Los desarrolladores de centros de datos de inteligencia artificial en Estados Unidos están recurriendo cada vez más a los “man camps” para alojar a los cientos o miles de trabajadores temporales necesarios para construir estas instalaciones masivas. Este modelo de alojamiento, popularizado originalmente en campos petroleros remotos, se está convirtiendo en una solución habitacional clave durante el auge de construcción de infraestructura tecnológica en zonas rurales del país.
Según reporta Bloomberg, un centro de datos de 1.6 gigavatios que se está construyendo en el condado de Dickens, Texas, actualmente aloja a sus trabajadores en unidades habitacionales grises equipadas con gimnasio, lavandería, salas de juegos y una cafetería que prepara filetes a la orden. La instalación, que está siendo convertida desde una antigua planta de minería de Bitcoin, representa un ejemplo destacado de esta tendencia en la industria tecnológica.
Contratos millonarios para campamentos temporales
Target Hospitality, empresa especializada en alojamiento temporal, ha firmado múltiples contratos por un valor total de $132 millones para construir y operar el campamento en el condado de Dickens. Según las proyecciones de la compañía, la instalación podría eventualmente albergar a más de 1,000 trabajadores dedicados a la construcción del centro de datos de IA.
Troy Schrenk, director comercial de Target Hospitality, describió el boom de construcción de centros de datos en Estados Unidos como “el pipeline más grande y accionable” que ha visto en su carrera. La compañía considera este sector como su oportunidad de crecimiento más lucrativa en el mercado actual.
La industria de man camps se expande con centros de datos de IA
Los man camps tradicionales surgieron como respuesta a la necesidad de alojar trabajadores en ubicaciones petroleras remotas donde la infraestructura residencial era limitada o inexistente. Sin embargo, el reciente auge en la construcción de centros de datos de inteligencia artificial ha creado una demanda similar en regiones rurales que carecen de suficiente vivienda para acomodar grandes contingentes de trabajadores temporales.
Esta solución permite a los desarrolladores tecnológicos acelerar proyectos de construcción en áreas remotas sin depender de la capacidad habitacional local. Además, centralizar el alojamiento de los trabajadores puede facilitar la logística y reducir tiempos de traslado durante las fases intensivas de construcción.
Historial controversial del operador
Target Hospitality también opera el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley en Texas, una instalación que alberga familias detenidas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. Documentos judiciales han alegado que la comida en el centro ha contenido gusanos y moho, y que niños han sufrido sin acomodaciones apropiadas para alergias y dietas especiales.
Este historial genera interrogantes sobre los estándares que la compañía aplicará en sus nuevas operaciones para la industria tecnológica. Sin embargo, las condiciones contractuales y expectativas para campamentos de trabajadores de construcción difieren significativamente de las instalaciones de detención migratoria.
A medida que se multiplican los proyectos de centros de datos de gran escala en zonas rurales estadounidenses, se espera que más empresas desarrolladoras adopten el modelo de man camps como solución habitacional temporal. La evolución de esta industria y los estándares de calidad que implementen estos campamentos serán aspectos importantes a observar conforme avanza el año, especialmente ante el crecimiento proyectado en infraestructura de inteligencia artificial.

