Las grandes empresas tecnológicas están comprometiendo cifras récord en inversiones de capital para infraestructura de inteligencia artificial, con Amazon liderando la carrera al proyectar $200 mil millones en gastos de capital para 2026. El anuncio, realizado durante la presentación de resultados del jueves, marca un aumento significativo respecto a los $131.8 mil millones invertidos en 2025, destinados principalmente a centros de datos para IA, chips, robótica y satélites de órbita baja terrestre.
Google sigue de cerca con proyecciones de entre $175 mil millones y $185 mil millones en gastos de capital para el mismo período, según informó en sus resultados del miércoles. Esta cifra casi duplica los $91.4 mil millones del año anterior, consolidando a ambas compañías como los mayores inversionistas en infraestructura tecnológica de la industria.
La Carrera por el Control de la Infraestructura de IA
La lógica detrás de estos gastos de capital masivos refleja una convicción compartida en Silicon Valley: la inteligencia artificial convertirá la capacidad de cómputo avanzado en el recurso más escaso del futuro. Solo las empresas que controlen su propia infraestructura podrán sobrevivir en esta nueva era, según el pensamiento dominante.
Meta proyectó entre $115 mil millones y $135 mil millones para 2026, mientras que Oracle estimó $50 mil millones. Microsoft, aunque aún sin proyección oficial para 2026, registró $37.5 mil millones en su último trimestre, lo que sugiere aproximadamente $150 mil millones anuales si mantiene el ritmo actual.
Reacción Negativa del Mercado ante Gastos de Capital Masivos
Sin embargo, los inversionistas no comparten el entusiasmo de los ejecutivos tecnológicos. Cada compañía experimentó caídas significativas en el precio de sus acciones tras anunciar sus planes de inversión, con descensos más pronunciados correlacionados con compromisos financieros mayores.
El escepticismo del mercado no se limita a empresas como Meta, que todavía están definiendo su estrategia de productos de IA. Incluso compañías con modelos de negocio establecidos en la nube como Microsoft y Amazon enfrentan presión de inversionistas preocupados por las magnitudes sin precedentes de estos compromisos financieros.
El Dilema entre Visión Tecnológica y Rentabilidad
La tensión fundamental reside en que, tradicionalmente, las empresas exitosas eventualmente generan más ingresos mientras reducen gastos. No obstante, la narrativa actual en la industria tecnológica sugiere que quien construya más centros de datos tendrá mayor capacidad de cómputo y, por ende, podrá desarrollar los mejores productos de inteligencia artificial.
Para Amazon, la situación se complica aún más debido a su extensa infraestructura física, parte de la cual está siendo adaptada para robots costosos. A diferencia de competidores como Google, los gastos no relacionados con IA representan una porción significativa del presupuesto total.
Perspectivas y Presiones Futuras
El sentimiento de los inversionistas, aunque influyente, probablemente no alterará significativamente los planes de la industria a corto plazo. Si el potencial transformador de la inteligencia artificial es tan convincente como sugieren los expertos, cambiar de rumbo simplemente porque Wall Street se muestra cauteloso podría considerarse imprudente.
Las empresas tecnológicas enfrentarán creciente presión para minimizar públicamente el costo real de sus ambiciones en inteligencia artificial. La pregunta crucial será si estos niveles de inversión eventualmente se traducirán en productos rentables que justifiquen los gastos, o si la industria está sobreestimando la velocidad a la que el mercado adoptará estas tecnologías. Los próximos informes trimestrales revelarán si las compañías ajustan sus proyecciones o mantienen el curso pese a la resistencia del mercado financiero.

