La conversación sobre criptomonedas en las salas de juntas corporativas está experimentando una transformación fundamental. Lo que antes se centraba en la volatilidad y el riesgo de los activos digitales ahora se está convirtiendo en un debate sobre eficiencia de capital y optimización de tesorería. Las stablecoins están emergiendo como el catalizador principal de este cambio, ofreciendo a los directores financieros nuevas herramientas para gestionar la liquidez empresarial sin las fluctuaciones de precio que caracterizan a otras criptomonedas.
Este cambio de enfoque refleja la maduración del ecosistema de activos digitales y su creciente integración en las operaciones corporativas tradicionales. A diferencia de las redes de tarjetas o los esquemas de pagos en tiempo real, las stablecoins pueden funcionar simultáneamente como mecanismo de transferencia y reserva de valor que se mueve entre plataformas sin fricciones de reconciliación.
Liquidez Continua y Gestión de Tesorería
Las stablecoins prometen lo que los tesoreros llaman liquidez continua, es decir, la capacidad de reposicionar efectivo instantáneamente, incluso fuera del horario bancario. Para organizaciones que gestionan ciclos de capital de trabajo extensos u operan en mercados con infraestructura de pagos subdesarrollada, esta capacidad puede reducir la necesidad de endeudamiento a corto plazo y mejorar la visibilidad de las posiciones de efectivo globales.
Sin embargo, utilizar stablecoins a escala introduce una bifurcación estratégica. Las instituciones deben decidir si emitir su propio token y controlar la infraestructura, depender de un emisor externo mientras integran funcionalidades en flujos de trabajo existentes, o licenciar infraestructura en un modelo de marca blanca que divide la diferencia.
Para líderes financieros experimentados, la pregunta de si comprar, construir o asociarse es familiar. No obstante, las stablecoins complican ese cálculo al interactuar con múltiples áreas operativas, incluyendo tesorería, liquidación transfronteriza, nómina y adquisiciones, cada una requiriendo potencialmente una respuesta diferente.
Estrategias por Caso de Uso para la Eficiencia de Capital
A pesar de las narrativas tempranas que presentaban las stablecoins como desafíos disruptivos a las finanzas tradicionales, el mercado está tendiendo hacia la convergencia. El resultado probablemente no será un reemplazo total de los sistemas existentes, sino una capa adicional de liquidación que opera junto a ellos.
Nassim Eddequiouaq, director ejecutivo de Bastion, indicó en una entrevista este mes que hace dos años era necesario explicar qué era una stablecoin, mientras que ahora las empresas llegan con datos concretos. Saben cuándo quieren lanzar, dónde se utilizará la stablecoin, qué corredores son importantes para los flujos de tesorería y desde qué jurisdicciones no pueden aceptar microtransacciones.
En esta perspectiva, las stablecoins no son una nueva clase de activo para gestionar sino un nuevo primitivo financiero que cambia cómo se mueve el valor a través de la empresa. La tarea del director financiero es decidir dónde debe aprovecharse ese primitivo y dónde debe permanecer abstraído detrás de intermediarios confiables.
Biswarup Chatterjee, director global de asociaciones e innovación en Citi Services, señaló que no comienzan con el activo, sino con la necesidad del cliente, y luego evalúan los pros y contras de cada tipo de activo o instrumento de financiamiento. Áreas como la optimización de tesorería, la eficiencia transfronteriza, la modernización de nómina y la automatización de la cadena de suministro tradicionalmente se han asociado con diferentes tolerancias para la propiedad e integración.
La Modularidad Tecnológica Transforma las Decisiones
Una razón por la cual los directores financieros pueden adaptar su enfoque por caso de uso es la creciente modularidad de la infraestructura de stablecoins. Las interfaces de programación de aplicaciones permiten a las empresas integrar la liquidación con stablecoins en flujos de trabajo específicos sin rediseñar toda su estructura financiera.
Esta flexibilidad permite una estrategia selectiva: asociarse para nómina, integrar para operaciones transfronterizas, experimentar con pagos programables en adquisiciones. Simultáneamente, los directores financieros son conscientes de que la ambigüedad en la presentación de informes financieros puede compensar cualquier ganancia operativa.
El determinismo contable es fundamental para cualquier estrategia de activos digitales, ya que los equipos de tesorería requieren tratamiento claro de activos digitales, respaldo de reservas auditable y procesos de reconciliación que resistan el escrutinio de auditores y reguladores. Esta modularidad refleja transformaciones anteriores en la nube, donde las empresas ya no tenían que elegir entre el desarrollo interno completo y la externalización total.
No obstante, para casos de uso sensibles jurisdiccionalmente como nómina y pagos transfronterizos, esto puede requerir socios de grado institucional como mínimo. Un informe de PYMNTS Intelligence y Citi indica que el próximo salto de blockchain será moldeado por la regulación, y que la orientación en evolución está comenzando a crear fundamentos para una adopción segura y escalable, aunque los desafíos de implementación continúan complicando el progreso.
A medida que los marcos regulatorios continúan desarrollándose en múltiples jurisdicciones, los directores financieros enfrentarán mayor claridad sobre cómo estructurar sus estrategias de stablecoins. La evolución de estándares contables y requisitos de cumplimiento determinará qué modelos de implementación resultan más viables para diferentes tipos de organizaciones y casos de uso específicos.

