Un nuevo informe de la industria de pagos ha revelado que millones de consumidores en todo el mundo enfrentan barreras significativas en los puntos de venta debido a la falta de accesibilidad en las terminales de pago. El documento, publicado por Castles Technology, proveedor líder de soluciones de pago Android, llega en un momento crítico cuando la Ley Europea de Accesibilidad entra en vigor, obligando a los comerciantes a garantizar que sus sistemas de pago sean accesibles para todos los clientes.
El reporte, titulado “Crear un POS para Todos: Por Qué Importa la Accesibilidad y Cómo Lograrla”, coincide con la entrada en vigor de la Ley Europea de Accesibilidad (EAA) el 28 de junio de 2025. Esta legislación impone nuevas obligaciones a las empresas en los estados miembros de la UE para asegurar que sus servicios digitales, incluidas las terminales de pago, cajeros automáticos y máquinas de boletos, sean accesibles para todos los consumidores.
La magnitud de la exclusión en puntos de venta
El informe documenta una desconexión significativa entre la tecnología de pago moderna y las necesidades de una porción considerable de la población global. Según los datos presentados, 2.200 millones de personas en todo el mundo viven con alguna forma de discapacidad visual. Solo en el Reino Unido, más de dos millones de personas padecen pérdida de visión, cifra que se espera alcance los 2,7 millones para 2030.
Sin embargo, el desafío se extiende más allá de las discapacidades visuales. El documento indica que más de mil millones de personas viven con impedimentos motores que dificultan el uso de pantallas táctiles estándar o la inserción de tarjetas, mientras que 1.500 millones experimentan pérdida auditiva, lo que hace ineficaces las instrucciones únicamente de audio.
Adicionalmente, las diferencias cognitivas, impedimentos del habla y discapacidades temporales complican aún más el panorama. Muchos clientes enfrentan dificultades con menús complejos, entornos ruidosos o terminales fijas montadas fuera de su alcance, según el análisis.
Impacto comercial de la inaccesibilidad
Más allá del imperativo moral, el reporte destaca un riesgo comercial significativo para los minoristas que no se adapten. Se estima que las empresas del Reino Unido pierden 70.000 millones de libras esterlinas cada año porque los clientes con discapacidad abandonan sus compras o evitan comercios que perciben como inaccesibles.
La investigación revela que el 70 por ciento de los compradores con discapacidad experimentan regularmente desafíos durante las transacciones. Esta fricción se traduce directamente en ventas perdidas, reducción de la lealtad del cliente y daño reputacional a largo plazo, según advierte el documento.
Presión regulatoria en aumento
La publicación del informe coincide con la aplicación de la Ley Europea de Accesibilidad. La normativa exige que productos como terminales de pago cuenten con interfaces táctiles, etiquetado en Braille, guía de audio y diseños que apoyen a usuarios con función motora limitada. El incumplimiento dentro de la UE puede resultar en acciones legales, sanciones o pérdida de acceso al mercado.
Jean Philippe Niedergang, director comercial y CEO para EMEA Pacific LATAM en Castles Technology, enfatizó la urgencia del asunto, según declaraciones incluidas en el reporte. “Los minoristas no pueden permitirse pasar por alto la accesibilidad. Millones de clientes aún enfrentan fricción al intentar completar la parte más básica de las compras”, afirmó.
Niedergang añadió que con la Ley Europea de Accesibilidad ahora en efecto, la industria necesita actuar rápidamente. El ejecutivo caracterizó el documento como un llamado a la acción y un recordatorio de que los pagos accesibles son tanto un requisito legal como una oportunidad comercial significativa.
Soluciones tecnológicas para cerrar la brecha
El informe aboga por un cambio desde el “cumplimiento superficial” hacia soluciones prácticas impulsadas por tecnología moderna. Destaca cómo los dispositivos POS Android están ayudando a cerrar la brecha de accesibilidad mediante funciones como texto a voz y guía de audio para usuarios con discapacidad visual, pantallas de alto contraste y tamaños de fuente ajustables.
Otras características incluyen retroalimentación háptica y marcadores táctiles para facilitar la navegación, así como compatibilidad con aplicaciones móviles de asistencia y formatos portátiles flexibles. Al aprovechar estas herramientas, los comerciantes pueden crear experiencias de pago inclusivas que se adapten a las necesidades del usuario en lugar de excluirlas, según el análisis.
Los comerciantes en la Unión Europea enfrentan ahora plazos concretos para implementar estas mejoras de accesibilidad. El documento completo ofrece orientación práctica para minoristas, adquirentes y empresas fintech que buscan garantizar el cumplimiento normativo. Se espera que la aplicación de la legislación impulse una transformación en el diseño de terminales de pago durante los próximos años, aunque persiste incertidumbre sobre los mecanismos específicos de fiscalización y las sanciones por incumplimiento en diferentes jurisdicciones europeas.

