Los centros de datos de inteligencia artificial han contribuido a elevar los precios de electricidad para consumidores en Estados Unidos más de un 6% durante el último año, según informes recientes. En respuesta, el presidente Donald Trump anunció en su discurso sobre el Estado de la Unión que las principales empresas tecnológicas deben cubrir sus propias necesidades energéticas para evitar que continúe el aumento en las tarifas eléctricas de los hogares estadounidenses.
Las empresas tecnológicas, conocidas como hyperscalers, ya habían comenzado a realizar compromisos públicos antes del anuncio presidencial. Estos compromisos buscan mitigar las preocupaciones sobre la expansión de centros de datos y ganar el apoyo de comunidades escépticas ante el crecimiento de esta infraestructura digital.
Compromisos de las empresas tecnológicas sobre costos de electricidad
Microsoft anunció el 11 de enero una política para garantizar que los costos de electricidad de sus centros de datos no se transfieran a clientes residenciales. Posteriormente, OpenAI se comprometió el 26 de enero a “pagar su propio camino en energía” para que sus operaciones no incrementen los precios para los consumidores.
Anthropic realizó una promesa similar el 11 de febrero, comprometiéndose a cubrir los aumentos de precios de electricidad que los consumidores enfrenten debido a sus centros de datos. Además, Google anunció recientemente el proyecto de baterías más grande del mundo para respaldar un centro de datos en Minnesota.
Incertidumbre sobre implementación del plan energético
Sin embargo, lo que estos compromisos significan en la práctica permanece poco claro. La Casa Blanca no ha publicado el texto del compromiso propuesto, y no se ha establecido quién determinará qué centros de datos son responsables de cuáles aumentos de precios.
El senador demócrata Mark Kelly de Arizona expresó su preocupación en redes sociales, señalando que “un acuerdo de palabra con las grandes tecnológicas sobre los costos de centros de datos no es suficiente”. Kelly enfatizó que los estadounidenses necesitan garantías de que los precios de energía no se dispararán y que las comunidades tengan voz en estas decisiones.
Reunión programada en la Casa Blanca
Según la portavoz de la Casa Blanca Taylor Rodgers, representantes de las empresas enviarán delegados la próxima semana para firmar formalmente el compromiso. Entre las compañías que supuestamente asistirán se encuentran Amazon, Google, Meta, Microsoft, xAI, Oracle y OpenAI, aunque ninguna empresa ha confirmado oficialmente su participación.
Desafíos ambientales y de infraestructura persisten
Incluso si las empresas tecnológicas asumen los costos de electricidad, las plantas de energía in situ pueden no ser una solución completa. Estas instalaciones aún pueden generar impactos adversos en el medio ambiente circundante, según advierten expertos en energía.
Adicionalmente, estas iniciativas ejercerán presión sobre las cadenas de suministro de gas natural, turbinas, sistemas fotovoltaicos y baterías. La magnitud de esta presión dependerá de cómo las empresas planeen alimentar sus operaciones de computación de alto rendimiento y qué fuentes energéticas seleccionen para sus centros de datos.
La efectividad de estos compromisos dependerá de los detalles específicos que se revelen en la ceremonia de firma programada para la próxima semana. Mientras tanto, legisladores y grupos comunitarios continuarán observando cómo se estructuran estos acuerdos y si proporcionan protecciones concretas contra futuros aumentos en las tarifas eléctricas residenciales. La ausencia de confirmaciones oficiales por parte de las empresas tecnológicas añade incertidumbre sobre la solidez de estos compromisos antes de las elecciones de otoño.

