La industria de servicios financieros ha alcanzado un punto de inflexión decisivo en la adopción de inteligencia artificial, con solo el 2 por ciento de las instituciones reportando ningún uso de IA, según un nuevo informe publicado por Finastra. El estudio Financial Services State of the Nation 2026 revela que seis de cada 10 instituciones han mejorado sus capacidades de inteligencia artificial durante el último año, consolidando esta tecnología como elemento central de las operaciones financieras modernas.
La investigación, que encuestó a más de 1,500 profesionales senior en 11 regiones incluyendo Reino Unido, Estados Unidos y Singapur, confirma que la inteligencia artificial ha transitado definitivamente de la fase experimental a la implementación operativa en el sector financiero global.
La inteligencia artificial se consolida como pilar estratégico
El informe de Finastra destaca que el 43 por ciento de las instituciones financieras ahora identifican la inteligencia artificial como su principal palanca de innovación. Este dato subraya el papel transformador que la IA está desempeñando en la modernización del sector, funcionando como el “tejido conectivo” de las finanzas contemporáneas.
Los casos de uso más prevalentes donde las instituciones ejecutan o prueban programas activos incluyen gestión de riesgos y detección de fraude (71 por ciento), análisis de datos y reportería (71 por ciento), asistentes de servicio al cliente (69 por ciento) y gestión inteligente de documentos (69 por ciento). Además, las prioridades para 2026 se centran en personalización impulsada por IA, automatización de flujos de trabajo y gobernanza de modelos de IA.
Inversión en seguridad digital aumentará 40 por ciento
A medida que crece la dependencia de la inteligencia artificial y la infraestructura digital, también aumenta la inversión en protección cibernética. Según el reporte, la inversión en seguridad se incrementará en promedio un 40 por ciento durante 2026, reflejando un panorama definido por riesgos digitales crecientes y supervisión regulatoria más estricta.
Chris Walters, director ejecutivo de Finastra, señaló que las decisiones tecnológicas ahora se sitúan en el centro de la confianza, resiliencia y experiencia del cliente. “Se espera que las instituciones se muevan rápidamente, pero también de manera responsable, a medida que aumenta el escrutinio regulatorio y los clientes demandan servicios financieros que funcionen de manera confiable, segura y personalizada en todo momento”, afirmó Walters según el comunicado.
Optimismo elevado pese a desafíos presupuestarios
A pesar de la magnitud de la transformación digital, la confianza del sector permanece sólida. El 87 por ciento de los encuestados expresó altos niveles de optimismo sobre las oportunidades futuras a nivel personal, mientras que el 86 por ciento se muestra optimista respecto a las perspectivas de sus instituciones.
La experiencia del cliente continúa siendo el campo de batalla principal, con el 38 por ciento de las instituciones señalando que servicios mejorados y experiencias personalizadas constituyen la principal demanda de sus clientes. Notablemente, solo el 4 por ciento de las empresas a nivel global reporta no ofrecer ningún servicio personalizado.
Modernización e inversión en la nube
Para respaldar estas capacidades avanzadas, el 87 por ciento de los encuestados planea invertir en modernización durante los próximos 12 meses. La adopción de servicios en la nube permanece como facilitador clave, con casi un tercio (29 por ciento) priorizándola para reducir costos y aumentar escalabilidad.
Sin embargo, el mercado británico enfrenta obstáculos particulares. Los encuestados del Reino Unido ocuparon el segundo lugar globalmente al citar restricciones presupuestarias como la mayor barrera para la modernización tecnológica (49 por ciento), comparado con un promedio global del 41 por ciento.
Walters agregó que los hallazgos de este año muestran un sector que se mueve decididamente más allá de la experimentación hacia la ejecución práctica. Las instituciones financieras continuarán enfrentando el desafío de equilibrar innovación rápida con gestión responsable de riesgos mientras navegan este nuevo panorama tecnológico en los próximos meses. La evolución de los marcos regulatorios y las capacidades de gobernanza de IA serán factores determinantes para el ritmo de adopción durante el resto de 2026.

