Physical Intelligence, la startup de robótica con sede en San Francisco, se encuentra en conversaciones para recaudar aproximadamente 1.000 millones de dólares en una nueva ronda de financiación que valoraría la empresa en más de 11.000 millones de dólares, según informó Bloomberg. Esta operación duplicaría efectivamente la valoración de 5.600 millones de dólares que alcanzó la compañía hace apenas cuatro meses, consolidando su posición como una de las empresas más prometedoras en el campo de la inteligencia artificial para robots.
Según el reporte, Founders Fund liderará la inversión junto a Lightspeed Venture Partners, mientras que inversores anteriores como Thrive Capital y Lux Capital también participarían en esta ronda. Sin embargo, Bloomberg advirtió que las negociaciones se encuentran en etapas tempranas y los detalles podrían modificarse antes de cerrar el acuerdo.
El ambicioso objetivo de Physical Intelligence en robótica
La empresa, fundada hace apenas dos años, está desarrollando modelos de inteligencia artificial de propósito general diseñados específicamente para robots. El cofundador Sergey Levine describió la visión de la compañía de manera directa durante una entrevista con TechCrunch en enero: “Piensa en ello como ChatGPT, pero para robots”.
Esta comparación ilustra el enfoque de Physical Intelligence hacia la creación de sistemas de IA generativa capaces de permitir que los robots ejecuten una amplia variedad de tareas. Desde doblar ropa hasta pelar verduras, la tecnología busca dotar a las máquinas de capacidades versátiles similares a las que los modelos de lenguaje han demostrado en el procesamiento de texto.
Estrategia de crecimiento sin prisa por comercializar
A diferencia de muchas startups tecnológicas que priorizan la rápida monetización, Physical Intelligence mantiene una postura poco convencional respecto a la comercialización. El cofundador Lachy Groom declaró a TechCrunch que la compañía no tiene un cronograma definido para llevar sus productos al mercado, una decisión que aparentemente cuenta con el respaldo de sus inversores.
En enero, la empresa empleaba alrededor de 80 personas y había recaudado poco más de 1.000 millones de dólares. Groom enfatizó que la capacidad de inversión en desarrollo es prácticamente ilimitada: “No hay límite a cuánto dinero podemos realmente poner a trabajar. Siempre hay más potencia de cómputo que puedes destinar al problema”.
La demanda de recursos computacionales
Esta declaración refleja una realidad fundamental en el desarrollo de inteligencia artificial avanzada: el entrenamiento de modelos de IA para robots requiere cantidades masivas de poder computacional. A medida que Physical Intelligence expande sus capacidades, la necesidad de infraestructura técnica y recursos financieros continúa creciendo exponencialmente.
Contexto de la inversión en IA para robótica
El interés de los inversores en Physical Intelligence se enmarca dentro de una tendencia más amplia de financiamiento masivo hacia empresas de inteligencia artificial. Sin embargo, la aplicación de IA generativa a la robótica representa un desafío técnicamente más complejo que el procesamiento de lenguaje natural, ya que requiere que los sistemas interactúen físicamente con el mundo real.
La rápida duplicación de la valoración de la empresa en cuatro meses señala la confianza del mercado en el potencial transformador de esta tecnología. Aun así, Physical Intelligence enfrenta el reto de demostrar que sus modelos pueden funcionar de manera confiable en aplicaciones prácticas antes de considerar estrategias comerciales concretas.
Mientras las negociaciones continúan, la industria observará si Physical Intelligence logra cerrar esta ronda de financiación que consolidaría su posición financiera. El resultado de estas conversaciones podría establecer un nuevo estándar de valoración para startups de robótica impulsadas por inteligencia artificial y determinar el ritmo al que la compañía puede acelerar su investigación y desarrollo tecnológico en los próximos meses.

