Los propietarios de pequeñas empresas en Estados Unidos muestran un optimismo creciente hacia 2026, a pesar de las persistentes preocupaciones sobre impuestos y cadenas de suministro. Según datos publicados por la Federación Nacional de Empresas Independientes (NFIB), el 24% de los empresarios esperan mejores condiciones comerciales este año, marcando el primer incremento desde julio pasado en el indicador de optimismo de pequeñas empresas.
El informe mensual de la NFIB, divulgado el martes 13 de enero, reveló cambios significativos en las perspectivas empresariales. El documento refleja un cambio de tendencia después de varios meses de estancamiento en las expectativas del sector.
Factores que impulsan el optimismo de pequeñas empresas
Bill Dunkelberg, economista jefe de la NFIB, señaló en un comunicado de prensa que “2025 terminó con un aumento adicional en el optimismo de las pequeñas empresas”. Según Dunkelberg, los propietarios de negocios en Main Street anticipan condiciones económicas favorables debido a la disminución de las presiones de costos, la reducción de los desafíos laborales y un incremento en las inversiones de capital.
Sin embargo, los datos también revelaron obstáculos persistentes. El 20% de los propietarios de pequeñas empresas identificaron los impuestos como su problema más apremiante, un aumento de 6 puntos porcentuales respecto al mes anterior y la lectura más alta desde mayo de 2021.
Desafíos laborales y cadenas de suministro
El mercado laboral continúa presentando dificultades significativas para las pequeñas empresas. Un 33% ajustado estacionalmente de todos los propietarios reportaron tener vacantes que no pudieron llenar en diciembre, una cifra superior al promedio histórico del 24%.
Además, el 64% de los empresarios afirmaron que las interrupciones en la cadena de suministro afectaban su negocio en alguna medida, una cifra sin cambios respecto a noviembre. No obstante, el informe indicó un cambio positivo en la severidad del impacto, con más empresarios reportando efectos moderados o leves en lugar de impactos significativos.
Contexto económico del sector
Este aumento en el optimismo de pequeñas empresas se produce tras un año en el que casi el 7% de las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) expresaron pesimismo sobre sus posibilidades de permanecer abiertas durante los próximos dos años, según una investigación de PYMNTS Intelligence. La incertidumbre económica ha obligado a muchas PyMEs a replantear sus prioridades estratégicas.
Jonathan Aguilar, vicepresidente asociado de Experiencia del Socio en Maverick Payments, comentó en diciembre a PYMNTS que los desafíos han llevado a las PyMEs a repensar sus prioridades en lugar de perseguir una expansión agresiva. Las empresas deben “priorizar su control de costos y flujo de efectivo”, afirmó Aguilar.
Gestión del flujo de efectivo como prioridad
La gestión financiera se ha convertido en un factor crítico para la supervivencia empresarial. Según análisis publicados esta semana, “con la turbulencia arancelaria y la incertidumbre macroeconómica en torno a las tasas de interés y el costo del capital, la diferencia entre la supervivencia y el cierre a menudo se reduce al momento y la visibilidad del flujo de efectivo, no a la viabilidad a largo plazo”.
Durante gran parte de la última década, las PyMEs operaron en un entorno más favorable, con tasas de interés bajas que extendían los plazos de operación y consumidores que gastaban libremente. Aunque el capital nunca fue abundante para las empresas pequeñas, estaba disponible lo suficiente para cubrir desajustes temporales. Ese colchón financiero ha desaparecido progresivamente en los últimos años.
Los próximos meses serán determinantes para confirmar si esta tendencia positiva en el optimismo empresarial se traduce en mejoras concretas en las condiciones operativas. La evolución de las políticas fiscales, la estabilización de las cadenas de suministro y las decisiones sobre tasas de interés influirán significativamente en la capacidad de las pequeñas empresas para mantener este impulso durante 2026.

