La infraestructura de pagos digitales experimentó en 2025 una transformación fundamental centrada en la inteligencia artificial y la gobernanza de datos, según revelan las conversaciones mensuales de la serie “What’s Next in Payments” de PYMNTS. Los líderes de la industria fintech pasaron de experimentar con IA a implementar sistemas autónomos que requieren controles rigurosos para gestionar riesgos en entornos regulados. El consenso entre ejecutivos de banca, pagos y tecnología financiera señala que la ventaja competitiva no reside en adoptar más IA, sino en determinar dónde aplicarla de manera estratégica dentro de los pagos digitales.

La serie, fundamentada en el análisis de datos de PYMNTS Intelligence, documentó cómo las decisiones operativas se toman bajo presión de fraude y en marcos temporales establecidos por el comercio en tiempo real. Según los participantes, las mejores transacciones son aquellas que pasan desapercibidas, mientras que los fallos en los pagos generan crisis de confianza inmediatas.

De pilotos de IA a gobernanza de agentes autónomos

En enero, Mark Sundt, CTO de Stax, describió el desafío inicial: equilibrar gobernanza, costos y utilidad en implementaciones de IA generativa. Sin embargo, para julio la conversación había escalado hacia agentes de software capaces de tomar decisiones e iniciar flujos de trabajo de forma autónoma. Amir Wain, CEO de i2c, declaró que su organización ahora considera a los agentes como parte del organigrama corporativo, lo que implica implementar controles como permisos, registros de auditoría y capacidad de intervención humana.

Los ejecutivos identificaron el back office como el campo de pruebas ideal para IA agente: procesos de incorporación de clientes, suscripción de riesgos, orquestación de pagos digitales y monitoreo de cumplimiento regulatorio. El objetivo no era eliminar empleados sino eliminar esperas causadas por procesos manuales que no escalan con el comercio permanente. No obstante, advirtieron que la IA agente solo funciona si la infraestructura subyacente es sólida, ya que datos deficientes generan acciones incorrectas a velocidad de máquina.

Colaboración de datos como imperativo estratégico

En septiembre, líderes en prevención de fraude describieron un enfoque por capas que combina información conductual en tiempo real, contexto histórico e inteligencia compartida mediante consorcios. Pradheep Sampath, director de producto de Entersekt, planteó el dilema central: compartir datos de manera responsable preservando la competencia justa. Esta tensión entre colaboración y competencia define la evolución actual de la industria fintech.

Para noviembre, en la edición dedicada a directores ejecutivos, el discurso se amplió hacia la disciplina de datos como mandato de liderazgo. Dean Leavitt, CEO de Boost, resumió la paradoja: confiar ciegamente en IA es peligroso, pero ignorarla también lo es. Los líderes enfatizaron que la ventaja competitiva proviene de identificar dónde pertenece la IA y dónde no.

Identidad y resiliencia como diferenciadores de mercado

La identidad digital emergió como elemento estratégico, no como mero requisito de cumplimiento normativo. Los ejecutivos describieron arquitecturas que permiten acceso rápido a usuarios legítimos mientras bloquean atacantes mediante credenciales interoperables y “fricción inteligente”. Además, la disponibilidad del sistema se convirtió en parte integral del producto. Dewald Nolte, director de estrategia de Entersekt, subrayó que su plataforma mantuvo 100% de tiempo activo durante el Black Friday, destacando que las interrupciones de pagos digitales ya no son incidentes técnicos sino eventos que erosionan la confianza del consumidor.

Paralelamente, los márgenes en procesamiento de transacciones se comprimieron, empujando a la industria hacia modelos de negocio que agrupan herramientas antifraude, analítica, programas de lealtad, pagos fraccionados y orquestación en cada transacción. Esta evolución transforma los pagos de utilidad básica a plataforma de valor agregado.

Arquitectura adaptable para expectativas generacionales

En junio, David Durovy de i2c advirtió que los segmentos de consumidores se fragmentan más rápido que nunca, especialmente con la Generación Z ingresando a roles de toma de decisiones. La incapacidad de la infraestructura para adaptarse a estas expectativas cambiantes representa una amenaza existencial para proveedores de pagos digitales. El mensaje central no trata sobre marketing sino sobre capacidad arquitectónica para evolucionar con comportamientos de usuarios.

Los entrevistados coincidieron en que la IA no reemplaza fundamentos sólidos, sino que castiga severamente las debilidades estructurales. Datos limpios y gobernados, infraestructura modular, identidad escalable y resiliencia operativa constituyen requisitos previos para implementaciones exitosas de inteligencia artificial en sistemas financieros.

El año 2026 determinará si los líderes de pagos pueden demostrar dónde pertenece la IA: dentro de flujos de trabajo auditables, capas de identidad confiables y sistemas diseñados para mantener el dinero en movimiento cuando todo lo demás falla. La serie continuará documentando esta evolución mensualmente, rastreando argumentos operativos y decisiones concretas que moldean el futuro de la infraestructura de comercio digital.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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