El rol del director financiero (CFO) está experimentando una transformación fundamental en la era digital, expandiéndose más allá de las responsabilidades tradicionales de gestión contable hacia funciones estratégicas que abarcan tecnología, operaciones y gobernanza corporativa. Según declaraciones recientes de ejecutivos financieros, los CFOs modernos ahora enfrentan riesgos estratégicos y operacionales que trascienden el ámbito puramente financiero, según reveló Ian Goodkind, director financiero de Smarsh, durante una conversación para la serie “Office of the CFO” de PYMNTS.
Esta evolución del director financiero refleja cambios profundos en cómo las organizaciones abordan la toma de decisiones en entornos cada vez más complejos. Goodkind explicó que los CFOs deben mantener una visión amplia del entorno macroeconómico debido a su impacto directo en las operaciones empresariales. La gestión de números, aunque sigue siendo fundamental, ya no constituye el único enfoque de estos ejecutivos.
De custodio financiero a operador estratégico
Históricamente, el CFO era percibido principalmente como un analista de cifras responsable de garantizar auditorías precisas, establecer presupuestos y mantener controles y políticas adecuadas, según indicó Goodkind. Sin embargo, a medida que las empresas escalaban y las operaciones se volvían más complejas, esta definición comenzó a expandirse considerablemente.
Los líderes financieros ahora participan activamente en el diseño de sistemas empresariales en lugar de simplemente reportar sus resultados. Goodkind describió esta fase como el momento en que los CFOs fueron reposicionados como operadores responsables de procesos escalables, visibilidad de datos y disciplina de ejecución en toda la organización.
Esta reconfiguración ha convertido al área financiera en lo que Goodkind denominó “el tejido conectivo de toda la organización”, vinculando el desempeño pasado con la ejecución actual y las ambiciones a largo plazo. En consecuencia, las finanzas dejaron de estar aguas abajo de la toma de decisiones para integrarse directamente en ella.
Nuevas prioridades en la agenda del director financiero
La agenda diaria de los CFOs modernos refleja este cambio paradigmático. Goodkind señaló que su calendario ya no se concentra en cerrar libros contables o elaborar presupuestos, sino en reuniones con colegas y sus equipos para comprender sus preocupaciones, explorar alternativas y evaluar su viabilidad financiera.
Adicionalmente, los directores financieros dedican más tiempo a trabajar con líderes operativos, equipos de producto y ejecutivos de estrategia. Las conversaciones se centran menos en análisis de varianzas y más en evaluar compensaciones: identificar qué mantiene despiertos a los líderes, qué inversiones son viables y qué riesgos puede asumir la organización.
Finanzas en el centro de la gobernanza, producto e inteligencia artificial
El rol ampliado del CFO se hace especialmente visible en la estrategia de productos, particularmente mientras la inteligencia artificial (IA) redefine la economía del software. Goodkind afirmó que la IA está transformando todo el panorama empresarial, obligando a los directores financieros a colaborar estrechamente con equipos de producto para comprender las tecnologías y sus requisitos de desarrollo.
Estas deliberaciones van mucho más allá de consideraciones de costos. Los CFOs ahora participan en la evaluación de mercados totales direccionables, elasticidad de precios, disposición de pago de clientes y durabilidad de márgenes a largo plazo antes de que los productos lleguen al mercado, según el informe.
Gobernanza de datos como responsabilidad crítica
A medida que la IA penetra más profundamente en las finanzas, la gobernanza se ha convertido en una de las responsabilidades no financieras más consecuentes de los líderes financieros. Con las herramientas de IA procesando datos sensibles, surgen preguntas inevitables sobre exposición, trazabilidad y propiedad intelectual.
Goodkind planteó interrogantes fundamentales que los CFOs deben abordar: de dónde provienen los datos, dónde se exponen y cómo se utilizan. Los directores financieros mantienen la responsabilidad de garantizar que cualquier implementación sea segura, independientemente de sus beneficios potenciales.
Paralelamente, la explosión de datos que impulsa la IA también ha transformado las operaciones financieras. Los paneles en tiempo real, auditorías automatizadas y análisis predictivos prometen decisiones más rápidas, aunque también introducen nueva complejidad, según destacó el ejecutivo.
Goodkind observó que los métodos de auditoría han cambiado completamente comparados con sus primeros años de carrera. Esta transformación sugiere que las organizaciones financieras futuras podrían requerir mayor fluidez en sistemas de datos, flujos de información y gobernanza tecnológica, más allá de los conocimientos financieros tradicionales.
La evolución continua del rol del director financiero plantea interrogantes sobre las competencias requeridas para futuros líderes financieros. Los CFOs que adopten esta complejidad podrán ejercer una influencia sin precedentes en sus organizaciones, no porque las finanzas importen menos, sino porque ahora tocan prácticamente todo lo que más importa en el entorno empresarial moderno.

