La Comisión de Valores y Bolsa de Estados Unidos (SEC) emitió el 19 de febrero una guía actualizada sobre el tratamiento contable de las stablecoins de pago, permitiendo a los intermediarios financieros aplicar un descuento de capital del 2% a ciertas monedas estables calificadas al calcular sus requisitos de capital regulatorio. Esta medida representa un avance significativo en la integración de activos digitales en el ecosistema regulado de valores, abordando uno de los principales obstáculos que han enfrentado bancos, casas de bolsa y firmas de compensación para operar con criptomonedas.
El tratamiento de capital de las stablecoins ha sido durante años una barrera fundamental para su adopción institucional. Según la nueva orientación emitida por el personal de la División de Mercados y Negociación de la SEC, las firmas ahora pueden reconocer aproximadamente el 98% del valor de una stablecoin hacia sus requisitos de capital, acercando estos instrumentos a la categoría de efectivo y activos líquidos de alta calidad en la jerarquía que gobierna la construcción de balances.
Implicaciones del Tratamiento de Capital para Stablecoins
Bajo las reglas tradicionales de capital, los activos percibidos como volátiles o operacionalmente complejos reciben severos descuentos de capital, lo que obliga a las instituciones a mantener más capital contra ellos. Este requisito hace que tales activos sean costosos de almacenar y poco atractivos para usar en flujos financieros centrales como liquidación, gestión de garantías o provisión de liquidez.
La paradoja que enfrentaban las stablecoins era evidente: aunque la tecnología blockchain prometía liquidación más rápida, pagos programables y mercados operando las 24 horas, las penalizaciones de capital regulatorio asociadas con mantenerlas hacían que esas ventajas fueran en gran medida teóricas. Un descuento del 100% convierte un activo en peso muerto funcionalmente, mientras que un descuento del 2% permite que se comporte más como efectivo operacional.
El cambio reduce materialmente tanto el costo como la fricción de balance asociada con mantener monedas estables, la dinámica central que previamente había limitado su adopción por bancos e intermediarios financieros. Sin embargo, la actualización no representa un respaldo general del sector de stablecoins por parte de la SEC, sino un reconocimiento condicional de que ciertos instrumentos, si están estructurados y regulados apropiadamente, pueden servir roles transaccionales legítimos dentro de los mercados de valores.
Coordinación con el Marco Regulatorio Emergente
La postura de la SEC refleja coordinación con el entorno estatutario más amplio que emerge alrededor de las stablecoins, particularmente la Ley GENIUS recientemente promulgada. Esta legislación establece un marco para las stablecoins de pago sujetas a requisitos definidos de reserva, supervisión y operaciones.
Al anclar su guía a las stablecoins que se ajustan a esta categoría legal emergente, la SEC está trazando una línea entre instrumentos diseñados para funcionar como herramientas de pago reguladas y aquellos que operan en entornos menos transparentes. Además, la agencia no ha enmendado la Regla 15c3-1 en sí misma, sino que ha actuado a través de orientación interpretativa a nivel de personal, un enfoque que ofrece flexibilidad evitando el peso procesal de la reglamentación formal.
Oportunidades para Infraestructura de Mercado
Las implicaciones se extienden más allá de las mesas de negociación. Si las stablecoins pueden mantenerse con tratamiento casi equivalente al efectivo, se convierten en candidatas para gestión de garantías, liquidación de valores y operaciones de liquidez transfronteriza. Los intermediarios financieros podrían usarlas para comprimir los plazos de liquidación, mientras que los creadores de mercado podrían desplegarlas para mover capital continuamente en lugar de esperar ventanas bancarias.
Con el tiempo, esto podría erosionar una de las características más anacrónicas de las finanzas modernas: mercados que negocian a velocidad digital mientras el dinero aún se mueve en lotes. El informe de PYMNTS Intelligence y Citi “Chain Reaction: Regulatory Clarity as the Catalyst for Blockchain Adoption” encontró que el próximo salto de blockchain será moldeado por la regulación y que la orientación en evolución está comenzando a crear los fundamentos para una adopción segura y escalable.
Desafíos de Implementación y Perspectivas Futuras
A pesar de su importancia, la acción de la SEC es deliberadamente limitada. La guía se aplica a posiciones propietarias mantenidas por intermediarios financieros, no de manera amplia a activos de clientes, y asume estándares rigurosos de calificación para las stablecoins sin eliminar la necesidad de que las firmas gestionen riesgos de liquidez, custodia y operacionales.
La medida señala a los intermediarios financieros, plataformas de tokenización y proveedores de infraestructura de mercado institucional que las stablecoins pueden estar en transición hacia convertirse en una herramienta operacional del mundo real. No obstante, que esta apertura regulatoria conduzca a una transformación significativa depende menos del lenguaje de políticas que de la adopción institucional.
Los intermediarios financieros deben ahora decidir si el alivio de capital justifica la construcción de nuevas capacidades operativas, mientras que los emisores de stablecoins deben demostrar transparencia y resiliencia suficientes para cumplir con el escrutinio supervisorio. La respuesta de la industria en los próximos meses determinará si este cambio regulatorio cataliza una integración más profunda de activos digitales en la infraestructura financiera tradicional o si las barreras operativas y de custodia continúan limitando su adopción práctica.

