La incertidumbre empresarial está experimentando un cambio notable en 2025, con las empresas productoras de bienes enfrentando niveles significativamente más altos que las compañías de servicios. Según datos recientes, el 28% de las firmas de bienes reportan alta incertidumbre, mientras que las empresas de servicios han visto una disminución del 34% al 25% en el último año. Este cambio marca una reversión del patrón observado hace apenas doce meses y tiene implicaciones importantes para el rendimiento empresarial y los márgenes de ganancia.
El incremento es particularmente pronunciado en manufactura, construcción y materiales de construcción, donde casi la mitad de los ejecutivos operan bajo condiciones de alta incertidumbre. Las empresas con cadenas de suministro globales enfrentan presiones aún más intensas, con tasas de incertidumbre que duplican las de compañías con abastecimiento puramente doméstico.
El cambio hacia el sector de bienes
La incertidumbre empresarial se ha desplazado decisivamente hacia las compañías productoras de bienes durante el último año. Mientras que las firmas de bienes reportaron un aumento del 22% al 28% en alta incertidumbre, las empresas de servicios se movieron en dirección opuesta. Este cambio es más dramático en sectores específicos de producción de bienes, donde la incertidumbre más que se duplicó del 13% al 32% interanual.
Para finales de 2025, la incertidumbre entre productores de bienes alcanzó el 157% del promedio de 2024, el nivel más alto registrado en la serie de datos. Este patrón señala una concentración sectorial del riesgo que no se había observado previamente.
Manufactura y construcción bajo presión extrema
Las empresas de manufactura y construcción soportan la carga más pesada de incertidumbre en el panorama actual. Entre las compañías de construcción y materiales de construcción, el 44% reporta alta incertidumbre, mientras que la manufactura registra un 39%. Estos niveles son más del triple de lo observado en 2024.
En contraste, otros segmentos de la economía de bienes muestran aumentos más modestos o incluso disminuciones. Las empresas de comercio y distribución vieron caer la alta incertidumbre del 35% al 27%. Esta concentración en industrias intensivas en producción apunta a fuentes específicas de presión relacionadas con operaciones y logística.
Cadenas de suministro globales amplifican la incertidumbre empresarial
Las compañías con cadenas de suministro internacionales enfrentan niveles dramáticamente más altos de incertidumbre. Las firmas que obtienen el 40% o más de sus proveedores a nivel global reportan alta incertidumbre a una tasa del 33%, comparado con apenas el 18% entre empresas con cadenas de suministro puramente domésticas.
La relación se fortalece cuando la confianza en manejar aranceles es baja. Más de la mitad de los ejecutivos que dicen tener poca o ninguna confianza en adaptarse a disrupciones arancelarias reportan alta incertidumbre. Este patrón sugiere que las políticas comerciales y la exposición internacional son factores determinantes en los niveles de incertidumbre actuales.
Impacto financiero de la incertidumbre
La alta incertidumbre se traduce directamente en márgenes de ganancia más débiles. La mitad de las empresas con alta incertidumbre reportan márgenes disminuidos, el doble de la proporción entre pares con baja incertidumbre, que registra un 25%. La brecha se amplía al medir el impacto financiero total.
Los ejecutivos de empresas con alta incertidumbre estiman que esta les cuesta un 6% de los ingresos en promedio. Esa cifra se compara con el 3% para firmas con incertidumbre media y apenas el 2% para compañías con baja incertidumbre. El costo es tres veces mayor para las empresas más afectadas.
Brecha en el rendimiento empresarial de 2025
Para fin de año, las empresas con alta incertidumbre quedaron muy por debajo de las expectativas. Más del 80% no cumplió con sus objetivos de rendimiento para 2025, mientras que entre compañías con baja incertidumbre, solo el 28% no alcanzó sus metas. La brecha se extiende al flujo de efectivo y los márgenes operativos.
Tres cuartos de las firmas con alta incertidumbre reportan posiciones débiles de efectivo, comparado con menos del 15% de otras compañías. Los márgenes operativos cuentan la misma historia, con tres de cada cuatro empresas de alta incertidumbre experimentando declives en 2025, más de seis veces la tasa entre pares con baja incertidumbre.
De cara a 2026, solo el 24% de las empresas con alta incertidumbre espera crecimiento en ingresos, mientras que casi todas las compañías con baja incertidumbre sí lo anticipan. Los próximos meses revelarán si las firmas productoras de bienes pueden adaptarse a las presiones actuales o si la brecha de rendimiento continuará ampliándose. La evolución de las políticas comerciales y la estabilidad de las cadenas de suministro internacionales serán factores críticos a observar.

