Elon Musk reveló planes para establecer una instalación de fabricación lunar durante una reunión con empleados de xAI el martes por la noche, según informó The New York Times. La propuesta contempla construir una fábrica en la Luna que produciría satélites de inteligencia artificial y los lanzaría al espacio mediante una catapulta gigante. “Tienes que ir a la Luna”, declaró Musk a sus empleados, argumentando que este movimiento permitiría a xAI aprovechar más poder computacional que cualquier competidor.

La reunión se produjo en un momento delicado para la compañía de inteligencia artificial. Menos de 24 horas antes, dos cofundadores de xAI, Tony Wu y Jimmy Ba, anunciaron su salida de la empresa. Con estas partidas, seis de los 12 miembros fundadores han dejado la joven compañía, aunque todas las separaciones se han descrito como amistosas.

El cambio de enfoque de Marte a la Luna

Durante 24 años, Marte fue el objetivo final de SpaceX. Sin embargo, Musk sorprendió a muchos el domingo pasado cuando publicó que SpaceX había “cambiado su enfoque a construir una ciudad autosuficiente en la Luna”. Según el empresario, una colonia marciana tomaría “más de 20 años”, mientras que la Luna podría lograrse en la mitad del tiempo.

Este giro representa un cambio significativo de dirección para una compañía que nunca ha enviado una misión lunar. No obstante, Musk no aclaró durante la reunión cómo se construiría esta infraestructura ni cómo planea reorganizar la entidad recientemente fusionada de xAI-SpaceX, que se dirige hacia una posible oferta pública inicial histórica.

La visión estratégica detrás de la instalación de fabricación lunar

Según un inversor de capital de riesgo en xAI, las ambiciones lunares no son una distracción de la misión central de la compañía, sino inseparables de ella. La teoría es que Musk ha estado construyendo hacia un objetivo único desde el principio: el modelo mundial de inteligencia artificial más poderoso, entrenado no solo con texto e imágenes sino con datos del mundo real que ningún competidor puede replicar.

Cada empresa de Musk contribuiría componentes únicos a este ecosistema. Tesla aportaría sistemas de energía y topología vial, Neuralink ofrecería conocimientos sobre el cerebro humano, SpaceX proporcionaría física y mecánica orbital, y The Boring Company añadiría datos subsuperficiales. Una fábrica lunar completaría este conjunto de datos propietarios.

Desafíos legales y regulatorios

La viabilidad legal de establecer operaciones de fabricación en la Luna presenta interrogantes significativas. Según el Tratado del Espacio Exterior de 1967, ninguna nación ni empresa puede reclamar soberanía sobre la Luna. Sin embargo, una ley estadounidense de 2015 abrió una laguna legal importante: aunque no puedes poseer la Luna, puedes poseer lo que extraigas de ella.

Mary-Jane Rubenstein, profesora de estudios de ciencia y tecnología en la Universidad Wesleyan, explicó a TechCrunch el mes pasado que esta distinción es algo ilusoria. “Es más como decir que no puedes poseer la casa, pero puedes tener las tablas del piso y las vigas”, señaló, “porque las cosas que están en la Luna son la Luna”.

Competencia internacional y marcos normativos

Además, no todas las naciones han acordado seguir este marco legal. China y Rusia ciertamente no lo han hecho, lo que añade complejidad geopolítica a cualquier plan de industrialización lunar. Mientras tanto, los inversores parecen considerablemente más entusiasmados con centros de datos en órbita que con colonias en otros planetas, dado que los primeros ofrecen plazos de retorno más razonables.

Turbulencia interna en xAI

Durante la reunión, Musk reconoció con orgullo que la compañía está en constante cambio. “Si te mueves más rápido que cualquier otro en cualquier arena tecnológica, serás el líder”, dijo a los empleados según el Times, “y xAI se mueve más rápido que cualquier otra compañía, nadie está ni siquiera cerca”. También añadió que “cuando esto sucede, hay algunas personas que están mejor adaptadas para las etapas iniciales de una compañía y menos para las etapas posteriores”.

Con una oferta pública inicial de SpaceX que supuestamente apunta a una valoración de 1.5 billones de dólares prevista para este verano, todos los involucrados en las salidas recientes están en posición de beneficiarse financieramente considerablemente.

No está claro qué motivó específicamente la reunión de toda la compañía ni si Musk abordó suficientemente las preguntas sobre quién ayudará a ejecutar esta ambiciosa visión lunar mientras el equipo fundador continúa reduciéndose. La fusión de xAI con SpaceX y la transición hacia operaciones lunares representan cambios monumentales cuya implementación práctica permanece sin definir. Los próximos meses revelarán si esta reorganización corporativa puede mantener el impulso mientras navega por desafíos técnicos, legales y de recursos humanos sin precedentes.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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