La tokenización de activos del mundo real en el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) podría generar cerca de 500.000 millones de dólares en valor para finales de la década, según un nuevo informe de la consultora global Kearney y la especialista en tokenización Ctrl Alt. La investigación destaca una aceleración significativa en la adopción de activos digitales en toda la región, prediciendo que el mercado avanza rápidamente de “concepto a ejecución”.
El reporte surge en un momento en que el mercado global de activos del mundo real en blockchain (excluyendo stablecoins) experimenta un crecimiento explosivo, pasando de aproximadamente 1.100 millones de dólares en 2023 a casi 20.000 millones para enero de 2026. Este contexto internacional refuerza el potencial identificado específicamente para los países del Golfo.
Tokenización de activos impulsa mercados privados y públicos
Según el análisis, el potencial de tokenización del CCG es actualmente más fuerte en mercados privados y acciones públicas, impulsado por el profundo compromiso de la región con inversiones alternativas y actividad en mercados cotizados. No obstante, el informe también identifica un valor sustancial en depósitos bancarios, fondos, bienes raíces y materias primas.
Elias Aad, socio de Kearney Middle East & Africa en práctica digital y analítica, explicó que la adopción es mayor donde la tecnología resuelve puntos de fricción específicos. En mercados privados, bienes raíces y fondos, los inversores enfrentan iliquidez, umbrales de inversión mínima elevados y servicios complejos, según indicó. La tokenización permite la propiedad fraccionada, estructuras de fondos más eficientes y procesos simplificados de incorporación y liquidación.
Emiratos Árabes Unidos lidera la implementación regional
Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) son identificados como el líder de ejecución de la región, respaldados por marcos regulatorios avanzados que segmentan claramente el panorama de activos digitales. Esta posición de vanguardia sitúa al país como referente para otras naciones del Golfo en materia de infraestructura blockchain.
Entre las iniciativas clave citadas se encuentra el proyecto de tokenización de bienes raíces del Departamento de Tierras de Dubái, entregado en colaboración con Ctrl Alt, que apunta a 60.000 millones de dirhams en activos para 2033. Robert Farquhar, director ejecutivo de MENA en Ctrl Alt, comentó que en todo el CCG, particularmente en los EAU, se observa un nivel de apertura regulatoria y compromiso institucional que acelera la adopción real de activos digitales.
Marcos claros facilitan mercados regulados
Los marcos claros, reguladores proactivos y disposición para colaborar con la industria están permitiendo que la tokenización de activos se implemente en entornos de mercado regulados y en vivo a escala, según afirmó Farquhar. Esta combinación de factores distingue al CCG de otras regiones donde la regulación de criptoactivos permanece fragmentada o indefinida.
Otras naciones del CCG construyen infraestructura propia
Mientras los EAU lideran, otras naciones del CCG están desarrollando su propia infraestructura para tokenización de activos. Arabia Saudita ha introducido una iniciativa nacional de infraestructura de tokenización de bienes raíces alineada con reformas de propiedad extranjera, consolidando su posición en el mercado regional.
Además, Bahréin continúa expandiendo la actividad a través de un marco liderado por el banco central. Qatar ha lanzado un Marco de Activos Digitales y un Laboratorio de Activos Digitales, mientras que Omán está progresando con los fundamentos de un marco regulatorio formal para activos virtuales.
Integración sistémica como requisito fundamental
Jeroen Gillekens, principal en Kearney Middle East & Africa, enfatizó la necesidad de sistemas integrados. La emisión, custodia, liquidación y negociación secundaria deben funcionar como un sistema integrado, con capacidades de activos digitales incorporadas en modelos operativos centrales, según señaló. Esa alineación es lo que permite mercados institucionales duraderos y de alta calidad.
La proyección de 500.000 millones de dólares para finales de la década dependerá de la continuidad del desarrollo regulatorio y la implementación exitosa de infraestructura técnica. Los próximos años serán determinantes para verificar si los marcos actuales pueden escalar desde proyectos piloto hacia mercados completamente operativos con participación institucional significativa, particularmente a medida que más países del CCG avanzan en sus propias regulaciones de activos digitales.
