Las pequeñas y medianas empresas en Estados Unidos están enviando un mensaje claro a las entidades financieras: el acceso al crédito empresarial ya no es el principal obstáculo, sino que la verdadera competencia se centra ahora en la flexibilidad y el control de los productos financieros. Según un reciente informe de PYMNTS Intelligence titulado “SMB Growth Monitor: Small Businesses, Big Credit Needs”, basado en una encuesta a 514 líderes de pequeñas y medianas empresas realizada durante el verano, la confianza en la aprobación crediticia ha alcanzado niveles notables.

El estudio reveló que el 83% de las pymes manifestaron que esperan ser aprobadas para una nueva tarjeta de crédito empresarial, lo que indica que la suscripción crediticia ya no representa la preocupación principal para muchas empresas. Esta confianza generalizada está transformando el mercado, desplazando el enfoque desde el acceso básico hacia el diseño de productos, la fijación de precios y características que se alineen con los patrones reales de gasto empresarial.

El crédito empresarial como herramienta operativa cotidiana

Los hallazgos del informe muestran que las tarjetas de crédito empresarial se están utilizando de manera más estratégica que nunca. Según los datos, el 53% del uso de tarjetas de crédito empresarial corresponde a gastos mayormente o casi siempre planificados, lo que sugiere que estas herramientas financieras se están empleando como instrumentos operativos del día a día en lugar de recursos de último recurso.

Además, el estudio identificó un fuerte interés en modelos innovadores de tarjetas. El 56% de las empresas encuestadas expresaron estar muy o extremadamente interesadas en una tarjeta que les permita elegir entre obtener recompensas o beneficiarse de una tasa de interés anual más baja en cada período de facturación. Esta preferencia refleja la creciente demanda de opciones personalizables en productos de crédito empresarial.

Brechas en el acceso según segmentos empresariales

El informe también reveló diferencias significativas según el tamaño y la estabilidad de las empresas. Prácticamente todas las empresas de altos ingresos, definidas como aquellas con ingresos anuales superiores a un millón de dólares, indicaron que esperan aprobación para una nueva tarjeta de crédito empresarial. Sin embargo, las empresas que no confían en sobrevivir los próximos dos años mostraron niveles de confianza considerablemente menores.

En cuanto a los patrones de uso, los datos mostraron que las pymes de bajos ingresos utilizan tarjetas de crédito personales para el 30% de sus transacciones comerciales, mientras que las empresas de mayores ingresos solo las emplean para el 24%. Esta disparidad subraya las diferencias en el acceso y la gestión financiera entre distintos segmentos del mercado de pequeñas empresas.

Demanda de características específicas

El estudio destacó necesidades particulares que las pymes buscan en sus productos crediticios. Entre las características más demandadas se encuentran fechas de pago alineadas con el flujo de efectivo o las cuentas por cobrar, números de tarjeta virtual para compras específicas y límites de gasto personalizables por empleado o departamento. Estas preferencias reflejan la necesidad de productos que se adapten a flujos de efectivo irregulares y al gasto delegado entre equipos.

Implicaciones para emisores y empresas FinTech

Los hallazgos presentan un panorama donde muchas pymes creen que pueden obtener crédito, pero no perciben que los productos disponibles estén completamente diseñados en torno a sus operaciones reales. Esta desconexión representa tanto un desafío como una oportunidad para las instituciones financieras y las empresas de tecnología financiera.

Para los emisores de tarjetas y las plataformas FinTech, estos datos indican la necesidad de desarrollar productos que faciliten la gestión del gasto, alineen los pagos con el flujo de efectivo y añadan controles que reduzcan las sorpresas financieras. La competencia en el mercado de crédito para pequeñas empresas se está desplazando hacia la innovación en características y flexibilidad.

A medida que el mercado continúa evolucionando, se espera que las instituciones financieras respondan con productos más adaptados a las necesidades operativas específicas de las pymes. La capacidad de las entidades crediticias para innovar en áreas como la personalización de términos y la integración con sistemas de gestión empresarial determinará quiénes liderarán este segmento en los próximos años. La pregunta pendiente es si los emisores tradicionales se adaptarán con suficiente rapidez o si las empresas FinTech capturarán una mayor cuota de este mercado en crecimiento.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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