La Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB) ha destinado $46 millones desde su Fondo de Multas Civiles para compensar a las víctimas del colapso de Synapse Financial Technology. El anuncio oficial se realizó el 28 de noviembre, aunque la noticia se hizo pública la semana pasada a través de reportes de Bloomberg Law y FinTech Business Weekly. Esta asignación de fondos representa un esfuerzo federal por resarcir a miles de depositantes que perdieron acceso a sus cuentas cuando la empresa de tecnología financiera cesó operaciones el año pasado.
Según el reporte de FinTech Business Weekly, la cifra exacta asignada es de $46,248,291, aunque no está claro cómo la CFPB llegó a este monto específico. Además, esta cantidad podría no cubrir la totalidad de los fondos adeudados a los depositantes afectados por el colapso de Synapse.
Discrepancias en el Monto del Déficit de Fondos
Durante el proceso de quiebra bajo el Capítulo 11, la síndica Jelena McWilliams colocó repetidamente el “déficit” en los fondos de clientes entre $65 millones y $95 millones. Sin embargo, las proyecciones de la CFPB situaron el faltante entre $60 millones y $90 millones, lo que sugiere una discrepancia significativa en las estimaciones oficiales.
Esta diferencia plantea interrogantes sobre el proceso de cálculo utilizado por la agencia federal. La CFPB no ha respondido aún a las solicitudes de comentarios sobre la metodología empleada para determinar la asignación final.
El Colapso de Synapse Financial Technology y su Impacto
Antes de su quiebra, Synapse operaba como intermediario entre empresas FinTech y bancos tradicionales, facilitando el almacenamiento de fondos de clientes para startups del sector financiero. En su momento de mayor actividad, la compañía gestionaba miles de millones de dólares en depósitos de consumidores.
Cuando Synapse colapsó en 2023, miles de personas quedaron imposibilitadas para acceder a sus cuentas bancarias. Los consumidores afectados no pudieron utilizar sus tarjetas de débito, retirar o transferir dinero, pagar facturas ni recibir depósitos esenciales como salarios.
Muchos clientes reportaron dificultades severas, incluyendo la incapacidad de comprar alimentos, cubrir rentas o hipotecas, pagar atención médica u otras obligaciones financieras críticas. Estas consecuencias subrayan la gravedad del colapso de Synapse y su impacto directo en la vida cotidiana de miles de consumidores.
Alegatos de Mala Gestión de Registros
En su demanda, la CFPB alegó que Synapse no mantuvo registros adecuados de los fondos de consumidores ni aseguró que estos coincidieran con los registros mantenidos por sus bancos socios. Esta falla en la gestión de registros causó que los consumidores perdieran acceso a su dinero, según la agencia reguladora.
La demanda también señaló que el colapso en los sistemas de registro y gestión de fondos de Synapse condujo a inestabilidad financiera y dificultades para miles de consumidores. Esto resalta la necesidad crítica de un seguimiento preciso y reconciliación de fondos dentro del ecosistema FinTech.
Investigaciones y Disputas Legales en Curso
El colapso de Synapse ha desencadenado múltiples investigaciones criminales y demandas civiles de parte de algunos de sus socios FinTech. Adicionalmente, la Autoridad Reguladora de la Industria Financiera (FINRA) ha iniciado una investigación regulatoria contra dos ex ejecutivos de la empresa.
Synapse ha acusado a su principal banco socio, Evolve Bank and Trust, de manejar inadecuadamente los fondos de clientes. Por el contrario, Evolve ha sostenido que la responsabilidad recae completamente en Synapse, creando una disputa legal que continúa sin resolverse.
Amias Gerety, socio de QED Investors, comentó anteriormente este año que el caso amenaza con hacer que el ecosistema FinTech parezca riesgoso. Según Gerety, esta incertidumbre podría desalentar tanto a inversores como a empresas FinTech, obstaculizando la innovación importante en servicios financieros.
La distribución de los $46 millones asignados por la CFPB aún no tiene un cronograma definido. Permanece incierto si habrá asignaciones adicionales para cubrir el déficit total estimado, así como el proceso específico que seguirán los depositantes para recibir compensación. Los procedimientos de la quiebra bajo el Capítulo 11 continúan mientras las investigaciones regulatorias y criminales avanzan en paralelo.

