Parfin, proveedor de infraestructura de activos digitales, está instando a las instituciones financieras a priorizar la soberanía de sus sistemas de liquidación mientras la industria avanza hacia el dinero bancario comercial tokenizado. Marcos Viriato, cofundador y CEO de Parfin, explicó que el cambio hacia los depósitos tokenizados no se trata tanto de la utilidad inmediata de los pagos, sino más bien de establecer las bases para que los bancos operen dentro de un ecosistema programable.
Según Viriato, el principal obstáculo para los sistemas bancarios centrales tradicionales es una dependencia estructural de silos fragmentados. Los modelos tradicionales a menudo utilizan sistemas separados para depósitos, acciones y bonos, creando entornos operativos fragmentados que no pueden escalar en cadena.
Infraestructura blockchain para superar las limitaciones de los sistemas bancarios tradicionales
Parfin desarrolló Rayls, una infraestructura blockchain con permisos, para abordar estas ineficiencias mediante la incorporación de privacidad y cumplimiento a nivel de protocolo. “Los bancos no pueden escalar en cadena hasta que rompan los silos de los sistemas heredados”, afirmó Viriato en declaraciones recogidas por la compañía.
Additionally, el ejecutivo señaló que la próxima generación de infraestructura debe incorporar privacidad, cumplimiento y permisos desde el diseño, en lugar de tratarlos como consideraciones posteriores. Las instituciones que logren esto correctamente no solo modernizarán su estructura tecnológica, sino que cambiarán fundamentalmente cómo se construye y escala la infraestructura financiera.
Diferencias entre stablecoins y depósitos tokenizados en el ecosistema financiero
Si bien las stablecoins han ganado tracción en mercados emergentes, Viriato destacó que cumplen una función diferente a los depósitos tokenizados. Mientras que las stablecoins son activos diseñados para moverse a través de redes, los depósitos tokenizados representan pasivos bancarios utilizados para liquidación interna.
El CEO de Parfin considera que ambos instrumentos son complementarios, y que el valor futuro dependerá de la interoperabilidad fluida entre estos diferentes instrumentos digitales. Esta distinción resulta crucial para comprender cómo las instituciones financieras pueden integrar activos digitales en sus operaciones.
Nuevas fuentes de ingresos en entornos on-chain
La transición a entornos on-chain también presenta nuevas fuentes de ingresos más allá del simple recorte de costos. Al llevar los registros contables a un entorno programable, las instituciones financieras pueden participar directamente en operaciones de cambio de divisas on-chain, proporcionar liquidez a mercados de préstamos y ofrecer custodia de activos digitales.
However, esto permite que la liquidez fluya libremente a través de geografías y plataformas, en lugar de permanecer bloqueada en capas intermediadas que añaden fricción y costos al sistema financiero tradicional.
El ejemplo brasileño como modelo para reguladores del G7
Viriato señaló el éxito de Brasil con las iniciativas PIX y Drex como un modelo para los reguladores del G7. Según el ejecutivo, la tecnología rara vez es la barrera para la adopción; en cambio, la falta de claridad regulatoria crea la incertidumbre que detiene el compromiso institucional.
Meanwhile, Brasil ha logrado crear un marco claro y coordinado que establece reglas definidas en torno a las stablecoins y los activos tokenizados. Cuando existe claridad regulatoria, se elimina la ambigüedad en torno al riesgo y el cumplimiento normativo.
In contrast con otras jurisdicciones, esta claridad brinda a los bancos la confianza necesaria para pasar de proyectos piloto a producción real e invertir en infraestructura tangible. El modelo brasileño demuestra que un enfoque regulatorio coordinado puede acelerar significativamente la adopción institucional de tecnologías blockchain.
La industria financiera observará cómo otras jurisdicciones responden al ejemplo brasileño y si los reguladores del G7 adoptan marcos similares que proporcionen la certeza necesaria para que las instituciones avancen con implementaciones a escala. La velocidad con la que se establezcan estas regulaciones determinará qué mercados liderarán la transición hacia sistemas financieros tokenizados y qué instituciones capturarán las ventajas competitivas de ser adoptantes tempranos.

