La plataforma de préstamos digitales Upstart ha solicitado una licencia bancaria federal ante los reguladores estadounidenses, sumándose a una creciente lista de empresas FinTech que buscan operar como bancos. La compañía anunció el martes que presentó solicitudes ante la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) y la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC) para establecer un banco nacional asegurado, marcando un paso significativo en la evolución del sector FinTech hacia la banca regulada.
Según el comunicado de la empresa, Upstart también planea solicitar autorización a la Reserva Federal para convertirse en una sociedad controladora bancaria. Esta estrategia permitiría a la compañía operar bajo regulación bancaria directa mientras expande sus servicios financieros.
La licencia bancaria como estrategia de crecimiento para FinTech
Paul Gu, director de tecnología de Upstart y próximo director ejecutivo, declaró que este es el momento adecuado para lanzar el primer banco construido desde cero sobre inteligencia artificial. Según Gu, solicitar una licencia bancaria representa la evolución natural del negocio a medida que la empresa ha crecido en tamaño, escala y ofertas de productos.
La obtención de una licencia bancaria permitiría a Upstart reducir costos operativos, regulatorios y financieros tanto para la empresa como para sus fuentes de capital de terceros. Annie Delgado, directora de riesgos de Upstart, ha sido propuesta como directora ejecutiva del nuevo banco.
Expansión del alcance geográfico
Delgado explicó en el sitio web de la compañía que la licencia ayudará a Upstart a alcanzar más clientes. Según sus datos, aproximadamente 40,000 consumidores no pudieron solicitar préstamos con Upstart en 2024 porque sus productos no estaban disponibles en todas las jurisdicciones.
Adicionalmente, el programa de préstamos de pequeño monto de la empresa no está disponible en aproximadamente el 20% del territorio estadounidense. Una licencia bancaria federal podría eliminar estas limitaciones geográficas.
Tendencia creciente entre empresas FinTech
La solicitud de Upstart refleja una tendencia más amplia en el sector financiero digital. Otras empresas FinTech como Revolut, PayPal, Checkout.com y Affirm también están buscando o planean solicitar licencias bancarias ante los reguladores estadounidenses.
Este movimiento representa un cambio estructural en cómo las entidades no bancarias buscan permanencia dentro del sistema financiero regulado. La aprobación gubernamental está siendo vista cada vez más como un activo estratégico en lugar de un obstáculo operativo.
Aceptación entre consumidores jóvenes
Una investigación de PYMNTS Intelligence reveló que el 62% de los consumidores de la Generación Z considerarían usar un neobanco como su proveedor principal de cuenta bancaria. Este nivel de apertura supera significativamente a todas las demás generaciones, según el estudio publicado en octubre.
Sin embargo, los reguladores mantienen un enfoque cauteloso respecto a estas solicitudes. Rodney E. Hood, ex contralor interino de la moneda, advirtió en una entrevista de enero que una licencia bancaria “no es un trofeo ni una etiqueta de producto, sino un fideicomiso público”.
Hood enfatizó que una licencia federal nunca debe interpretarse como una forma de evadir la supervisión regulatoria, ni debe ser un camino hacia el crecimiento sin responsabilidad. Esta perspectiva subraya los estrictos estándares que las empresas FinTech deben cumplir para obtener aprobación.
La decisión de los reguladores sobre la solicitud de Upstart podría tardar varios meses, dado el riguroso proceso de revisión que implica evaluar la capacidad operativa, financiera y de gestión de riesgos de la empresa. El resultado sentará un precedente importante para otras plataformas digitales que buscan seguir un camino similar hacia la banca regulada, en un momento donde la convergencia entre tecnología y servicios financieros tradicionales continúa acelerándose.

