Una proporción creciente de pequeñas empresas minoristas no están planificando la próxima recesión económica tanto como financiando su camino a través de la próxima semana, según revelan datos recientes de PYMNTS Intelligence. El análisis muestra que el financiamiento de pequeños negocios se ha convertido en una herramienta de supervivencia inmediata más que en una estrategia de crecimiento a largo plazo, con márgenes que se han vuelto peligrosamente estrechos.
El informe “How Retail Small Businesses Finance Survival in Uncertain Times” de PYMNTS describe una economía donde el acceso al capital se trata menos de expansión y más de resistencia. El estudio encontró que muchas pequeñas y medianas empresas operan con poco margen de maniobra, dependiendo de ingresos diarios o del efectivo disponible en el banco.
Dependencia del financiamiento de pequeños negocios en efectivo inmediato
Según el informe, la mitad de las pequeñas y medianas empresas (PYMES) dependen de las ventas diarias o del efectivo en el banco para sobrevivir, una señal de que la volatilidad rutinaria puede volverse existencial. Cuando estos amortiguadores fallan, los propietarios recurren cada vez más a opciones de financiamiento más rápidas y fáciles de acceder, incluso si esto traslada el riesgo del negocio al individuo.
Las tarjetas de crédito representan la herramienta de financiamiento bajo demanda más común, ya que el 64% de las PYMES con acceso a financiamiento tienen tarjetas de crédito empresariales disponibles, según indicó el estudio. Sin embargo, entre los negocios que afirmaron tener pocas o ninguna probabilidad de sobrevivir, el 27% utilizó tarjetas de crédito personales en los últimos doce meses, lo que apunta a un cambio de los balances empresariales a los hogares cuando las opciones se reducen.
La brecha entre uso estratégico y necesidad inmediata
Existe una línea divisoria entre las empresas que pueden usar el crédito estratégicamente y aquellas que lo usan como sustituto del efectivo, una distinción moldeada por la trayectoria de ingresos, la antigüedad del negocio y la exposición de la industria a choques de suministro y aranceles. El informe reveló que el acceso al financiamiento tiende a elevar la capacidad percibida de una empresa para navegar interrupciones.
Además, las empresas con exceso de efectivo y acceso a financiamiento fueron un 23% más propensas a confiar en su capacidad para manejar choques en la cadena de suministro relacionados con aranceles, según el reporte. Esta confianza importa porque cambia el comportamiento empresarial.
Cómo el financiamiento de pequeños negocios afecta las decisiones operativas
Una empresa que cree que puede superar las interrupciones es más probable que mantenga inventario, renegocie con proveedores o cambie de fuentes de abastecimiento. En contraste, una empresa que no puede hacerlo puede tomar medidas opuestas, recortando demasiado profundo y demasiado rápido.
El informe también sugirió que la fricción, no solo la disponibilidad, determina los resultados. Las altas tarifas y tasas de interés disuaden el uso incluso entre empresas que técnicamente tienen acceso, especialmente en ciudades más pequeñas. Esto ayuda a explicar por qué algunos propietarios dijeron que no usan financiamiento porque no lo necesitan, aunque a menudo también carecen de acceso en primer lugar.
Diferencias por madurez empresarial y sector
El análisis trazó líneas entre la madurez empresarial y la respuesta sectorial. Las empresas más antiguas tienen menos probabilidades de acceder al financiamiento, pero cuando lo hacen, son más propensas a usarlo estratégicamente. Mientras tanto, las empresas más jóvenes dependen de él por necesidad.
El comercio minorista es la industria con mayor probabilidad de reemplazar proveedores con opciones domésticas en respuesta a aranceles, mientras que hoteles y restaurantes se inclinan más hacia la negociación y sustitutos. Los servicios profesionales son los menos propensos a tener algún plan, según el documento.
La evolución del financiamiento de pequeños negocios continuará dependiendo de factores macroeconómicos como tasas de interés y política arancelaria. Las empresas que carecen de reservas financieras seguirán navegando un entorno precario donde cada semana presenta nuevos desafíos de liquidez. La próxima fase dependerá de si las instituciones financieras ajustan sus productos para reflejar esta realidad operativa o si las PYMES continúan absorbiendo el riesgo de manera individual.

