Las empresas financieras y tecnológicas están cambiando su enfoque en las finanzas integradas, priorizando la confianza y la fiabilidad sobre la velocidad de implementación, según revelan datos recientes de PYMNTS Intelligence. Durante más de dos décadas, estas compañías han corrido para expandir un modelo de financiamiento que General Motors inventó hace más de un siglo, permitiendo a los compradores obtener préstamos directamente en el punto de venta sin necesidad de acudir a un banco tradicional.
La carrera para integrar más servicios financieros en negocios que no son bancos ahora está desacelerando hacia un ritmo más medido, según muestra la investigación reciente. El mercado global de finanzas integradas se espera que supere los 7.2 billones de dólares para 2030, pero la estrategia de crecimiento está evolucionando significativamente.
Qué Son las Finanzas Integradas
Las finanzas integradas son software que incorpora pagos, préstamos, billeteras digitales, seguros y otros productos financieros en la plataforma de un minorista u otro negocio que no es en sí mismo un banco. Hasta hace poco, este sector se definía por la velocidad, alimentado por el espíritu de Silicon Valley de “moverse rápido y romper cosas”.
La promesa era que cuanto más rápido una empresa no bancaria pudiera ofrecer servicios financieros, más fuerte sería su ventaja competitiva en la economía digital. Sin embargo, a medida que el uso de sistemas de finanzas integradas se expandió, también lo hicieron sus costos de integración, demandas de cumplimiento normativo y preocupaciones sobre transparencia operativa.
La Confianza Desplaza a la Velocidad en Finanzas Integradas
Un estudio reciente de PYMNTS Intelligence, basado en una encuesta a 515 ejecutivos senior realizada a finales de 2025, captura este punto de inflexión. La confianza en el proveedor de finanzas integradas ha superado a la velocidad y el precio como el factor más importante al elegir un socio, especialmente entre empresas de negocio a negocio.
Estas compañías B2B operan más profundamente en la infraestructura financiera, donde las interrupciones, fallas de cumplimiento y problemas de datos tienen consecuencias reales. Para ellas, la fiabilidad y el gobierno corporativo ahora importan más que los lanzamientos rápidos, según indica el informe.
Además, muchas empresas reportan puntos problemáticos persistentes al integrar finanzas integradas en sus operaciones. Los altos costos de integración, la transparencia limitada sobre los procesos del proveedor y la complejidad regulatoria están ralentizando el tiempo necesario para lograr valor real.
Diferentes Prioridades Según el Modelo de Negocio
La investigación de PYMNTS también muestra que las finanzas integradas se ven y actúan de manera diferente según el rol de una empresa en el ecosistema. Las empresas orientadas al consumidor tienden a ver las finanzas integradas a través de una lente de crecimiento, enfocándose en mejorar las relaciones con clientes y aumentar la participación.
En contraste, las compañías B2B priorizan la salud operacional. El rendimiento del flujo de efectivo, el control de costos y la estabilidad del sistema importan más que la experiencia de los usuarios finales. Para estas empresas, las finanzas integradas son infraestructura fundamental.
Mientras tanto, las empresas híbridas que tanto proveen como utilizan finanzas integradas internamente enfrentan la curva de aprendizaje más pronunciada. Deben equilibrar la experiencia del cliente con la exposición regulatoria y el gobierno de la plataforma.
El Papel Creciente de la Regulación
Las expectativas sobre cómo los reguladores federales y especialmente estatales darán forma y controlarán las finanzas integradas están acelerando este cambio. Las empresas FinTech que proporcionan servicios de finanzas integradas típicamente se clasifican como gestores de programas o proveedores de tecnología de terceros en lugar de instituciones financieras reguladas.
Sus actividades están estrictamente gobernadas por los contratos, supervisión y marcos de diligencia debida impuestos por el banco patrocinador con el que trabajan. El banco generalmente es responsable de cualquier falla de cumplimiento en el sistema del proveedor, incluidas aquellas relacionadas con reglas de conocimiento del cliente, intercambio de datos y regulaciones antilavado de dinero.
La mayoría de las empresas encuestadas por PYMNTS Intelligence no creen que la regulación adicional dañará las finanzas integradas. Sin embargo, muchas esperan que la supervisión aumente, particularmente durante los próximos tres años, según declaró el informe.
Redefiniendo lo “Fluido”
Quizás el signo más revelador de madurez es cómo las empresas ahora definen “fluido”. En los primeros años de las finanzas integradas, eso significaba “invisible”: los pagos se enviaban, los fondos se movían rápidamente y las empresas no cuestionaban la complejidad tecnológica subyacente.
Hoy en día, fluido significa cada vez más predecible, transparente y responsable. La visibilidad limitada sobre cómo funcionan realmente los procesos de un proveedor ha emergido como una preocupación principal, particularmente para empresas orientadas al consumidor.
El Nuevo Manual de Operaciones
A medida que las finanzas integradas maduran, está surgiendo un nuevo manual de operaciones. Las empresas están priorizando marcos de gobierno que definen supervisión y responsabilidad. Están exigiendo modelos de integración más claros que reduzcan costos y complejidad.
Los controles de seguridad de datos y privacidad se están convirtiendo en requisitos básicos, no diferenciadores. Este cambio también afecta cómo las empresas miden el éxito con programas de finanzas integradas, enfocándose en el rendimiento operacional y el valor del cliente a largo plazo en lugar de solo adquirir nuevos usuarios.
La próxima fase probablemente favorecerá menos plataformas pero más sólidas, construidas para la resistencia en lugar de la experimentación. Los proveedores que puedan demostrar fiabilidad, disciplina en cumplimiento normativo y transparencia probablemente ganarán participación de mercado. La innovación continuará, pero dentro de límites más estrictos y con mayor escrutinio regulatorio anticipado en los próximos tres años.

