NSO Group, la empresa israelí fabricante de software espía gubernamental, publicó el miércoles un nuevo informe de transparencia que marca lo que la compañía describió como “una nueva fase de responsabilidad”. Sin embargo, el documento carece de los detalles específicos sobre clientes rechazados, investigados o suspendidos por abusos de derechos humanos que caracterizaban reportes anteriores, generando críticas de expertos en vigilancia digital y derechos civiles.

El informe de transparencia de NSO Group correspondiente a 2025 representa un cambio significativo respecto a publicaciones previas, omitiendo estadísticas concretas sobre acciones disciplinarias contra gobiernos que utilizaron sus herramientas de vigilancia de manera indebida. La compañía no reveló información sobre el número total de clientes actuales ni detalló investigaciones específicas de uso indebido.

Cambios de liderazgo y estrategia corporativa

El año pasado, un grupo de inversionistas estadounidenses adquirió NSO Group, iniciando una transformación que incluyó cambios ejecutivos de alto perfil. David Friedman, exfuncionario de la administración Trump, fue nombrado presidente ejecutivo, mientras que el CEO Yaron Shohat renunció y Omri Lavie, el último fundador involucrado en la empresa, también se retiró, según reportó el periódico israelí Haaretz.

Según expertos en el sector de software espía, estos movimientos corporativos forman parte de una campaña estratégica para que el gobierno estadounidense elimine a NSO de la Lista de Entidades, una lista de restricción comercial. La compañía busca ingresar al mercado estadounidense con nuevos respaldos financieros y una imagen renovada.

Críticas sobre la falta de datos verificables

Natalia Krapiva, asesora legal senior de Access Now, organización de derechos digitales que investiga abusos de software espía, afirmó que NSO claramente está en una campaña para ser removida de la Lista de Entidades. Según Krapiva, la empresa debe demostrar que ha cambiado drásticamente desde su inclusión en la lista de restricciones comerciales.

No obstante, Krapiva señaló que esto no es novedoso. “Hemos visto esto antes con NSO y otras compañías de software espía a lo largo de los años, donde cambian nombres y liderazgo y publican informes de transparencia o ética vacíos, pero los abusos continúan”, declaró a TechCrunch.

Comparación con informes anteriores

El contraste con reportes previos es notable. En el informe de transparencia de 2024, NSO Group indicó haber abierto tres investigaciones sobre posible uso indebido, cortando vínculos con un cliente e imponiendo medidas correctivas a otro. Además, la empresa afirmó haber rechazado más de $20 millones en nuevas oportunidades comerciales por preocupaciones sobre derechos humanos.

En el reporte que cubrió 2022 y 2023, NSO declaró haber suspendido o terminado contratos con seis clientes gubernamentales, resultando en una pérdida de ingresos de $57 millones. Para 2021, la compañía afirmó haber desconectado los sistemas de cinco clientes desde 2016, con una pérdida estimada de más de $100 millones.

Presión política y contexto regulatorio

Desde que la administración Biden agregó a NSO a la Lista de Entidades, la compañía ha presionado para que se levanten las restricciones. Después de que el presidente Donald Trump asumió el cargo nuevamente el año pasado, NSO intensificó estos esfuerzos, aunque hasta mayo del año pasado no había logrado persuadir a la nueva administración.

A finales de diciembre, la administración Trump levantó sanciones contra tres ejecutivos vinculados al consorcio de software espía Intellexa, lo que algunos interpretaron como una señal de cambio en la actitud del gobierno hacia los fabricantes de herramientas de vigilancia.

John Scott-Railton, investigador senior del Citizen Lab, criticó duramente el nuevo documento. “Esperaba información, números. Nada en este documento permite a observadores externos verificar las afirmaciones de NSO, que es el procedimiento habitual de una empresa con una historia de una década haciendo declaraciones que luego resultaron ser tergiversaciones”, declaró.

La efectividad del informe de transparencia de NSO Group para lograr su remoción de la Lista de Entidades permanece incierta. Los próximos meses mostrarán si la administración estadounidense considera suficientes los cambios de liderazgo y las declaraciones de la empresa, o si exigirá evidencia concreta de reformas en sus políticas de control de clientes antes de modificar su estatus regulatorio.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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