La mayoría de las empresas a nivel mundial continúan gestionando sus pagos mediante sistemas fragmentados y flujos de trabajo desconectados, una práctica que limita la visibilidad y el control operativo a medida que aumenta la complejidad de los pagos digitales. Estos hallazgos fueron revelados en el informe anual de investigación de Corefy, titulado The State of Payment Maturity 2025, que analiza la madurez de las infraestructuras de pagos y la preparación para la orquestación. El estudio se basa en 672 evaluaciones completadas por empresas de todo el mundo.
Según el reporte, aunque la gestión manual de pagos ha sido prácticamente eliminada, cayendo a solo 1.0 por ciento, la madurez operativa todavía no alcanza el nivel de complejidad que las empresas están asumiendo actualmente. La fragmentación en los sistemas de pago sigue siendo la realidad dominante en el mercado global.
Fragmentación en sistemas de pagos afecta a la mayoría de las empresas
De acuerdo con los datos publicados por Corefy, el 58.5 por ciento de las compañías operan actualmente con “pagos fragmentados”, lo que significa que procesan transacciones a través de proveedores y herramientas desconectadas entre sí. Esta configuración dificulta la consolidación de datos, la optimización de rutas de pago y la respuesta ágil ante incidencias.
En contraste, únicamente el 11.7 por ciento de las empresas se encuentran en los segmentos más avanzados, clasificados como “Responsivos” y “Ágiles”, donde los sistemas de pagos son gestionados como infraestructuras adaptativas y optimizadas. Estas organizaciones cuentan con capacidades centralizadas de enrutamiento, automatización y análisis en tiempo real.
Evolución hacia funcionalidades operativas complejas
El estudio también indica un cambio claro en la forma en que las empresas manejan sus operaciones de pago. Actualmente, solo el 38.5 por ciento de las organizaciones dependen principalmente de la aceptación básica de pagos, mientras que el 23.9 por ciento reporta utilizar funcionalidades operativas complejas que incluyen la gestión de reembolsos, contracargos y análisis avanzados.
Adicionalmente, el 8.3 por ciento de los encuestados ha adoptado automatización basada en inteligencia artificial y aprendizaje automático (AI/ML). Este dato sugiere que, a medida que aumentan los volúmenes de transacciones y las presiones de rendimiento, más equipos están comenzando a automatizar procesos de toma de decisiones, monitoreo y manejo de excepciones.
Carteras de múltiples proveedores en aumento
Los datos de conectividad con proveedores ilustran por qué la gestión de pagos como modelo operativo se está convirtiendo en una realidad definitoria para la industria. Mientras que un tercio de las empresas (33.5 por ciento) todavía opera con un solo proveedor, las configuraciones de múltiples proveedores son ahora cada vez más comunes.
En conjunto, el 37.1 por ciento de las empresas ahora gestiona carteras compuestas por cinco o más proveedores de servicios de pago. Según Corefy, esto crea un entorno operativo donde la lógica de enrutamiento, el diseño de respaldo, los informes unificados y la disciplina de reconciliación se convierten en requisitos estructurales esenciales.
La necesidad de control centralizado en pagos fragmentados
Denys Kyrychenko, cofundador y director ejecutivo de Corefy, comentó sobre los hallazgos del informe: “La industria ha resuelto en gran medida el acceso a los proveedores. Lo que sigue sin resolverse para muchas empresas es el control. Las carteras de múltiples proveedores exigen flujos estandarizados, lógica de enrutamiento centralizada y la capacidad de realizar cambios sin reconstruir la infraestructura cada vez”.
Corefy es una plataforma global de orquestación de pagos diseñada para negocios en línea e instituciones de pago. La plataforma cuenta con más de 600 integraciones listas para usar con proveedores de servicios de pago y adquirentes en todo el mundo, incluyendo integraciones directas con Google Pay, Apple Pay y Visa. Hasta la fecha, la infraestructura ha procesado más de mil millones de transacciones.
A medida que la complejidad de los pagos digitales continúa aumentando, se espera que más empresas evalúen la adopción de plataformas de orquestación de pagos para centralizar sus operaciones. El siguiente paso para muchas organizaciones será determinar si sus sistemas actuales pueden escalar de manera eficiente o si requieren una modernización estructural para mantener la competitividad en un entorno de múltiples proveedores.

