El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha abierto una investigación criminal contra la startup de recursos humanos y nómina Deel por presuntas acusaciones de espionaje corporativo contra su mayor competidor, Rippling, según reportó The Wall Street Journal. La investigación criminal representa una escalada significativa en lo que ya era una batalla legal entre dos de las empresas de software de recursos humanos más valoradas del mercado tecnológico.

En un comunicado enviado por correo electrónico, Deel afirmó que “no tiene conocimiento de ninguna investigación” y señaló que cooperará con las autoridades relevantes. Sin embargo, la compañía aprovechó su declaración para hacer sus propias acusaciones contra Rippling, mencionando su propia demanda que alega una “campaña de difamación” por parte de su rival.

Orígenes de la disputa entre Deel y Rippling

El conflicto entre estas startups de recursos humanos comenzó en mayo cuando Rippling presentó una demanda civil contra Deel, posteriormente revisada en junio. Según los documentos judiciales, Rippling alega que su competidor plantó un espía corporativo dentro de su organización para obtener información confidencial de la empresa.

El empleado de Rippling fue descubierto mediante una operación encubierta y posteriormente confesó en un tribunal irlandés haber sido un espía pagado por Deel. Según su declaración jurada, el individuo proporcionó a ejecutivos de Deel información sensible que incluía listas de clientes potenciales, hojas de ruta de productos, información de cuentas de clientes y nombres de empleados destacados.

Acusaciones de espionaje corporativo y represalias

La demanda civil de Rippling acusó a Deel de violar la ley federal contra el crimen organizado, conocida como estatuto RICO, que generalmente se utiliza contra el crimen organizado. Aunque la demanda civil utilizó términos como “sindicato criminal”, no constituyó una acusación penal formal hasta el reciente desarrollo reportado por The Wall Street Journal.

Por su parte, Deel presentó una contrademanda alegando que Rippling también participó en actividades de espionaje al hacerse pasar por clientes, entre otras acusaciones. Esta batalla legal mutua ha intensificado las tensiones en el competitivo sector de software empresarial.

Clima de temor y vigilancia

El hombre que confesó haber actuado como espía acordó testificar en el caso de Rippling a cambio del pago de gastos legales y de viaje, según documentos judiciales. Deel ahora se refiere a él como el “testigo pagado” de Rippling.

Posteriormente, el mismo individuo regresó a los tribunales alegando que su familia vivía con temor porque creía que hombres asociados con Deel lo seguían. Inicialmente, el abogado de Deel negó estas afirmaciones, pero posteriormente se descubrió que la compañía efectivamente había contratado servicios de vigilancia.

Evidencia de transferencias financieras

A finales de noviembre, Rippling obtuvo una victoria legal importante cuando consiguió acceso a registros bancarios que, según la compañía, demuestran transferencias sospechosas. Los documentos indican que Deel transfirió fondos a una cuenta perteneciente a la esposa del director de operaciones de la empresa, y 56 segundos después esa cuenta transfirió la misma cantidad a una cuenta del presunto espía.

Además, documentos judiciales muestran que Alexandre Bouaziz, fundador y CEO de Deel, quien ha sido señalado como “el cerebro” del presunto plan de espionaje en la demanda de Rippling, contrató al abogado William Frentzen. Frentzen es socio del grupo de defensa de delitos de cuello blanco de Morrison Foerster y anteriormente fue jefe de la unidad de fraude corporativo y de valores de la Oficina del Fiscal Federal para el Distrito Norte de California.

Representación legal de alto perfil

Rippling está representada por Alex Spiro de la prestigiosa firma Quinn Emanuel, un ex fiscal de la Oficina del Fiscal de Distrito de Manhattan conocido por representar a clientes de alto perfil como Elon Musk y Jay-Z. La participación de abogados de este calibre subraya la seriedad del caso y los recursos significativos que ambas empresas están dedicando a la disputa legal.

A pesar del drama legal, ambas compañías han continuado atrayendo inversiones sustanciales. En octubre, Deel alcanzó una valoración de 17,300 millones de dólares tras recaudar 300 millones de dólares liderados por Ribbit Capital y Andreessen Horowitz. Por su parte, Rippling alcanzó una valoración de 16,800 millones de dólares en mayo después de recaudar 450 millones de dólares de inversores como Elad Gil, Goldman Sachs Alternatives y Y Combinator.

La investigación criminal del Departamento de Justicia podría tomar meses o años en desarrollarse completamente. Mientras tanto, la demanda civil entre ambas empresas continúa su curso en los tribunales. El resultado de estos procedimientos legales podría establecer precedentes importantes sobre espionaje corporativo en el sector tecnológico y potencialmente impactar las valoraciones y operaciones futuras de ambas compañías en el competitivo mercado de software de recursos humanos.

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Fernando Parra Editor Jefe en Social Underground. Periodista especializado en economía digital y tecnología financiera con base en Madrid. Su trabajo se centra en analizar el impacto de los neobancos, la regulación europea y el ecosistema cripto en España. Apasionado por traducir las finanzas complejas en noticias accesibles.

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