Casi la mitad de los principales minoristas del Reino Unido ya están invirtiendo en inteligencia artificial agéntica para transformar sus sistemas de pago, aunque solo una pequeña fracción cuenta con la infraestructura o los marcos contractuales necesarios para implementarla de manera segura, según una nueva investigación. El estudio revela una brecha preocupante entre la adopción tecnológica y la preparación operativa en el sector minorista británico.

El Retail Agility Report del bufete de abogados TLT, que encuestó a los 100 principales minoristas del Reino Unido, muestra un sector en medio de una rápida transformación tecnológica. Mientras que el 49 por ciento de los minoristas está invirtiendo capital en inteligencia artificial agéntica, sistemas autónomos capaces de ejecutar tareas como reposición de inventario y selección de métodos de pago, solo el 15 por ciento considera que sus contratos de pago están preparados para transacciones mediadas por IA.

La evolución hacia pagos autónomos impulsados por IA

El informe destaca que los minoristas están avanzando más allá de la automatización simple hacia casos de uso más complejos y autónomos. Aproximadamente el 29 por ciento de los encuestados está invirtiendo en una combinación de inteligencia artificial agéntica y pagos vinculados a programas de fidelización, mientras que el 20 por ciento se centra exclusivamente en IA agéntica.

Las aplicaciones tempranas de esta tecnología incluyen reposición autónoma de inventario, precios dinámicos y selección de métodos de pago impulsada por IA para optimizar costos o preferencias del cliente. Sin embargo, esta innovación está superando la gobernanza empresarial. Casi la mitad de los minoristas encuestados admitió que no tienen claridad sobre dónde recae la responsabilidad cuando un agente de IA realiza un pago o una decisión de compra, un punto ciego crítico para los equipos de prevención de fraude y las instituciones financieras.

Diversificación de métodos de pago en el comercio minorista

Más allá de la inteligencia artificial agéntica, la investigación señala una diversificación más amplia en los métodos de pago a medida que los minoristas intentan reducir la fricción en el proceso de compra. Las billeteras digitales siguen siendo la principal prioridad, con el 50 por ciento de los minoristas invirtiendo en esta tecnología.

El modelo de compra ahora y pago después continúa en auge, priorizado por el 45 por ciento de los encuestados, particularmente en los sectores de moda y belleza donde la flexibilidad impulsa las conversiones. Mientras tanto, la adopción de Open Banking permanece fragmentada; aunque el 25 por ciento está realizando pruebas piloto y el 32 por ciento planea adoptarlo, solo el 15 por ciento ha integrado completamente Open Banking en sus sistemas.

En contraste, el entusiasmo por los pagos con criptomonedas y blockchain sigue siendo bajo, con solo el 10 por ciento de los minoristas priorizando estos métodos, según indica el estudio.

La brecha entre innovación y regulación

La velocidad de adopción ha creado lo que el informe describe como una “brecha de innovación”, donde la capacidad técnica excede la certeza regulatoria. Un significativo 70 por ciento de los minoristas citó la evolución regulatoria como un desafío importante para la implementación de nuevas tecnologías de pago.

Las preocupaciones específicas incluyen las próximas regulaciones sobre compra ahora y pago después, orientación sobre transacciones impulsadas por IA y obligaciones bajo la Data Use and Access Act (DUAA), que se espera respalde el marco de Open Finance del Reino Unido. Además, la detección de fraude se está convirtiendo en un campo de batalla crítico a medida que el comercio se vuelve más autónomo.

Alex Williamson, socio de pagos en TLT, advirtió que el éxito dependerá de cerrar la brecha entre innovación y gobernanza. Según Williamson, las billeteras digitales, el modelo de compra ahora y pago después, las finanzas integradas y la IA están redefiniendo las expectativas de los consumidores, pero la mayoría de los minoristas aún no cuenta con marcos contractuales adecuados y claridad sobre responsabilidades en transacciones habilitadas por IA.

El informe también señala que el 29 por ciento de los minoristas planea implementar detección de fraude basada en inteligencia artificial para distinguir entre transacciones legítimas impulsadas por agentes y bots maliciosos. Esto requerirá sistemas capaces de análisis conductual en tiempo real que puedan interpretar tanto patrones de compra humanos como automatizados.

A medida que la regulación continúa evolucionando, se espera que los minoristas enfrenten mayor presión para actualizar sus contratos y marcos de gobernanza antes de que las nuevas reglas sobre IA y Open Finance entren en vigor. La colaboración entre minoristas, proveedores de servicios de pago, bancos y empresas FinTech será fundamental para navegar esta transformación sin comprometer la seguridad o la experiencia del cliente.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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