por falta de capital de crecimiento. Google adquirió la compañía por más de $500 millones en 2014, pero ahora se estima que vale miles de millones.

Perspectivas internacionales y próximos pasos

Mantener a las empresas europeas bajo propiedad europea ha ganado urgencia en sectores clave, aunque el objetivo de Kembara es fomentar campeones globales que crucen fronteras. El fondo tiene conexiones con Malasia a través de Santiso, ex CEO para Europa del fondo soberano Khazanah, lo que podría abrir puertas a medida que países evalúan su exposición a mercados estadounidenses.

Para el segundo cierre, Kembara planea buscar inversores globales para obtener acceso a mercados y cadenas de suministro internacionales. El fondo se une a otros vehículos europeos de gran tamaño como LEC de Elaia y Lazard, que ofrece inversiones iniciales de €20 a €60 millones, y el fondo de €1 mil millones que Plural estaría levantando según reportes. El cierre final de Kembara y su cartera de inversiones determinarán si Europa puede finalmente resolver su déficit de capital de crecimiento en tecnología climática y deep tech.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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