Las pequeñas y medianas empresas continúan dependiendo significativamente del efectivo y los cheques para sus operaciones de pago, pero nuevos datos revelan que muchas están preparadas para adoptar métodos digitales más eficientes. Según un estudio de PYMNTS Intelligence publicado en marzo de 2026, el 45% de las pymes expresan un interés considerable en reducir su dependencia del efectivo, aunque barreras como el acceso limitado a productos de crédito empresarial y preocupaciones sobre los costos continúan frenando esta transición hacia la digitalización de pagos.

El análisis, basado en una encuesta realizada a 412 tomadores de decisiones en pymes entre diciembre de 2025 y diciembre de 2026, examina cómo estas empresas pagan a proveedores y vendedores, identificando patrones significativos según la generación que las dirige y su ubicación geográfica.

La generación Z lidera el uso de efectivo en pymes

Contrario a las expectativas sobre las preferencias digitales de las generaciones más jóvenes, las pymes operadas por la generación Z muestran la mayor dependencia del efectivo. Según los datos de PYMNTS Intelligence, el 52% de los pagos realizados por estas empresas se efectúan en efectivo, comparado con un promedio del 32% en todas las pymes encuestadas.

Además, los cheques mantienen una presencia sólida en el panorama de pagos empresariales, representando el 37% de las transacciones en promedio. Esta división sugiere que los hábitos de pago reflejan más las realidades operativas de cada negocio que simples preferencias generacionales, con empresas más jóvenes recurriendo al efectivo mientras las más establecidas continúan utilizando cheques.

Interés creciente en reducir la dependencia del efectivo

Paradójicamente, las empresas más atadas al efectivo son también las más interesadas en abandonarlo. El estudio indica que el 68% de las pymes propiedad de miembros de la generación Z expresan un interés muy alto o extremadamente alto en reducir su dependencia del efectivo.

De manera similar, el 59% de las empresas en los sectores de construcción y servicios públicos comparten este interés. Estos datos sugieren que las empresas que experimentan mayor fricción operativa con el efectivo son precisamente las más receptivas a alternativas digitales de pago.

Brecha de acceso a tarjetas de crédito empresariales limita la digitalización de pagos

Una barrera crítica para la transición hacia métodos de pago digitales es el acceso desigual a tarjetas de crédito empresariales. Según el informe, aunque el 60% de las pymes tienen una tarjeta de crédito empresarial, la distribución es significativamente desigual entre diferentes segmentos.

Solamente el 22% de las empresas dirigidas por la generación Z, el 36% de aquellas ubicadas en áreas rurales y el 37% de los negocios más pequeños cuentan con este tipo de producto financiero. Esta disparidad resulta en que muchas de las empresas que más necesitarían flexibilidad financiera permanecen limitadas a métodos de pago tradicionales.

Percepción del valor de las tarjetas de crédito

Las pymes que tienen acceso a tarjetas de crédito empresariales las valoran principalmente como herramientas de protección y gestión de flujo de efectivo. El 63% de los encuestados afirma que las tarjetas de crédito son el mejor método para disputar un pago y recuperar dinero, mientras que el 59% las considera ideales cuando necesitan realizar un pago sin tener efectivo disponible.

Estos datos demuestran que las tarjetas de crédito no son percibidas únicamente como instrumentos de pago, sino como mecanismos para reducir riesgos financieros y gestionar mejor el tiempo de las transacciones comerciales.

La importancia del soporte humano en la adopción digital

A pesar del interés en herramientas digitales, muchas pymes aún valoran el contacto humano para cuestiones importantes. Una aplicación digital autoservicio es la opción preferida para el 23% de las empresas encuestadas, pero el chat en vivo y el soporte telefónico con representantes humanos siguen siendo opciones populares, cada uno con un 18% de preferencia.

Notablemente, entre las pymes con alta dependencia del efectivo, el soporte telefónico aumenta al 25% de preferencia. Esto indica que la adopción de soluciones digitales depende no solo del acceso tecnológico, sino también de la confianza y el respaldo humano que acompañe estas herramientas.

La transición de las pymes hacia métodos de pago digitales continuará dependiendo de cómo los proveedores de servicios financieros aborden las barreras de acceso identificadas en este estudio. Los próximos meses serán cruciales para observar si las instituciones financieras desarrollan productos de crédito empresarial más accesibles para empresas jóvenes, pequeñas y rurales, mientras mantienen opciones de soporte humano que faciliten la confianza necesaria para esta transformación digital.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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