Las empresas europeas están optando cada vez más por lanzar programas de tarjetas de marca propia sin depender de bancos tradicionales, según reveló Wallester, institución de pago con licencia, en un webinar reciente con Visa y GF Money. Esta tendencia marca un cambio significativo en cómo las compañías integran servicios financieros en sus operaciones, aprovechando infraestructuras digitales que reducen el tiempo de implementación de años a semanas.
El webinar destacó que el periodo promedio para lanzar un programa de tarjetas ha caído de 12 meses a entre tres y cuatro meses, con algunos casos documentados de implementación en solo 28 días. Esta aceleración responde a la adopción de infraestructura basada en APIs que elimina la complejidad tradicional asociada con proyectos de emisión de tarjetas.
Consumerización del sector B2B impulsa programas de tarjetas
Uno de los principales factores que impulsa esta transformación es la evolución de las expectativas de los usuarios empresariales. Según Linus Olofsson, responsable de desarrollo de negocio para Nórdicos y Bálticos en Visa, el sector B2B está experimentando un proceso de “consumerización” donde las empresas demandan la misma velocidad y conveniencia que obtienen como consumidores.
“Si utilizas las soluciones de pago más ágiles como consumidor, quieres hacer lo mismo cuando actúas en nombre de tu negocio”, indicó Olofsson durante la sesión. Las pequeñas empresas ya no pueden permitirse esperar decisiones de crédito o la entrega física de tarjetas, especialmente cuando sus clientes esperan transacciones instantáneas.
Marco regulatorio europeo facilita la entrada de nuevos actores
La claridad normativa ha sido fundamental para esta expansión. Edouard Roca, responsable de desarrollo de negocio en Wallester, señaló que marcos regulatorios europeos como PSD2 han creado un entorno predecible que permite a entidades no bancarias ingresar al espacio de emisión de tarjetas sin las barreras tradicionales.
Esta evolución regulatoria ha eliminado obstáculos que anteriormente desalentaban a las empresas de integrar capacidades de emisión de tarjetas en sus plataformas. Además, la estandarización de procesos de cumplimiento ha reducido significativamente los costos de capital inicial necesarios para lanzar estos programas.
Caso práctico en los países nórdicos
David Öhlund, director ejecutivo de GF Money para Escandinavia, compartió la experiencia de su firma de crédito al consumo al pasar de ofrecer líneas de crédito simples a un programa unificado de tarjetas en Finlandia, Suecia y Dinamarca. Utilizando una única infraestructura API, la empresa ahora puede ofrecer tarjetas virtuales instantáneamente durante el proceso de solicitud.
“En cinco minutos desde completar la aplicación, el cliente puede acceder a la tarjeta y comenzar a usarla”, explicó Öhlund. La infraestructura unificada permite replicar rápidamente soluciones como programas de fidelización en diferentes jurisdicciones, maximizando la eficiencia operativa.
Tendencias emergentes en finanzas integradas
El webinar identificó las plataformas ERP y software de contabilidad SaaS como algunos de los verticales de crecimiento más rápido para finanzas integradas en 2026. Estas plataformas están incorporando capacidades de emisión de tarjetas directamente en sus flujos de trabajo, eliminando fricciones en procesos de gasto corporativo.
Olofsson también destacó el concepto de “Flex Credentials”, una solución que permite que una sola tarjeta cambie dinámicamente entre funciones de débito y crédito según el comerciante o la preferencia del usuario. Esta flexibilidad representa una evolución significativa respecto a productos financieros tradicionales con funcionalidades fijas.
Importancia de la estrategia antes del lanzamiento
Sin embargo, los participantes advirtieron contra lanzamientos sin planificación clara. Olofsson señaló que “no hay nada peor que emitir tarjetas que nunca se usan”, enfatizando la necesidad de definir el público objetivo y cómo el producto se integrará en el comportamiento diario de los usuarios.
La velocidad de implementación no debe comprometer la estrategia de adopción. Las empresas deben equilibrar la rapidez del lanzamiento con una propuesta de valor clara que incentive el uso continuo de las tarjetas emitidas.
Se espera que la tendencia hacia programas de tarjetas de marca propia continúe acelerándose durante 2026, especialmente en sectores como software empresarial y plataformas de comercio electrónico. La competencia entre proveedores de infraestructura probablemente impulsará tiempos de implementación aún más cortos, aunque la viabilidad a largo plazo dependerá de tasas de activación y retención de usuarios. Las empresas que consideren estos programas deberán evaluar cuidadosamente si sus casos de uso justifican la inversión en tecnología y cumplimiento normativo continuo.

