Tesla ha confirmado el fin de la producción del Model S y Model X, dos de sus vehículos eléctricos más emblemáticos. El CEO Elon Musk anunció esta semana en la plataforma X que los pedidos personalizados del sedán Model S y la SUV Model X han terminado oficialmente. Según Musk, solo quedan algunas unidades en inventario disponibles para la venta, marcando el cierre de una era para la compañía de vehículos eléctricos.
La decisión había sido anticipada desde enero de este año, cuando Musk reveló por primera vez los planes de Tesla para descontinuar ambos modelos. Los datos de ventas respaldan la lógica detrás de esta estrategia empresarial.
Declive en las ventas del Model S y Model X
Las ventas de estos modelos premium han experimentado una caída sostenida en los últimos años, superadas por las opciones de mayor volumen y menor precio de la marca: el Model 3 y Model Y. Tesla agrupa las cifras del Model S y Model X bajo la categoría “otros modelos”, que ahora también incluye el Cybertruck. Estos datos combinados revelan que las ventas alcanzaron su punto máximo en 2017 con 101,312 unidades, pero descendieron a solo 50,850 vehículos en 2025, incluyendo el Cybertruck.
En contraste, la compañía entregó globalmente 1.63 millones de vehículos el año pasado, lo que evidencia que el Model S y Model X representan apenas una fracción del negocio total. La transición hacia modelos más accesibles ha redefinido completamente la estrategia de mercado de Tesla.
Nueva dirección estratégica sin vehículos tradicionales
Musk no planea reemplazar estos modelos con vehículos eléctricos convencionales. De hecho, la compañía canceló los planes de producir un EV de bajo costo con un precio estimado de $25,000. En cambio, Tesla está apostando por el robot Optimus y el Cybercab, un vehículo autónomo eléctrico de dos plazas presentado como concepto en 2024.
Según los anuncios oficiales, Tesla comenzará a fabricar robots Optimus en su planta de Fremont, California, una vez que finalice la producción del Model S y Model X. Adicionalmente, Musk ha indicado que la producción del Cybercab iniciará este mes en la fábrica de Austin, Texas, aunque la compañía tiene un historial de retrasos en sus cronogramas de lanzamiento.
Legado histórico de los modelos descontinuados
El Model S debutó en 2012 como el primer vehículo eléctrico de volumen de Tesla. Su popularidad transformó la percepción pública sobre los vehículos eléctricos y obligó a los fabricantes tradicionales a reconsiderar su posición sobre esta tecnología. El Model X llegó en otoño de 2015, descrito por el propio Musk como el “huevo Fabergé de los EVs” debido a su complejidad de diseño.
A pesar de los retrasos iniciales y críticas sobre su elaborado diseño, el Model X amplió significativamente la base de clientes de Tesla, atrayendo particularmente a consumidoras féminas. Sin embargo, estos modelos eventualmente cedieron protagonismo al Model 3 y Model Y, que impulsaron a Tesla hacia el mercado masivo.
Desafíos actuales de Tesla en el mercado
El crecimiento de Tesla se ha estancado recientemente. La compañía reportó 1.69 millones de vehículos vendidos en 2025, una disminución por segundo año consecutivo. Mientras tanto, BYD de China superó a Tesla como el mayor productor mundial de vehículos eléctricos en 2025 con 2.26 millones de unidades entregadas.
En el primer trimestre de 2026, Tesla entregó 358,023 EVs globalmente, aproximadamente 6% más que el mismo período de 2025, pero por debajo de las expectativas de los analistas de alrededor de 368,000 unidades. Los esfuerzos por impulsar las ventas con versiones económicas del Model 3 y Model Y introducidas en octubre han tenido éxito moderado, según las cifras reportadas el 2 de abril.
Obstáculos regulatorios para el Cybercab
El Cybercab enfrenta desafíos significativos antes de poder operar comercialmente. Diseñado sin controles tradicionales como volante o pedales, el vehículo autónomo debe superar importantes barreras regulatorias. Los estándares federales de seguridad vehicular requieren estos elementos, y no existe evidencia pública de que Tesla haya solicitado una exención ante la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras.
Adicionalmente, el Cybercab dependerá del software Full Self-Driving de Tesla para navegar por calles públicas. Aunque el sistema ha mejorado y Tesla ha realizado pruebas limitadas de robotaxis sin conductor en Austin, la compañía aún no ha demostrado que su software pueda operar confiablemente a gran escala. Estados como California requieren permisos específicos para desplegar y cobrar por viajes en vehículos autónomos.
La compañía Zoox, propiedad de Amazon, podría facilitar el camino para Tesla al buscar una extensión de su exención federal para operaciones comerciales con vehículos sin controles tradicionales. La decisión sobre la producción del Cybercab y los desarrollos regulatorios en las próximas semanas determinarán si Tesla puede ejecutar exitosamente su transformación hacia una empresa centrada en inteligencia artificial. Los observadores del mercado esperan conocer actualizaciones sobre las solicitudes regulatorias y el inicio real de la producción masiva del Cybercab, fechas que históricamente han sido ajustadas por la compañía.

