El banco británico Lloyds está cerrando su programa de financiación de facturas dirigido a pequeñas empresas, según informes recientes. El programa de factoraje finalizará antes de que termine el año, reportó el Financial Times el domingo 28 de diciembre, citando a dos fuentes familiarizadas con el asunto. Esta decisión representa un golpe significativo para los clientes de menor tamaño de Lloyds, aunque las cifras sugieren que menos del 1% de estos clientes utilizaban activamente el servicio de factoraje.
La medida se produce en un momento en que las pequeñas empresas británicas enfrentan presiones económicas adicionales, incluyendo aumentos en el salario mínimo y alzas fiscales. Según las fuentes citadas por el FT, al menos un cliente manifestó que Lloyds había endurecido el acceso al servicio antes de su cierre definitivo.
Impacto del cierre del programa de factoraje en pequeñas empresas
Nathaniel Southworth, director gerente del distribuidor de juguetes KAP Toys, explicó al Financial Times que había utilizado servicios de factoraje de varios bancos hasta que los prestamistas comenzaron a implementar criterios más estrictos de ingresos y ganancias. Estas nuevas políticas dejaron fuera a empresas como la suya, que no cumplen con los perfiles financieros uniformes que prefieren las instituciones bancarias tradicionales.
El ejecutivo señaló que la mentalidad de los bancos tradicionales busca que las finanzas de una empresa sean uniformes y fácilmente predecibles. Sin embargo, agregó que la realidad empresarial rara vez se ajusta a estos parámetros, lo que hace que las pequeñas empresas se sientan excluidas del sistema financiero tradicional.
Tendencia de abandono del factoraje por grandes bancos
El cierre del servicio de financiación de facturas de Lloyds sigue una tendencia similar en otros grandes bancos británicos. El factoraje es un mecanismo mediante el cual el banco compra facturas impagadas de pequeñas empresas a cambio del derecho a recibir los pagos de sus clientes, proporcionando liquidez inmediata a las compañías.
Fuentes de la industria citadas por el FT argumentan que operar un negocio de factoraje de manera rentable resulta desafiante. Esto se debe principalmente a que tiende a ser utilizado por pequeñas y medianas empresas (pymes), que no generan ganancias sustanciales para las instituciones bancarias. Adicionalmente, los costos operativos asociados con el servicio personalizado que requieren estas empresas reducen los márgenes de rentabilidad.
Alternativas de financiamiento para pymes
Mientras tanto, las pequeñas y medianas empresas están recurriendo a otros métodos de financiación para mantenerse competitivas frente a sus contrapartes más grandes. Investigaciones recientes de PYMNTS Intelligence muestran que aproximadamente tres cuartas partes de los minoristas con ingresos anuales inferiores a 500 millones de dólares consideran que la innovación en finanzas integradas es más importante que otras áreas de innovación durante el próximo año.
Según el reporte “Retailers Expand Embedded Finance to Unlock Control and Customization”, una colaboración entre PYMNTS Intelligence y Marqeta, el 68% de los minoristas que utilizan finanzas integradas reportan mejoras en eficiencia operacional. Más de la mitad afirma que mejora las experiencias de los clientes y reduce la fricción en el proceso de pago.
Beneficios de las finanzas integradas como alternativa
Para los minoristas más pequeños en particular, las finanzas integradas pueden ofrecer un apalancamiento significativo. Las tasas de conversión más altas, la velocidad de comercialización más rápida para nuevos productos y el mejor acceso a datos de clientes son beneficios adicionales reportados por las empresas que adoptan estas soluciones financieras alternativas.
Lloyds no ha emitido comentarios oficiales sobre el cierre del programa hasta el momento de esta publicación. La decisión del banco se suma a los desafíos que enfrentan las pequeñas empresas británicas en el entorno económico actual, marcado por presiones inflacionarias y cambios regulatorios.
El cierre del programa de factoraje se completará antes de que finalice el año en curso. Las empresas afectadas deberán buscar alternativas de financiamiento, ya sea a través de proveedores especializados de factoraje o mediante soluciones de finanzas integradas. La evolución del sector bancario hacia criterios más restrictivos sugiere que esta tendencia podría continuar, obligando a más pequeñas empresas a explorar opciones de financiamiento no tradicionales en los próximos meses.

