El CEO de xAI, Elon Musk, presentó ayer una visión ambiciosa de construcción de centros de datos en la Luna tras una reestructuración que provocó la salida de varios ejecutivos del laboratorio de inteligencia artificial. Durante una reunión interna, Musk afirmó que los empleados de xAI deberían sentirse atraídos por la idea de construir lanzadores electromagnéticos en la Luna, según reportes de la presentación compartida públicamente. Este anuncio llega después de la fusión entre xAI y SpaceX, la compañía aeroespacial también dirigida por Musk.

La propuesta incluye la construcción de una base lunar que fabricaría computadoras espaciales para inteligencia artificial y las lanzaría al espacio profundo mediante un sistema de lanzamiento electromagnético. Esta declaración se produjo mientras la compañía combinada se prepara para una oferta pública inicial anticipada.

Los centros de datos en la Luna como nueva estrategia de xAI

Musk describió un plan escalonado que comenzaría con centros de datos de inteligencia artificial orbitando la Tierra, según las diapositivas presentadas durante la reunión. Sin embargo, el empresario fue más allá al plantear la necesidad de expandirse hacia la Luna para generar teravatios de energía. “¿Qué pasa si quieres ir más allá de un simple teravatio por año?”, preguntó Musk, según el reporte. “Para hacer eso, tienes que ir a la Luna”.

La visión se basa en la Escala de Kardashev, una medida teórica de civilizaciones galácticas propuesta por el astrónomo soviético Nikolái Kardashev en la década de 1960. Musk sugirió que la compañía podría aprovechar “tal vez incluso un pequeño porcentaje de la energía del sol” para entrenar y operar modelos de inteligencia artificial, según sus declaraciones al personal.

El cambio desde Marte hacia proyectos lunares

Esta nueva narrativa representa un cambio significativo en las prioridades públicas de Musk. Durante nueve años, SpaceX promocionó planes de colonización de Marte como su objetivo principal, una visión que sirvió como herramienta de reclutamiento efectiva entre ingenieros aeroespaciales. Sin embargo, la compañía se ha alejado recientemente de esta meta marciana.

Los planes anunciados en 2016 para adaptar la nave Dragon como módulo de aterrizaje marciano fueron abandonados al año siguiente debido a los desafíos técnicos y costos, según reportes previos. Mientras tanto, el vehículo Starship, inicialmente concebido para la colonización de Marte, ha redirigido sus capacidades hacia tareas más rentables: lanzar satélites para la red de comunicaciones Starlink y cumplir contratos de $4 mil millones con la NASA para llevar astronautas a la Luna.

Viabilidad técnica y económica del proyecto

Expertos citados en el reporte sugieren que construir centros de datos en órbita terrestre podría ser factible en la década de 2030, particularmente si los pronósticos sobre el aumento de la demanda y los costos terrestres se materializan. No obstante, fabricar satélites en la Luna requeriría avances tecnológicos considerablemente mayores.

La producción masiva de computadoras avanzadas en la superficie lunar dependería de reducciones dramáticas en los costos de acceso al espacio, según el análisis. Además, implicaría transportar todas las materias primas necesarias a la Luna, junto con la infraestructura requerida para una “ciudad autosustentable”, tal como la describió Musk.

Implicaciones para la estrategia empresarial

Observadores familiarizados con las presentaciones de Musk señalan que la diapositiva sobre la base lunar apareció al final de la presentación, donde el empresario tradicionalmente comparte visiones a largo plazo durante reuniones de SpaceX. Esta colocación sugiere que funciona como objetivo aspiracional más que como plan inmediato de desarrollo.

La narrativa también podría servir propósitos de reclutamiento y marketing para la fusión xAI-SpaceX. Científicos y empresas emergentes están experimentando con la fabricación de chips y componentes de precisión en el espacio, estableciendo precedentes técnicos para conceptos similares.

La compañía combinada buscará atraer inversores y personal técnico con esta visión ambiciosa de infraestructura espacial para inteligencia artificial. La viabilidad del proyecto dependerá de múltiples avances tecnológicos en los próximos años, incluyendo reducciones sustanciales en costos de lanzamiento y capacidades de manufactura espacial. Los detalles específicos sobre plazos de implementación o inversiones requeridas no fueron revelados durante la presentación interna.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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