OpenAI está acelerando los planes para una posible oferta pública inicial (IPO) tan pronto como el cuarto trimestre de este año, posicionando a la creadora de ChatGPT para un debut de alto perfil mientras rivales buscan llegar primero a los mercados públicos. El movimiento está siendo observado de cerca en toda la economía digital porque pondría a prueba el apetito de los inversores por grandes proyectos de crecimiento en inteligencia artificial que también requieren gastos masivos en chips e infraestructura, costos que impactan los sectores de nube, comercio y pagos.
Según informó The Wall Street Journal el jueves 29 de enero, OpenAI está “sentando las bases” para una cotización en el cuarto trimestre y ha comenzado conversaciones informales con bancos de Wall Street, de acuerdo con personas familiarizadas con el asunto. El periódico indicó que la compañía, valorada en alrededor de $500 mil millones, ha estado expandiendo su equipo financiero, incluyendo la contratación de una directora de contabilidad, Ajmere Dale, y una directora de finanzas corporativas, Cynthia Gaylor, quien supervisará las relaciones con inversores.
Competencia y desafíos de la IPO de OpenAI
El momento de la salida a bolsa está siendo moldeado por una reapertura más amplia del mercado de IPO tras una desaceleración, con banqueros especulando que 2026 podría ser un año récord para nuevas cotizaciones. Sin embargo, el Journal advirtió que una IPO a fin de año sería difícil para una empresa de rápido crecimiento que enfrenta intensa competencia en su negocio central de consumo, incluyendo la de Google.
Además, OpenAI se dirige a juicio en un caso presentado por el cofundador Elon Musk que busca hasta $134 mil millones en daños, según reportó el periódico. Este litigio representa un riesgo adicional en un momento crítico para la compañía mientras prepara su debut público.
La carrera contra Anthropic en inteligencia artificial
Los ejecutivos de OpenAI también han expresado preocupación privada sobre que Anthropic se adelante al mercado, reportó el Journal. Anthropic ha comunicado a sus socios financieros que está abierta a cotizar para fin de año, y sus ventas han sido impulsadas por la popularidad de su producto Claude Code, según el informe.
Ambas empresas están perdiendo miles de millones anualmente mientras construyen y ejecutan modelos de IA. Anthropic proyecta alcanzar el punto de equilibrio en 2028, dos años antes que OpenAI, según informó previamente el Journal. Esta diferencia en las proyecciones financieras podría influir en la percepción de los inversores sobre ambas compañías como opciones de inversión en el sector de inteligencia artificial.
Preparativos internos y reestructuración de liderazgo
Mientras OpenAI considera salir a bolsa, el CEO Sam Altman ha sido franco sobre las ventajas y desventajas. “¿Estoy emocionado de ser un CEO de empresa pública?… de algunas maneras sí, y de algunas maneras creo que sería realmente molesto”, declaró según el Journal.
A medida que la compañía se prepara, se espera que Altman delegue algunas responsabilidades a la ex CEO de Instacart, Fidji Simo, quien lidera los equipos de producto y negocios de OpenAI como CEO de Aplicaciones. Esta redistribución de funciones sugiere una preparación estratégica para las demandas adicionales que conlleva ser una empresa pública.
Implicaciones para el mercado de tecnología e IA
La cobertura reciente de PYMNTS rastreó la creciente órbita de OpenAI en comercio y tecnología empresarial, incluyendo su esfuerzo por reunir una ronda de financiamiento de más de $100 mil millones, el acercamiento de Sam Altman a inversores de Medio Oriente, y el lanzamiento de nuevos espacios de trabajo nativos de IA para usuarios profesionales.
El desenlace de esta potencial IPO dependerá de múltiples factores, incluyendo las condiciones del mercado en el cuarto trimestre, la resolución del litigio con Musk, y la capacidad de OpenAI para demostrar un camino claro hacia la rentabilidad. Los inversores estarán atentos a cómo la compañía aborda sus masivos gastos operativos y si puede mantener su ventaja competitiva frente a rivales como Anthropic y Google en un mercado de IA cada vez más saturado.

