El rol del director financiero (CFO) está experimentando una transformación fundamental en respuesta a un entorno macroeconómico cada vez más volátil. Según nuevos hallazgos de la edición de enero de The 2026 Certainty Project de PYMNTS Intelligence, los directores financieros están siendo obligados a adoptar un papel menos centrado en la optimización y más enfocado en la capacidad de absorción de shocks económicos. Esta evolución refleja un cambio estructural en las prioridades empresariales ante niveles sin precedentes de incertidumbre.
El estudio revela que los CFOs encuestados operan en un ambiente donde el rango de resultados posibles se ha ampliado dramáticamente, erosionando el poder predictivo de los modelos tradicionales de pronóstico financiero. La confluencia de cambios abruptos en políticas comerciales, fragmentación geopolítica, efectos inflacionarios persistentes e inestabilidad laboral ha creado condiciones donde la incertidumbre se ha convertido en una característica operativa permanente.
Directores financieros priorizan liquidez sobre crecimiento
En esta nueva realidad, los directores financieros están gestionando portafolios de futuros posibles, muchos de ellos mutuamente incompatibles, según el informe. En lugar de anclar decisiones a un único escenario esperado, los líderes financieros deben prepararse simultáneamente para que aranceles suban o bajen, cadenas de suministro se estabilicen o se fracturen aún más, y la demanda del consumidor repunte o retroceda. Este contexto ha elevado la liquidez, flexibilidad y reversibilidad como el nuevo estándar de oro para la gestión financiera corporativa.
El reporte de PYMNTS Intelligence indica que en entornos volátiles, el costo de equivocarse puede superar el costo de oportunidad de moverse demasiado lento. Consecuentemente, el capital que puede redistribuirse rápidamente ahora vale más que el capital perfectamente optimizado para un solo escenario. Esta filosofía representa un alejamiento radical de las estrategias financieras de años anteriores, cuando dinero barato, cadenas de suministro globalizadas y curvas de demanda predecibles permitían enfocarse en eliminar ineficiencias de sistemas diseñados para escalar.
Expectativas de crecimiento se recalibran sectorialmente
Uno de los hallazgos más significativos del estudio no es que el crecimiento se esté desacelerando, sino que las expectativas en torno al crecimiento están siendo reconfiguradas. Para un subconjunto de empresas encuestadas, particularmente aquellas operando bajo incertidumbre sostenida, el supuesto fundamental de que el próximo año debe ser más grande que el actual se está erosionando. Las empresas que experimentan bajos niveles de incertidumbre anticipan crecimiento de ingresos, mientras que aquellas enfrentando alta incertidumbre son más pesimistas, con muchas preparándose para ingresos planos o decrecientes.
Sin embargo, existe una clara línea divisoria entre sectores productores de bienes e industrias basadas en servicios. Los fabricantes y otras empresas de bienes reportaron niveles más altos de incertidumbre, impulsados principalmente por exposición a aranceles, logística global y volatilidad en costos de insumos. En contraste, las empresas de servicios, particularmente aquellas arraigadas en demanda doméstica como salud y educación, reportaron incertidumbre comparativamente menor y, en algunos casos, decreciente.
Adaptabilidad reemplaza expansión en estrategia del director financiero
Para los directores financieros, el contexto sectorial define cada vez más qué significa “mejores prácticas”. El manual de un fabricante global navegando incertidumbre comercial tiene poco parecido con el de un proveedor de servicios enfocado domésticamente, aunque ambos responden al mismo cambio subyacente donde la incertidumbre no es una anomalía sino una característica permanente. Esta diferenciación requiere que los líderes financieros personalicen sus estrategias según las vulnerabilidades específicas de sus industrias.
Los datos muestran que las empresas reportando alta incertidumbre son menos propensas a comprometerse con expansiones a gran escala o revisiones tecnológicas transformativas. En su lugar, canalizan recursos hacia áreas que mejoran adaptabilidad, como diversificación de cadenas de suministro, automatización incremental y sistemas que mejoran visibilidad en tiempo real del flujo de efectivo y demanda. Este enfoque marca un contraste pronunciado con estrategias de crecimiento agresivo que caracterizaron épocas anteriores de estabilidad económica.
Additionally, el peligro identificado por el estudio no radica en que algunas compañías crezcan más lentamente en un año dado, sino en que una cohorte completa de empresas pueda internalizar el estancamiento como normal. Una vez que esto sucede, el comportamiento defensivo se vuelve autorreferencial, y con el tiempo, la ausencia de expectativas de crecimiento puede convertirse en una restricción estructural en lugar de cíclica.
Las compañías que naveguen exitosamente este momento probablemente no serán aquellas que persigan crecimiento a cualquier costo ni las que se retiren completamente hacia la defensiva. El informe sugiere que las organizaciones exitosas serán aquellas que aprendan a balancear ambición con adaptabilidad, guiadas por directores financieros que comprenden que la resiliencia se ha convertido en una forma de estrategia. A medida que las condiciones macroeconómicas continúan evolucionando, la capacidad de los CFOs para gestionar incertidumbre múltiple simultáneamente definirá cada vez más el desempeño organizacional.

