El CEO de Anthropic, Dario Amodei, criticó duramente a OpenAI y a su director ejecutivo Sam Altman en un memorando interno enviado al personal de la compañía. Según reportó The Information, Amodei calificó el acuerdo de OpenAI con el Departamento de Defensa como “teatro de seguridad” y acusó a su rival de mentir sobre las protecciones incluidas en el contrato con el gobierno de Estados Unidos.
La controversia surge después de que Anthropic rechazara un acuerdo con el Departamento de Defensa la semana pasada, mientras que OpenAI aceptó términos similares que han generado preocupación entre usuarios y expertos en inteligencia artificial.
El Rechazo de Anthropic al Departamento de Defensa
Anthropic y el Departamento de Defensa no lograron alcanzar un acuerdo sobre la solicitud militar de acceso sin restricciones a la tecnología de inteligencia artificial de la compañía. A pesar de contar ya con un contrato de 200 millones de dólares con el sector militar, Anthropic insistió en que el gobierno afirmara explícitamente que no utilizaría su IA para vigilancia masiva doméstica ni armamento autónomo.
Sin embargo, el departamento militar rechazó estas condiciones específicas. El Departamento de Defensa, conocido bajo la administración Trump como el Departamento de Guerra, optó por cerrar un acuerdo con OpenAI en su lugar.
OpenAI Acepta Acuerdo con Lenguaje Controvertido
OpenAI anunció que su nuevo contrato de defensa incluiría protecciones contra las mismas líneas rojas que Anthropic había establecido. No obstante, el lenguaje utilizado en el acuerdo ha generado escepticismo significativo en la industria tecnológica.
Según una publicación en el blog de OpenAI, el contrato permite el uso de sus sistemas de inteligencia artificial para “todos los propósitos legales”. La compañía afirmó que quedó claro en las negociaciones que el Departamento de Guerra considera ilegal la vigilancia masiva doméstica y que este uso no está cubierto bajo propósitos legales en el contrato.
Críticas al Lenguaje Legal del Contrato
Anthropic específicamente objetó la insistencia del Departamento de Defensa en que la tecnología de inteligencia artificial estuviera disponible para “cualquier uso legal”. Los críticos han señalado que las leyes pueden cambiar, y lo que se considera ilegal actualmente podría ser permitido en el futuro.
En su memorando interno, Amodei describió los mensajes de OpenAI como “mentiras directas”. El CEO afirmó que Altman se está presentando falsamente como un pacificador y negociador cuando en realidad aceptó términos que Anthropic consideró inaceptables.
Reacción Pública Favorece a Anthropic
La opinión pública parece estar del lado de Anthropic en esta disputa sobre ética en inteligencia artificial. Las desinstalaciones de ChatGPT aumentaron un 295% después de que OpenAI anunciara su acuerdo con el Departamento de Defensa, según datos reportados.
Adicionalmente, Anthropic experimentó un aumento significativo en descargas de su aplicación. Amodei mencionó en su mensaje al personal que la compañía alcanzó el segundo lugar en la App Store, lo que interpreta como evidencia de que el público ve a Anthropic como “los héroes” en esta situación.
“La razón principal por la que ellos aceptaron y nosotros no es que les importaba apaciguar a los empleados, y a nosotros realmente nos importaba prevenir abusos”, escribió Amodei según el reporte.
Implicaciones para la Industria de IA
Esta confrontación pública entre dos de las principales compañías de inteligencia artificial subraya las tensiones crecientes en torno al uso militar de tecnologías emergentes. Mientras OpenAI defiende que sus protecciones contractuales son suficientes, Anthropic mantiene que solo compromisos explícitos y específicos pueden prevenir abusos futuros.
La controversia probablemente intensificará el debate sobre la regulación de inteligencia artificial y su aplicación en contextos de defensa nacional. Los próximos meses mostrarán si otras empresas tecnológicas seguirán el ejemplo de Anthropic o de OpenAI al negociar con agencias gubernamentales, y si el escrutinio público continuará afectando las decisiones corporativas en este sector crítico de la tecnología emergente.

