La administración Trump enfrentó varios reveses judiciales esta semana después de que jueces federales permitieran reanudar la construcción de parques eólicos marinos en la Costa Este de Estados Unidos. Los tribunales autorizaron la reanudación de trabajos en tres proyectos: Revolution Wind frente a Rhode Island, Empire Wind cerca de Nueva York y Coastal Virginia Offshore Wind en Virginia, sumando una capacidad significativa de generación eléctrica renovable.
El Departamento del Interior había ordenado la suspensión de cinco proyectos que totalizan 6 gigavatios de capacidad en diciembre, citando preocupaciones de seguridad nacional. Los desarrolladores presentaron demandas poco después de que la administración emitiera la orden de suspensión, que había sido efectiva por 90 días.
Preocupaciones de seguridad nacional cuestionadas por jueces federales
Al anunciar la suspensión días antes de Navidad, el gobierno argumentó que los parques eólicos marinos interferirían con operaciones de radar. Sin embargo, durante las audiencias preliminares, los jueces mostraron escepticismo ante los argumentos gubernamentales en tres salas de tribunales separadas en Virginia y Washington, DC.
El juez de distrito Carl Nichols, designado por Trump, señaló que el gobierno no abordó varios argumentos de la demandante Equinor, desarrolladora de Empire Wind. Según informó Associated Press, Nichols comentó que el escrito del gobierno ni siquiera incluía la palabra “arbitrario”, término clave en las alegaciones de Equinor que calificaban la orden del Departamento del Interior como “arbitraria y caprichosa”.
Adicionalmente, Nichols cuestionó por qué la administración solicitaba detener la construcción cuando su principal preocupación de seguridad nacional parecía centrarse en la operación de los parques eólicos. El juez de distrito Jamar Walker, quien escuchó la demanda de Dominion Energy desarrolladora de Coastal Virginia Offshore Wind, planteó interrogantes similares y consideró que la orden del Departamento del Interior era excesivamente amplia en el contexto del proyecto de Virginia.
Impacto de los parques eólicos marinos en la red eléctrica regional
La Costa Este podría generar hasta 110 gigavatios de energía eólica marina para 2050, según un estudio del Departamento de Energía publicado en 2024. Esta capacidad representaría un impulso significativo para algunas de las ciudades más densamente pobladas del país y regiones con centros de datos.
El Noreste actualmente tiene algunos de los costos de electricidad más altos de la nación, mientras que el operador de red del Atlántico Medio ha enfrentado críticas recientemente por el aumento de precios de electricidad en su territorio. La energía eólica marina, como una de las formas más económicas de nueva capacidad de generación, tiene el potencial de desacelerar o revertir esta tendencia.
Oposición presidencial a la energía eólica
El presidente Trump no ha ocultado su falta de entusiasmo por la energía eólica marina. “No soy muy partidario de los molinos de viento”, declaró a ejecutivos petroleros la semana pasada, según reportes de prensa.
No obstante, el potencial de la energía eólica marina es considerable a escala nacional. Esta fuente podría generar 13,500 teravatios-hora de electricidad al año, tres veces más de lo que Estados Unidos consume actualmente, según estimaciones del sector energético.
Proyectos pendientes y próximos pasos legales
Dos proyectos permanecen en suspenso mientras sus demandas avanzan por los tribunales. Ørsted, desarrolladora de Sunrise Wind, tiene una audiencia programada para el 2 de febrero, mientras que los desarrolladores de Vineyard Wind 1 presentaron su demanda apenas el jueves.
Las decisiones judiciales sobre estos proyectos restantes determinarán si el total de 6 gigavatios de capacidad planeada podrá avanzar. Los desarrolladores argumentan que las suspensiones causan retrasos costosos y ponen en riesgo compromisos contractuales con estados que han establecido objetivos ambiciosos de energía renovable. La resolución de estos casos establecerá precedentes importantes para futuros desarrollos de energía eólica marina en aguas federales.

