La startup de semiconductores Positron ha asegurado una financiación de serie B valorada en 230 millones de dólares, según información exclusiva de TechCrunch. La compañía con sede en Reno planea utilizar el capital para acelerar el despliegue de sus chips de memoria de alta velocidad, componentes críticos para los procesadores utilizados en cargas de trabajo de inteligencia artificial, según fuentes familiarizadas con el asunto.
Entre los inversores de esta ronda se encuentra Qatar Investment Authority (QIA), el fondo soberano del país, que ha intensificado su enfoque en la construcción de infraestructura para IA. Esta inversión en chips de memoria para IA refleja el creciente interés del Golfo Pérsico en posicionarse como centro tecnológico regional.
Contexto de la financiación en el mercado de semiconductores
La ronda de inversión de Positron llega en un momento en que los principales proveedores de servicios en la nube y empresas de inteligencia artificial buscan reducir su dependencia de Nvidia, el líder tradicional del mercado. OpenAI, a pesar de ser uno de los clientes más importantes de Nvidia, habría expresado insatisfacción con algunos de los chips más recientes de la compañía y busca alternativas desde el año pasado, según reportes de la industria.
Esta búsqueda de diversificación ha creado oportunidades para nuevos competidores en el sector de chips especializados en IA. Positron se beneficia de esta tendencia al ofrecer soluciones enfocadas específicamente en inferencia, el procesamiento necesario para ejecutar modelos de IA en aplicaciones del mundo real.
Qatar impulsa inversiones estratégicas en infraestructura de IA
Qatar ha acelerado su estrategia en infraestructura de IA soberana a través de QIA, una prioridad destacada durante el Web Summit Qatar celebrado esta semana en Doha. Diversas fuentes confirmaron a TechCrunch que el país considera la capacidad de cómputo como fundamental para mantener su competitividad en el escenario económico global.
La nación del Golfo se posiciona como un centro líder de servicios de inteligencia artificial en Medio Oriente, alimentando el interés en startups como Positron. Esta estrategia ya se materializa mediante compromisos significativos, incluyendo una empresa conjunta de 20,000 millones de dólares en infraestructura de IA con Brookfield Asset Management, anunciada en septiembre pasado.
Capacidades técnicas de los chips Atlas
Positron afirma que su chip de primera generación, Atlas, fabricado en Arizona, puede igualar el rendimiento de las GPU H100 de Nvidia utilizando menos de un tercio de la energía. La compañía se centra en inferencia en lugar de entrenamiento de grandes modelos de lenguaje, posicionándose estratégicamente ante el aumento de la demanda de hardware de inferencia.
Esta especialización responde a que las empresas trasladan cada vez más su enfoque desde la construcción de modelos grandes hacia su implementación a escala. Además, fuentes indicaron a TechCrunch que los chips de Positron también muestran un rendimiento sólido en cargas de trabajo de alta frecuencia y procesamiento de video.
Trayectoria financiera y próximos pasos
Con esta ronda de financiación, Positron eleva su capital total recaudado a poco más de 300 millones de dólares en tres años de operación. La startup previamente obtuvo 75 millones de dólares el año pasado de inversores como Valor Equity Partners, Atreides Management, DFJ Growth, Flume Ventures y Resilience Reserve.
La compañía no ha emitido comentarios oficiales sobre la financiación hasta el momento. Los próximos pasos de Positron incluirán la expansión de la producción de sus chips de memoria para IA y el posible escalamiento de sus operaciones de fabricación en Arizona, aunque los plazos específicos permanecen sin confirmar.
El éxito en el despliegue de la tecnología Atlas dependerá de la capacidad de Positron para cumplir con las expectativas de rendimiento energético y competir efectivamente en un mercado dominado por actores establecidos. La industria observará si la empresa puede convertir esta significativa inversión en participación de mercado tangible dentro del competitivo sector de semiconductores para inteligencia artificial.

