La generación más digital de la historia está gestionando una parte sorprendente de sus negocios a la antigua usanza: con efectivo en mano. Según reveló Mark Barnett, director global de pequeñas y medianas empresas de Mastercard, el 52% de los pagos que realizan las pequeñas empresas de la Generación Z se efectúan en efectivo, una cifra que considera asombrosa y que plantea interrogantes sobre la infraestructura financiera digital disponible para emprendedores jóvenes.

Esta realidad contrasta notablemente con la imagen que se tiene de los empresarios de la Generación Z como nativos digitales que crecieron con smartphones, aplicaciones de pago instantáneo y transacciones sin contacto. La dependencia del efectivo entre estos jóvenes empresarios no refleja nostalgia, sino necesidades operativas concretas que las soluciones digitales actuales aún no satisfacen completamente.

El Uso del Efectivo en las Pequeñas Empresas de la Generación Z

La persistencia del efectivo entre emprendedores jóvenes responde a tres problemas fundamentales que enfrentan los propietarios de pequeñas empresas: inmediatez, liquidez y certeza. Sin embargo, Barnett manifestó que esta dependencia no es completamente racional desde una perspectiva financiera, dado que existen herramientas digitales modernas que proporcionan la misma inmediatez junto con beneficios adicionales que el efectivo no puede ofrecer.

Paradójicamente, el 68% de los propietarios de negocios de la Generación Z expresó su deseo de reducir su dependencia del efectivo, el nivel de interés más alto entre todas las generaciones. Esto demuestra que la relación con el efectivo no obedece a preferencias personales, sino a necesidades operativas no satisfechas por las alternativas digitales disponibles.

Acceso Limitado al Crédito Empresarial

Uno de los factores críticos que explica la dependencia del efectivo es el acceso restringido al crédito empresarial entre los jóvenes empresarios. Mientras que aproximadamente seis de cada diez pequeñas empresas poseen una tarjeta de crédito empresarial, solo el 22% de los emprendedores de la Generación Z cuenta con una, según indicó Barnett citando datos recientes.

Esta brecha refleja historiales crediticios limitados, un desafío común para fundadores jóvenes que simplemente carecen del registro financiero necesario para calificar para productos crediticios empresariales tradicionales. No obstante, la ausencia de tarjetas empresariales puede perjudicar más que beneficiar a estos emprendedores a largo plazo.

Las tarjetas de crédito empresariales proporcionan capital de trabajo, seguridad contra fraudes y la capacidad de conocer exactamente la posición del flujo de efectivo, elementos cruciales para la supervivencia de cualquier pequeño negocio. La oportunidad para empresas de tecnología financiera e instituciones financieras no radica simplemente en digitalizar pagos, sino en construir sistemas operativos financieros con menores barreras de entrada.

La Inteligencia Artificial Como Catalizador Digital

Irónicamente, la próxima fuerza que podría impulsar a los empresarios de la Generación Z hacia las finanzas digitales podría no ser la tecnología de pagos, sino la inteligencia artificial. Barnett señaló que la IA beneficiará desproporcionadamente a las pequeñas empresas, ofreciendo capacidades de nivel corporativo para llenar las brechas de recursos que tradicionalmente enfrentan.

Para que estas herramientas funcionen efectivamente, las empresas deben operar dentro de sistemas financieros digitales capaces de generar los datos transaccionales que la IA necesita. Como destacó Barnett, la inteligencia artificial funciona con datos digitales y no puede contar efectivo.

Mastercard presentó recientemente Virtual C-Suite, una experiencia diseñada para facilitar la gestión empresarial mediante información financiera y recomendaciones en tiempo real. La primera capacidad introducida, el Virtual CFO, utiliza IA para ayudar a los propietarios de negocios a comprender mejor su salud financiera y tomar decisiones más inteligentes sobre flujo de efectivo y pagos empresariales.

Equilibrio Entre Automatización y Soporte Humano

A pesar del énfasis en la automatización, los fundadores de la Generación Z aún valoran el apoyo humano cuando importa. Barnett explicó que estos empresarios se sienten cómodos interactuando con asistentes de IA, pero cuando surgen problemas como durante la incorporación o disputas, prefieren tener la posibilidad de hablar con una persona real.

Si las redes de pagos y las instituciones financieras desean que los empresarios de la Generación Z abandonen el efectivo, la próxima generación de herramientas digitales debe ofrecer velocidad, claridad y confianza sin sacrificar flexibilidad, manteniendo el soporte humano disponible cuando sea necesario. La estadística sorprendente sobre la dependencia del efectivo de esta generación puede representar una oportunidad considerable para proveedores de servicios financieros y empresariales que desarrollen soluciones adaptadas a estas necesidades específicas.

La evolución hacia sistemas de pago digital más accesibles y eficientes para pequeñas empresas continuará dependiendo de la capacidad de las instituciones financieras para diseñar productos que aborden simultáneamente las limitaciones crediticias, proporcionen transparencia en el flujo de efectivo e integren tecnologías emergentes como la inteligencia artificial. El progreso en esta dirección determinará si la próxima generación de emprendedores puede finalmente alinear sus prácticas comerciales con su naturaleza digital nativa.

Compartir.

Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

Deja una respuesta