La inteligencia artificial en finanzas corporativas ha dejado de ser una promesa futura para convertirse en una herramienta operativa diaria. Según el último informe de PYMNTS Intelligence sobre directores financieros, el 45% de los CFOs ya utiliza IA para monitorear capital de trabajo y flujos de efectivo. La adopción muestra un patrón disciplinado: las organizaciones implementan la tecnología en tareas estructuradas y basadas en reglas que mejoran la visibilidad y el control financiero.

Los datos revelan que la confianza en la inteligencia artificial en finanzas aumenta conforme las tareas se vuelven más analíticas, pero disminuye drásticamente cuando involucran complejidad, coordinación entre sistemas o riesgos externos. Los directores financieros no resisten la tecnología, según el informe. Están secuenciando la confianza de manera estratégica.

Adopción actual de inteligencia artificial en finanzas

La implementación de IA alcanza sus niveles más altos en funciones donde las reglas son claras y los resultados medibles. Casi la mitad de los CFOs confía en la tecnología para monitorear posiciones de efectivo, preparación de auditorías, detección de anomalías y supervisión de cumplimiento normativo. Estas funciones se benefician de la automatización porque reducen el esfuerzo manual sin requerir juicios que podrían afectar materialmente los resultados financieros.

Sin embargo, la previsión financiera y la orquestación entre sistemas presentan rezagos debido a desafíos de integración de datos y preocupaciones sobre confiabilidad. Los datos indican que la IA funciona actualmente como herramienta de visibilidad, no como tomadora de decisiones. Los líderes financieros la utilizan para identificar problemas con mayor rapidez, no para resolverlos de forma independiente.

IA en la toma de decisiones financieras

Los directores financieros muestran creciente comodidad con la IA en análisis que requieren criterio profesional, siempre que la autoridad final permanezca con humanos. Según el informe, el 52% de los CFOs permitiría que la inteligencia artificial recomiende ajustes en liquidez y tiempos de pago. Más del 40% confía en la tecnología para gestionar registros de auditoría, alertas de integridad y análisis de variaciones.

Esto señala una transición desde la automatización hacia el soporte consultivo. No obstante, la disposición disminuye marcadamente cuando las recomendaciones requieren coordinación entre múltiples sistemas. Los ejecutivos desean que la IA enmarque decisiones, no que las ejecute cuando el riesgo operacional es elevado.

Regulación y cumplimiento normativo

El 62% de los CFOs permitiría que la inteligencia artificial monitoree y se adapte automáticamente a nuevas regulaciones, según los datos. Los directores financieros identifican valor en la IA para análisis regulatorios y estratégicos complejos, particularmente en áreas intensivas en información y sensibles al tiempo. El monitoreo regulatorio y los reportes de cumplimiento ocupan las posiciones más altas entre casos de uso autónomos futuros.

Sin embargo, los mismos ejecutivos mantienen cautela respecto a delegar responsabilidades críticas como fusiones y adquisiciones, negociaciones o funcionar como CFO virtual. El límite es claro: los directores financieros aceptan la tecnología como asistente estratégico, pero no como sustituto del juicio ejecutivo en decisiones externas o irreversibles.

Expectativas de impacto en operaciones financieras

Las expectativas más fuertes sobre el impacto de la IA surgen donde los equipos financieros experimentan mayor fricción operativa. El 43% de los CFOs considera la reasignación dinámica de presupuestos impulsada por IA como una ganancia de eficiencia de alto impacto. La reasignación presupuestaria, coordinación de flujos de trabajo y reconciliación son laboriosas porque abarcan múltiples sistemas y fuentes de datos.

Los directores financieros creen que la automatización inteligente puede entregar sus mayores ganancias de eficiencia eliminando esta fragmentación. Significativamente, estas no son áreas de mayor adopción actual, lo que subraya una brecha entre donde se confía en la tecnología hoy y donde se espera que entregue valor mañana.

Transformación a largo plazo

Mirando hacia adelante, las expectativas de los CFOs siguen una trayectoria definida. La IA temprana mejoró monitoreo y control. La IA a corto plazo se espera que optimice flujos de trabajo entre sistemas. A largo plazo, los directores financieros anticipan que transformará las áreas más complejas y sensibles al riesgo de las finanzas corporativas, incluyendo cumplimiento regulatorio y consolidación multi-entidad.

Estas tareas combinan alto juicio profesional, alto riesgo y alto esfuerzo manual. Los datos sugieren que una vez superadas las barreras de confianza e integración, los CFOs esperan que la inteligencia artificial en finanzas evolucione desde apoyar operaciones hasta remodelar cómo se toman las decisiones financieras estratégicas. La siguiente fase dependerá de avances en integración de sistemas y establecimiento de marcos de gobernanza que permitan mayor autonomía sin comprometer el control ejecutivo.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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