Un nuevo informe del Banco de la Reserva Federal de Nueva York sugiere que el debate entre las stablecoins y los depósitos tokenizados no es fundamentalmente una cuestión tecnológica, sino una versión moderna de la controversia sobre banca estrecha que ha resurgido desde la década de 1930. Según el estudio publicado en febrero de 2026, la elección entre stablecoins y depósitos tokenizados representa una decisión institucional sobre si la sociedad prefiere mantener el dinero y el crédito fusionados o separarlos.
El reporte titulado “Stablecoins vs. Tokenized Deposits: The Narrow Banking Debate Revisited” analiza cómo estas dos formas de dinero digital operan de manera fundamentalmente diferente en términos de balance financiero. Mientras las stablecoins funcionan como “dinero seguro” respaldado completamente por activos de bajo riesgo, los depósitos bancarios tokenizados pueden financiar préstamos e inversiones, vinculando la creación de dinero con la expansión del crédito.
Las Stablecoins y el Dilema de la Política Monetaria
El análisis de la Reserva Federal de Nueva York presenta un dilema político significativo. Según el informe, las stablecoins podrían hacer que el sistema de pagos sea más seguro, pero potencialmente reducirían la disponibilidad de préstamos en la economía. Por otro lado, el dinero tokenizado basado en depósitos respalda el crédito pero conlleva mayores riesgos y requiere una supervisión regulatoria más estricta.
Para los líderes financieros, esta evaluación reformula las stablecoins y los depósitos tokenizados no como herramientas de pago competidoras, sino como instrumentos con consecuencias fundamentalmente diferentes para los balances institucionales. La elección entre ellos afecta la estrategia de liquidez, la exposición a contrapartes y, en última instancia, el costo y la disponibilidad del crédito en toda la economía.
La Regulación Determinará la Infraestructura del Futuro
Una de las conclusiones más claras del reporte es que el predominio de las stablecoins o los depósitos tokenizados no será decidido únicamente por la tecnología o la preferencia del consumidor. Según el documento, dependerá principalmente del diseño regulatorio y los incentivos que esas reglas creen para los bancos.
El estudio indica que cuando la regulación aumenta el costo de la creación de depósitos, las stablecoins se vuelven más atractivas como medios de transacción. Sin embargo, cuando la regulación es más ligera, los bancos tienden a expandir los depósitos tokenizados. Entre estos dos extremos existe una zona intermedia en la que ambas formas de dinero circulan simultáneamente, produciendo lo que los autores del informe describen como un equilibrio óptimo entre pagos eficientes y préstamos productivos.
Adopción de Blockchain y Decisiones Institucionales
El equilibrio eventual entre stablecoins y depósitos tokenizados puede depender menos de la política que de cómo se desarrolle la adopción de blockchain. Himal Makwana, director global de estrategia corporativa en FIS, señaló en agosto que los bancos elegirán rieles de pago basándose en “el camino de menor resistencia”, es decir, las barreras más bajas en riesgo, cumplimiento, prevención de fraude y migración tecnológica.
Si los pagos blockchain sustituyen en gran medida las transacciones existentes, los bancos pueden migrar su modelo de depósitos a forma tokenizada sin cambios estructurales importantes. No obstante, si las redes digitales expanden el volumen total de comercio y permiten nuevas categorías de intercambio descentralizado, la demanda de saldos de transacción podría crecer más rápido de lo que los bancos pueden suministrarlos eficientemente, aumentando el papel de las stablecoins.
Experimentación en el Sector Financiero Tradicional
El sector de servicios financieros tradicionales ya está explorando activamente los depósitos tokenizados. El gobernador de la Reserva Federal, Michael Barr, calificó en octubre los depósitos tokenizados como “más robustos” que las stablecoins, mientras que el exdirector de la Oficina de Protección Financiera del Consumidor, Rohit Chopra, expresó opiniones similares en mayo.
Grandes instituciones bancarias como BNY, Citi, HSBC y JPMorgan están experimentando con depósitos tokenizados. Paralelamente, las stablecoins están ganando tracción en productos financieros regulados, con bancos y gestores de activos integrándolas en pagos, liquidación y servicios de activos.
Informes de PYMNTS Intelligence y Citi sugieren que el próximo salto de blockchain será moldeado por la regulación. La orientación regulatoria en evolución está comenzando a crear las bases para una adopción segura y escalable de blockchain, aunque los desafíos de implementación continúan complicando el progreso.
Los sistemas financieros han oscilado históricamente entre integrar pagos con préstamos y separarlos para reducir el riesgo sistémico. La tecnología blockchain no ha resuelto esta tensión, pero puede haber facilitado redefinir el límite. El argumento que se desarrolla ahora entre reguladores, bancos y empresas FinTech es menos sobre criptomonedas que sobre diseño institucional. La claridad regulatoria esperada en los próximos meses determinará qué modelo prevalecerá y cómo afectará la disponibilidad de crédito y la estabilidad del sistema de pagos a nivel global.

