La tecnología está transformando el concepto tradicional del día de pago en Estados Unidos, donde trabajadores del sector transaccional exigen cada vez más acceso inmediato a sus salarios. Según expertos de la industria de pagos, el pago en tiempo real se ha convertido en un criterio fundamental para definir un buen empleo, especialmente en un entorno económico donde las obligaciones financieras se liquidan instantáneamente mientras que los cheques de pago permanecen atrapados en ciclos de nómina heredados de sistemas antiguos.
Durante una conversación en el podcast “Wage to Wallet” de PYMNTS, ejecutivos de WorkWhile e Ingo Payments analizaron cómo esta brecha entre la velocidad de los gastos y el acceso a los ingresos está creando presión financiera significativa para millones de trabajadores estadounidenses. La discusión reveló que aproximadamente $8 billones del PIB estadounidense están vinculados a la economía laboral transaccional, según señaló Simon Khalaf, director de operaciones de WorkWhile.
El Costo Oculto de Esperar el Pago en Tiempo Real
Khalaf explicó que cuando los trabajadores no reciben pago diario, efectivamente están aceptando un descuento del 20% al 30% sobre sus ingresos. Esta pérdida ocurre porque deben recurrir a tarjetas de crédito, sobregiros o préstamos a corto plazo con tasas de interés elevadas para cubrir gastos entre períodos de pago.
Sin embargo, Drew Edwards, CEO de Ingo Payments, subrayó que esta necesidad de velocidad en los pagos no es nueva. Según Edwards, durante 25 años los trabajadores han buscado acceso más rápido a sus fondos cambiando cheques en tiendas y establecimientos especializados en todo el país. Lo que ha cambiado fundamentalmente es la infraestructura disponible, no la psicología del trabajador.
Pago Instantáneo Como Estándar Laboral
La penetración del pago instantáneo en la plataforma WorkWhile ha alcanzado el 91%, una cifra que demuestra cómo esta característica se ha vuelto esencial en lugar de opcional. Karen Webster, CEO de PYMNTS, señaló que la velocidad del pago ahora se sitúa junto al salario y la flexibilidad como criterios principales que los trabajadores utilizan para evaluar empleadores.
Adicionalmente, Khalaf destacó que muchos trabajadores transaccionales no eligieron estos roles por pasión sino por necesidad económica. “No están haciendo estos trabajos porque crecieron con una pasión por trabajar en un almacén”, explicó, enfatizando que viven de cheque en cheque tratando de sobrevivir en un mercado cada vez más restrictivo.
Inflación y Presión Financiera Acumulativa
Las tasas de interés elevadas han intensificado los desafíos financieros para los trabajadores transaccionales. Khalaf argumentó que las cifras oficiales de inflación subestiman la presión real sobre esta comunidad porque excluyen el costo de servir deuda, que aumenta significativamente cuando las tasas suben.
Webster agregó que aunque la inflación se ha moderado, los precios permanecen entre 20% y 25% más altos que hace algunos años. En este contexto, productos como “compre ahora, pague después” pueden funcionar como capital de trabajo de corta duración cuando se usan de manera predecible, ayudando a suavizar los desajustes inevitables entre ingresos y obligaciones.
Infraestructura Financiera Integrada
La investigación conjunta de PYMNTS, Ingo y WorkWhile está examinando cómo la volatilidad salarial, el tiempo de acceso y la disponibilidad de fondos afectan la liquidez y estabilidad financiera de los trabajadores. Webster describió esta iniciativa como un esfuerzo para medir qué tan rápidamente los salarios se convierten en gastos cotidianos, ahorros y pagos de facturas.
Mientras tanto, WorkWhile está aplicando un modelo que combina programación de turnos, pagos y herramientas financieras para ayudar a los trabajadores a planificar cuántos turnos necesitan no solo para cubrir facturas sino también para alcanzar objetivos discrecionales. El objetivo es proporcionar visibilidad en lugar de restricción, permitiendo a los trabajadores alinear esfuerzo con resultados.
La adopción del pago en tiempo real continúa expandiéndose, aunque persisten algunas limitaciones operativas en roles que requieren revisión gerencial antes de la aprobación de pagos. Edwards confirmó que la demanda por desembolsos más rápidos es “abrumadora” en todos los casos de uso, incluso mientras Ingo ha diversificado sus opciones de pago más allá de las transferencias tradicionales a tarjetas.
Khalaf proyectó el 4 de julio de 2026 como un potencial “Día de la Independencia Financiera”, visualizando sistemas que proporcionen estabilidad a los trabajadores al alinear ingresos con obligaciones en lugar de forzar dependencia del endeudamiento. La evolución hacia sistemas de pago instantáneo parece inevitable conforme más plataformas adoptan esta capacidad y los trabajadores continúan priorizándola como criterio de empleo. La brecha restante dependerá de cuán rápidamente los empleadores puedan modernizar sus procesos operativos de nómina para eliminar las fricciones que actualmente retrasan el acceso inmediato a los salarios ganados.

